AMIPEMUR congrega a profesionales y consumidores para debatir sobre la calidad del producto local, los mitos nutricionales y la adaptación del sector a las nuevas demandas
La Casa del Pescador de Cartagena se convirtió este lunes en el epicentro del comercio pesquero regional.

Bajo el lema «Innovaciones y nuevos servicios en las pescaderías tradicionales«, la Asociación de Empresarios Minoristas de Pescado Fresco y Productos Congelados de la Región de Murcia (AMIPEMUR) organizó una jornada pionera que buscó tender puentes entre el sector, la administración y, especialmente, el consumidor final.
El encuentro, que se desarrolló entre las 12:00 y las 18:00 horas, no solo sirvió para analizar la evolución del oficio, sino para poner sobre la mesa los retos actuales de un gremio que lucha por mantener la calidad del producto mediterráneo en un mercado globalizado.

El acto de inauguración contó con la presencia de Rafael Gómez Carrasco, director general de Impulso al Comercio, Innovación Empresarial e Industrias y Oficios Artesanales; Juan Antonio Durán, vicepresidente de AMIPEMUR; y Juana Pérez Martínez, presidenta de THADERCONSUMO, quienes destacaron la necesidad de subvencionar y apoyar iniciativas que acerquen la realidad de la lonja al ciudadano.

Calidad local frente a la demanda de expositores
Uno de los puntos más álgidos de la jornada fue el debate sobre el origen del producto. Durante la mesa redonda «El valor de lo local: innovación y tradición», los pescaderos profesionales coincidieron en una premisa: la prioridad es el pescado del Mediterráneo. María Dolores Navarro, de la Pescadería M. Navarro de la Plaza de Abastos de Vistabella y representante del sector en el coloquio, fue contundente al explicar la dinámica de los mostradores.

«Para la pescadería minorista, la calidad del pescado del Mediterráneo va por delante del precio», afirmó Navarro ante los asistentes. La pescadera explicó que, aunque el producto local es el rey en sus establecimientos, la necesidad de mantener los expositores llenos obliga en ocasiones a recurrir a pescado de importación, «solo para cubrir la demanda de la clientela» cuando la captura de la zona no es suficiente.

Desmontando mitos y preocupaciones del consumidor
La jornada también abordó la educación nutricional. Expertos como Gaspar Ros Berruezo, catedrático de Nutrición y Bromatología de la Universidad de Murcia, y Francisco Lahoz, de FEDEPESCA, intervinieron en la mesa «Verdades y mitos sobre los productos pesqueros«.

El objetivo fue claro: fomentar el consumo de pescado azul tres veces a la semana y desmentir creencias erróneas, como la acumulación de mercurio en pequeñas raciones.
Sin embargo, el diálogo con el público reveló las tensiones económicas del momento. Diversas amas de casa y consumidores presentes en el debate reconocieron la importancia del producto fresco, pero acusaron la subida de precios como un freno a su compra habitual. Asimismo, se detectó que el congelamiento del pescado en los hogares sigue siendo una práctica común, a pesar de las recomendaciones de consumo en fresco.

De la teoría a la práctica: visita a la Lonja
Para cerrar la brecha entre el teoría y la práctica, la organización programó una experiencia inmersiva. Tras un aperitivo pesquero que puso en valor la materia prima regional, los asistentes participaron en una visita guiada a la Lonja del Pescado de Cartagena. Allí, pudieron presenciar de primera mano la subasta de productos, comprendiendo la cadena de valor que lleva el pescado desde la barca hasta el comercio minorista.

Con esta iniciativa, subvencionada por la Dirección General de Impulso al Comercio, AMIPEMUR reafirma su compromiso de visibilizar el trabajo de las pescaderías tradicionales. El mensaje final de la jornada fue optimista pero realista: el sector está incorporando innovación y nuevos servicios para adaptarse a las demandas actuales, pero el apoyo al producto de proximidad sigue siendo la clave para la sostenibilidad de las pescaderías de toda la vida.


























