Bajo el cielo cartagenero, los caballeros de Lepanto honraron la historia con cuchara y tertulia en su primera comida de la Hermandad del 2026
La Hermandad de Caballeros de Lepanto celebró anteayer, viernes 13 de febrero de 2026, su primera comida del año en la Arrocería Alviento, enclavada en el Paseo Alfonso XII de Cartagena. Bajo la batuta culinaria de su hermano caballero, el chef Francisco Javier Madrid García, una veintena de comensales se reunieron en torno a una mesa que fusionó el legado histórico de la gesta de 1571 con los sabores auténticos del litoral murciano.
Una vez más, Tomás Martínez Pagán ejerció como maestro de ceremonias y, como marca la tradición de la cofradía, el hermano Román abrió el encuentro con la lectura solemne de un capítulo dedicado a la Batalla de Lepanto, evocando el fragor de los galeones antes de que los manteles blancos se cubrieran de manjares.

Acto seguido, dio comienzo un menú degustación de arroces valorado en 35 euros por comensal, que arrancó con una fresca ensalada del Campo de Cartagena, un combinado de alioli, almendras, pan y aceitunas, la marinera tradicional y una selección de croquetas caseras.
El corazón de la velada lo formaron dos paellas maestras: el arroz de secreto y boletus, que fundió la exquisitez del cerdo ibérico con la tierra, y el arroz del senyoret, donde el mar se rindió en cada grano con langostinos, gambas y mejillones de la bahía cartagenera. Las bebidas de la casa acompañaron el festín, cerrado con el postre de la casa que puso dulce broche a la jornada.

Entre los asistentes destacaron personalidades como Emilio Ruiz Navarro, de la Orden de Santa Bárbara; Agustín Sánchez Mendoza, concejal de Fuente Álamo; el doctor Francisco Morales Inglés; el intendente mayor Javier Heredia; el empresario musical José Roca Díaz; el abogado Francisco Serna Rocamora; el empresario de telecomunicaciones, Jesús Sevilla Trujillo. junto a otros hermanos y amigos de la Hermandad como Ramón Sobrino Torrens, Manuel Asensio Montilla, Andrés Baraza Jerez, Alberto de la Corte Guantes y Santiago Serna Rocamora. El reportero gráfico Francisco Morales inmortalizó los momentos de camaradería con su lente.

Tras el último bocado, la sobremesa se extendió en animada tertulia, en la que no faltó un ameno coloquio sobre el «mundo del hielo«, guiado por los conocimientos de algunos hermanos versados en las artes de la coctelería y la refrigeración histórica. En un ambiente de fraternidad y evocación, la Hermandad volvió a demostrar que, más allá de las efemérides, su verdadera fuerza reside en tejer comunidad alrededor de la mesa, donde la historia no se archiva, sino que se saborea.


























