La hostelería española planta cara al modelo gastronómico de los supermercados

El tejido restaurador nacional ha elevado su voz de alarma ante la creciente incursión de las grandes cadenas de distribución en el segmento de la alimentación inmediata. Hostelería de España, entidad que aglutina a cerca de trescientos mil bares, cafés y restaurantes, ha exigido que cualquier iniciativa comercial orientada al consumo in situ se rija por un marco normativo equiparable al de los establecimientos tradicionales. La petición surge como respuesta a la consolidación de espacios habilitados para degustar productos refrigerados y platos cocinados directamente en los puntos de venta, un fenómeno que en los últimos años ha capturado una porción significativa de la demanda que antes recaía exclusivamente en la restauración convencional.