La cadena refuerza su apuesta por la asequibilidad sin sacrificar calidad, complementando el ajuste con una política de tarifas estables en 300 referencias básicas durante tres meses
El Corte Inglés ha dado un paso firme hacia la competitividad comercial al anunciar una reducción tarifaria en 1.300 artículos de consumo recurrente. Esta maniobra, que abarca desde secciones de charcutería y bebidas hasta higiene y limpieza, responde al objetivo de consolidar una imagen de accesibilidad económica, manteniendo intactos sus estándares de calidad y la diversidad de su catálogo. La decisión se enmarca en un escenario de presión inflacionaria, exacerbado por las recientes tensiones en Oriente Medio, donde la enseña busca recuperar la confianza del comprador mediante una percepción de valor más favorable.
La selección de referencias rebajadas prioriza aquellos bienes de alta rotación y demanda cotidiana. En ella convergen tanto etiquetas de primer nivel como opciones de la propia firma, cubriendo un amplio espectro que va desde lácteos, embutidos y conservas, hasta café, chocolates, vinos, alimentos para bebés y mascotas, o preparados de ensaladas. Con esta acción, el grupo no solo ajusta su estructura de costes de cara al consumidor, sino que acompaña la transformación en curso de su red de supermercados, orientada a modernizar el espacio comercial sin descuidar la oferta tradicional.
Dicha iniciativa se entrelaza con la estrategia desplegada a finales de abril, mediante la cual la compañía mantiene inalterables las tarifas de 300 productos alimentarios durante un trimestre. Operativa en Supercor, Hipercor y los supermercados de la marca, la medida promete previsibilidad en el presupuesto familiar. Cada noventa días, el listado se actualiza con nuevas referencias, asegurando que la selección refleje siempre los hábitos de compra actuales. La propuesta contempla más de sesenta artículos frescos —como carnes, pescados, frutas y hortalizas— junto a básicos de despensa como aceite de oliva, legumbres, pastas, agua, cervezas o artículos de higiene infantil y limpieza.

Para facilitar la localización de estos productos en los lineales, la compañía ha implementado un sistema de señalización cromática diferenciado por formato: tonos verdes en los supermercados habituales, azules en Hipercor y rojos en Supercor.

Además, la firma aclara que esta política de estabilidad y descuento convive con sus promociones habituales, sin sustituirlas. Así, El Corte Inglés reafirma su compromiso de ofrecer un gasto predecible y transparente, consolidando una dinámica comercial pensada para sostenerse en el tiempo mientras el entorno económico sigue fluctuando.

























