Frida Kahlo y su último “Viva la Vida”

Kahlo pintó, en 1954, Naturaleza muerta: Viva la vida, que se conserva en el Museo Frida Kahlo, en la Casa Azul de Coyoacán. En la sandía del primer plano escribió: “Viva la vida-Frida Kahlo-Coyoacán–México”. Proclamar “Viva la vida” ocho días antes de morir es una afirmación de vida hecha desde la cercanía de la muerte. Al escribir junto a su nombre “Coyoacán, México, 1954”, Frida sitúa su mensaje vital en un lugar, un tiempo y una identidad concretos, y hace de la obra una expresión de la dualidad entre la vida y la muerte.