Del 12 de febrero al 22 de marzo, el municipio murciano transforma su huerta en lienzo vivo bajo el lema «Arte en vivo», fusionando naturaleza, gastronomía y cultura en una cita que ya congrega a miles de visitantes cada año
El campo se despierta con un susurro de color. Entre el blanco níveo y el rosa intenso, trece mil hectáreas de melocotoneros despliegan su manto floral en la Vega Alta del Segura, convirtiendo Cieza en el mayor lienzo efímero de la península ibérica. Del 12 de febrero al 22 de marzo, este municipio murciano celebra su Floración 2026 —fenómeno natural que anticipa la futura cosecha del melocotón con Denominación de Origen Protegida— en una programación que trasciende lo paisajístico para tejer una experiencia multisensorial donde el arte dialoga con la naturaleza.

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Más de cinco millones de árboles frutales —melocotoneros, nectarinos, paraguayos, albaricoqueros y ciruelos— tiñen el horizonte con una paleta cambiante que depende de la variedad cultivada y las condiciones climáticas. Un espectáculo que, según datos de la pasada campaña, sustenta una producción récord: más de 350.000 toneladas de fruta de hueso, lideradas por los 285.000 kilos de melocotón que convierten a Cieza en referente nacional de este cultivo. Pero este año, bajo el lema «Arte en vivo», la floración se eleva a categoría de celebración colectiva, con una agenda diseñada para vivirse con los cinco sentidos.
Programación destacada: entre pétalos y emociones
El programa, estructurado en cuatro ejes temáticos, arranca el 12 de febrero con la apertura oficial en el Teatro Capitol, que incluirá actuación de la Banda Maestro Gómez Villa y monólogo del humorista Ismael Galán. Los fines de semana se convertirán en peregrinaje cultural con:
• Naturaleza en movimiento: Rutas guiadas por la floración desde el Centro de Recepción «Soto de la Zarzuela»; experiencias innovadoras como Florabike (bicicletas múltiples entre los campos); tren turístico por los parajes florales (1-22 marzo); y la Ruta Motera del 22 de febrero, que recorrerá los paisajes más espectaculares sobre dos ruedas.
• Cultura en flor: El Festival Florafest (21 de marzo) transformará el Centro Deportivo «La Era» en escenario musical con artistas como Javi Medina y El Duende Callejero; el concierto íntimo de Siloé en el Teatro Capitol (18 de febrero); espectáculos de danza como Creaviva de Rafaela Carrasco (21 de febrero); y el concurso de pintura «Rincones de Cieza en Floración» (1 de marzo) en la Biblioteca Padre Salmerón.
• Deporte con alma: El Campeonato de España de Marcha en Distancia Maratón (15 de febrero) situará a Cieza en el mapa atlético nacional; la VIII Color Run (21 de febrero) llenará de pigmentos las calles; y la caminata solidaria del 14 de febrero recaudará fondos para la Fundación Aladina.
• Sabor en estado puro: La feria Degusta Cieza (5-8 de marzo) en el Parque Príncipe de Asturias ofrecerá menús temáticos donde el melocotón protagoniza platos como el secreto ibérico al melocotón o la pannacotta de fruta local. Restaurantes como Casa de la Campana, Ganso Manso o El Bugatti elaborarán creaciones exclusivas que fusionan tradición y creatividad.

Además, el Carnaval (14-17 de febrero) teñirá las calles de fantasía; el mercadillo de artesanía (8 de marzo) mostrará el talento local; y el video fórum «Patriarcado, el organismo nocivo» (4 de marzo) abrirá debates sociales en el Capitol. Para los más pequeños, teatro infantil como La gata que quería cambiar la historia (21 de marzo) completará una agenda inclusiva y familiar.
Un pacto de respeto con la tierra
Detrás de esta belleza efímera late el trabajo silencioso de agricultores que recuerdan a los visitantes unas buenas prácticas esenciales: no tocar las flores (son los futuros frutos), no arrancar ramas, reducir la velocidad en caminos interiores, respetar a los trabajadores del campo y evitar aparcar en accesos a fincas. Como señala el alcalde Tomás Antonio Rubio Carrillo en su saludo institucional: «Este regalo de la naturaleza es también el resultado del trabajo generoso de quienes cuidan la tierra día a día».

Porque en Cieza, la floración no es solo un fenómeno botánico: es memoria colectiva, identidad compartida y celebración de la vida. Un milagro cíclico que, durante cuarenta días, invita a caminar despacio, respirar hondo y dejarse mecer por el viento entre pétalos que, aunque efímeros, dejan huella imborrable en quien los contempla. Y en 2026, bajo el lema «Arte en vivo», cada visitante no solo observará la floración: formará parte de ella. Porque, como reza la invitación oficial, «vengan a disfrutar de la felicidad de la buena».


























