Con una inversión de 17 millones y la alianza entre Grupo Fuertes y Barceló, el histórico Palacio de Floridablanca renace con gastronomía de sello Michelin, una terraza panorámica con vistas a la Catedral y el cartel de completo en su noche inaugural
La noche del jueves 1 de octubre de 2026 marcará un antes y un después en la historia turística de la Región. El Palacio San Juan, a Royal Hideaway Hotel, celebró su inauguración oficial, consolidando a Murcia como una ciudad con oferta de máxima categoría hotelera en su propio centro urbano.

El evento, que agotó la totalidad de las 55 habitaciones operativas desde su primera noche, contó con la asistencia de las máximas autoridades autonómicas y locales, así como de los principales ejecutivos del sector.
Momentos previos a la inauguración:
Murcia conquista el lujo
Entre el brillo de las copas de Veuve Clicquot y la sofisticación de la velada, conducida por la comunicadora María Jesús Poyato, se dio cita un elenco de primer nivel.

El presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras; la consejera de Turismo, Carmen Conesa; la alcaldesa de la capital, Rebeca Pérez; junto a los presidentes del Grupo Fuertes, Tomás Fuertes, y de Barceló Hotel Group, Simón Pedro Barceló, protagonizaron una jornada cargada de simbolismo y proyección de futuro.
Una sorpresa para los primeros huéspedes
La demanda inicial ha superado las expectativas más optimistas. Fabio y José, dos profesionales de 34 y 37 años, de nacionalidad italiana y portuguesa respectivamente, se alojaron en el complejo por motivos laborales, atraídos por su céntrica ubicación y la novedad del establecimiento.

Ambos confesaron entre risas su grata sorpresa al descubrir que su estancia coincidía con la gala de apertura, un detalle que elevó la experiencia de su primera noche en la ciudad.
Ambición empresarial y dignificación urbana
Durante sus intervenciones, los líderes empresariales subrayaron la magnitud del proyecto. Simón Pedro Barceló definió la apertura como un hito estratégico, reiterando la ambición de la compañía por no conformarse con menos que la excelencia, con el objetivo de erigirse como el referente hotelero de la urbe.

Por su parte, Tomás Fuertes puso el foco en la necesidad histórica de este salto cualitativo, enfatizando que la capital murciana reclamaba un establecimiento de estas características para poner en valor y dignificar el patrimonio de la Región.

La alcaldesa Rebeca Pérez evocó la rica trayectoria del inmueble, recordando su pasado como Palacio de Floridablanca y su legado como antiguo hotel Arco de San Juan. Destacó su condición de «amparo para la palabra», citando a ilustres visitantes como Rafael Alberti o Mario Vargas Llosa, quienes en su día cruzaron aquellos mismos umbrales.

El presidente López Miras, por su lado, hizo suya la máxima de la excelencia sin concesiones, vinculándola al dinamismo económico actual de Murcia y a la firme convicción de «conquistar el futuro».
La velada prosiguió con la sorpresa musical en la persona de la cantante murcianaz Ruth Lorenzo, que arrancó grandes aplausos entre los asistentes, unas 85 personas. Le siguió la acuación de una Dj femenina.

Rehabilitación patrimonial y diseño de vanguardia
Bajo la dirección del arquitecto Jesús Zafra, la rehabilitación del edificio ha exigido una cuidadosa intervención de dos años. Respetando escrupulosamente la fachada neoclásica, catalogada con el grado 3 de protección del Plan del Conjunto Histórico-Artístico de Murcia (PECHAM), el interior ha sido transformado con una estética que fusiona la calidez del diseño escandinavo y vintage con materiales nobles como la madera y el mármol. La inversión total supera los 17 millones de euros, distribuidos entre la obra civil y la dotación de mobiliario de alta gama.

Gastronomía con estrella y ocio en las alturas
La propuesta culinaria del complejo gira en torno a Ocra (el nombre «Arco» invertido), un restaurante en la planta baja que rinde homenaje a la huerta murciana. Bajo la asesoría del chef Juanlu Sánchez, poseedor de dos estrellas Michelin, y la dirección ejecutiva de Pablo Rodríguez, el espacio promete una experiencia gastronómica de primer nivel para 50 comensales.

Complementando la oferta, la terraza Royal Heaven se erige como uno de los grandes atractivos del establecimiento. Ubicada en la quinta planta, esta azotea panorámica con piscina ofrece vistas privilegiadas a la Catedral y a la iglesia de San Juan. Diseñada para fomentar el «tardeo» local, permanecerá abierta al público general con acceso independiente desde la plaza de San Juan, reforzando la vocación del hotel de integrarse en la vida social de la ciudad más allá de sus propias habitaciones.

Impacto económico y proyección de futuro
La puesta en marcha del Palacio San Juan genera 70 empleos directos, manteniendo una ratio de un profesional por cada habitación, un estándar indispensable en la hotelería de lujo. Además, se estima que el 80% de los proveedores serán de ámbito local, inyectando dinamismo en la economía regional.

Con esta apertura, la Región de Murcia eleva a cuatro su número de establecimientos de cinco estrellas, rompiendo la concentración previa en zonas costeras o complejos golfísticos (como La Manga Club o Mar Menor Golf Resort) y anclando por fin la máxima categoría en el corazón de su capital.

La velada concluyó con una vibrante actuación musical de Ruth Lorenzo, poniendo el broche final a una noche que confirma que Murcia está lista para competir, con todas las de la ley, en el mapa internacional del turismo de lujo.

























