Sabes que bailar “La cucaracha” te convierte en un revolucionario?

Suena “La Boheme” y el cuerpo se afloja. Cantada por primera vez en 1966 por Shahnourh Varinag Aznavourián, Charles Aznavour para todos, se convirtió en un lugar al que volver. Siempre. Pocos saben que tanto romanticismo es en realidad una queja. Nostalgia de un tiempo en que el barrio de Montmartre (París) era la patria de jóvenes artistas, pobres, geniales, enamorados, locos, capaces de pasar la “noche en blanco frente al caballete y a la mañana siguiente tomarse “café-creme” “agotados, pero llenos de felicidad”. “Con el paso del tiempo y el azar de los días, el barrio y el atelier han desaparecido o es irreconocible”, prosigue la canción. Montmartre se puso de moda y atrajo gente con dinero que expulsó al antiguo vecindario. El cantante armenio hablaba de un fenómeno urbanístico que sufren hoy las grandes ciudades. Y una palabra: gentrificación. Pero mientras suene “La Boheme” no te invadirá la nostalgia. Quizás sí.