“Debemos mostrar que en el universo del vino todo está relacionado; la planta, la tierra, el paisaje, la comida. El que vende, el que bebe”
“ Internacionalizar el negocio y culturizar a la sociedad para revolucionar al sector”
“ Tenemos que enseñar todo lo que un vaso de vino lleva detrás”
“Lo novedoso del proyecto es la alianza entre el vino y la restauración”
“Nos quejamos de pagar en un restaurante 15 euros por una botella que exige un proceso de años y no 5 por una de agua”
Por María José Cavadas
Gerardo Correas piensa que para ser bodeguero hay que ser agricultor, químico, enólogo, experto en recursos humanos y comercial. Además, enfrentarse al riesgo de un descenso progresivo del consumo de vino. Así que ha decidido dar un golpe en el tablero y ha promovido la Feria Internacional del Vino de Madrid (WineMad) para cambiar el rumbo. Cómo? Fomentando la Educación.
-Antes de que le empiece con los peros habituales, el organizador de la primera edición WineMad se anticipa.
-Ni es una feria más ni esto es de hoy para mañana. Dame un margen de tres años para ver los frutos,

-Gerardo Correas quiere aplicar al mundo del vino las recetas en las que cree y mejor conoce. La Educación. Profesor, organizador de grandes eventos donde el vino está presente, pero “no me dedico a ello”, aclara.
Ocho ediciones de la Copa Davis y las olimpiadas del Mediterráneo en Almería, le aportan suficiente criterio para ver cómo puede “darle la vuelta al tablero”. Treinta años de experiencia en la Formación y Protocolo de Eventos le han dejado claro que los eslabones deben estar unidos. Que no puede ir el vino por un lado, el consumidor por otro sin enterarse mucho de qué va este mundo y la hostelería a su aire.
-Aquí está lo novedoso del proyecto. En la alianza entre el vino y la restauración.
Creía que era una obviedad, pero no parece tan intuitivo como se dice ahora a aquello que sale de natural
Tenemos que propiciar que el vino se conozca como un universo donde todo está relacionado; la planta, la tierra, el paisaje, la comida. El que vende, el que bebe. Y cada elemento del sector, distribuidores, comerciales, bodegueros, deben conocerse entre sí para llevar todo ese universo al consumidor.
Músculo para aguantar
-Adivina que estoy pensando, ¿Donde vás? ¿Sabes en lo que te metes?
-Sé que es un proceso lento, pero tengo músculo para aguantar.

-De momento en el estreno de WineMad ha habido si no músculo, si voluntad para sacar adelante un encuentro “con cero ayuda institucional. Vendrán después, lo verás”. Excepto BBVA, Mapfre y Repsol que tienen una línea de negocio centrada en el agro, el resto ha sido pura apuesta particular.
-Dame tres años y verás, insiste este hombre con formación académica en empresariales y vocación aventurera. En este momento tiene entre manos la preparación de los Premios de Periodismo de la Agencia EFE, evento que sirve de entrenamiento a una legión de alumnos que espera repliquen en el futuro su modelo para revolucionar el vino.
Sesenta de ellos pululan por el pabellón 5 de IFEMA ( Institución Ferial Madrileña) donde se concentran los más de 3.300 profesionales registrados. Más de 200 bodegas, compradores internacionales procedentes de 41 países (europeos, algunos asiáticos y dos o tres africanos) distribuidores de Canadá, Estados Unidos, Méjico, Argentina, entre otros países. Tres días para conocerse y buscar salidas. “Urge internacionalizarse. Hacemos buen vino, pero nos comemos el stock”.

Cómo salir de esta?
-La fórmula está en la internacionalización del negocio y culturizando a la sociedad civil. Enseñando todo lo que un vaso de vino lleva detrás.
-Volvemos a la Educación, con mayúscula. Educación en todos los escalones de la pirámide hasta llegar al más elemental que somos tú y yo, clientes de bar. Aprender a reconocer en cada copa la historia de ese vino es fundamental para impulsar el sector.
-Además de la fe, en su optimismo interviene la colaboración de Horeca, agrupación de hoteles, restaurantes, cafeterías y cátering. Una superficie porosa por la que filtrar las propuestas “revolucionarias” de Correas.
-Horeca es fundamental porque está en contacto directo con el cliente. Abarca el vino, pero también gastronomía, el enoturismo y todos los palillos que hay que tocar para reactivar el sector.

-Además de Educación, el profesor tiene otra propuesta muy propia del mundo académico. Reflexionar sobre los problemas y estudiar soluciones. Para lo cual ha creado un foro, una especie de “think tank” específico.“Dame tres años y hablamos”, repite.
De este oficio difícil, incluso de riesgo, han participado en la WindMad celebrada en la capital de España.”El destino Madrid es muy potente”, asegura Correas. Un as que se guarda para la partida que está en juego.

Vino y otros: sidra, limoncello
-Entre los participantes se encuentra la Asociación de Productores Cántabros. El lema “Cantabria Brinda” ampara al vino, sidra, destilados y cerveza. Jesús Gómez (Somarroza) se define como un caso atípico. Junto a sus dos hijas, una dedicada a la parte empresarial y la otra enóloga, han sacado adelante 15 variedades de sidra, (natural,dulce, extraseca, natural ecológica, limón, canaria con plátano. Entre ellas “La mejor sidra natural del mundo 2025”. Por si no le creo, despliega el catálogo con el reconocimiento internacional y me señala los últimos inventos. La sidra “Rubí de Somarroza”, un cruce de manzana cántabra y asiática. “Tenemos productos únicos”.

En el lagar de Somarroza,” un sueño familiar” levantado en Renedo de Piélagos, a orilla del Pas, se elabora un bitter, “una obra de arte”, con manzanas de la plantación familiar y macerado con 13 botánicos ecológicos (hierbas, raíces, flores y frutas). Sin colorantes ni aromas artificiales. El vinagre también forma parte de la línea de productos ecológicos y para finales de verano anuncia uno de corte balsámico que ya se rechupetea.
Jesús presume de la calidad de sus productos, de la pasión que le guía, y de coincidir con el gusto del consumidor. “Tenemos un crecimiento brutal. No hay nada en stock”. ¿A qué se debe?
-Además de ser bebidas ecológicas y refrescantes, tienen poco alcohol, cinco grados, Incluso estamos sacando una variedad, la ”Sidruca ancestral”, a la que cortamos la fermentación con 1,7 grados. “La sidra Somarroza no se escancia, se sirve como vino y estamos en los mejores restaurantes”.

-Emilio Simón tampoco vive el drama del descenso del consumo. Elabora limoncello, utilizando una variedad de limonero que aguanta heladas. Iba para empresario inmobiliario. Tenía un suelo para construir tres casas, pero el plan no salió. En el terreno hoy crecen 350 árboles. Si la vida te da limones, haz limonada, dice el proverbio.
-¿Viajaron a Sicilia (referencia del limoncello) para aprender a fabricar?
Todo ha sido probar y probar fórmulas hasta dar con la perfecta. Un licor de 30 grados que cada año cuenta con más demanda. Emilio refuerza la conexión entre la bebida y el consumidor con visitas guiadas que multiplican la experiencia.
Eva Sánchez, propietaria de la bodega Casa del Blanco, obtuvo el Premio Internacional de Dublín 2019 al mejor albariño, entre otros reconocimientos. Albariño y godello figuran entre las variedades que más satisfacciones han dado a esta bodega de pago.
-¿Han robado a Galicia sus típicas variedades?
Simplemente estamos reponiendo las que en su día estuvieron en Cantabria y se fueron retirando El cambio climático está favoreciendo el desarrollo de vides. “Cantabria tiene un gran potencial”. La explicación hay que buscarla en la combinación con la comida y el paisaje. “Es un conjunto de cosas”, reconoce la bodeguera.
-Coincide en que está descendiendo el consumo de vino. Por varias razones, los jóvenes se han acostumbrado al alcohol barato y malo, la regulación excesiva y las constantes campañas en contra.

De niña hemos tomado (me incluye) gaseosa teñida con un poco de vino en las comidas y no somos alcohólicas. Respecto al precio, nos quejamos de pagar en un restaurante 15 euros por una botella que exige un proceso de años, más la etiqueta y tapón, y no nos escandaliza pagar cinco euros por una botella de agua que no lleva ese trabajo.
-¿Cómo dar la vuelta a la situación?
-Educando a las nuevas generaciones. Fórmula en la que coincide con Correas.
-El recorrido por WineMad me lleva a Canarias donde Carlos Lozano, enólogo de Teneguía, bodega fundada en 1947 en Fuencaliente, el sur de la Palma. Pertenece a la cooperativa Llanovid, constituida con doscientos socios bajo la Denominación de Origen Palma. La erupción del volcán en 2021 arrasó una parcela de dos hectáreas. A cambio les regó de ceniza volcánica que protege la humedad.
A una altura que oscila entre 500 y 1.500 metros, mecidas por los alisios, crecen la malvasía , el albillo criollo, entre otras variedades de pie franco, cepas pre filosxéricas.

Lozano tampoco acusa descenso de consumo. «Tenemos producciones pequeñas, muchos turistas (Canarias está de moda) y nuestro relato, incluye la climatología el paisaje y la comida aunque tiene al vino como hilo conductor».
-Ha venido a la feria para apoyar a sus distribuidores. «El contacto personal es fundamental». Coincide en que la bodega debe invitar a los restaurantes a conocerles puesto que después será el restaurante el primero en tratar al consumidor”. Un circuito que se retroalimenta. “Hay que ver a la gente, para eso son las ferias”
La bodega guanche, bien acogida en Madrid, tiene un vino estrella, los Tabaqueros, mezcla de varias añadas. “El que más se vende en la capital”. ¿Con qué lo acompaño?

-Con comida fusión, indú, japonesa…
Todos hablan de Educación,con mayúscula, de fomentar el contacto entre bodegueros, restaurantes, público de a pie y de unir el vino a la tierra, al paisaje, a la gastronomía con tal de vivirlo. De mi cosecha añado que también ayudaría rebajar la solemnidad con la que muchos rodean el vino. Parece como si para tomarte una copa y no quedar como un ignorante tuvieras que hacer un master. Eso corta mucho.

María José Cavadas es periodista
Doctora en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.
Formadora en Habilidades de Comunicación y Liderazgo.
Miembro de la Federación de Asociaciones de Periodistas de Turismo (Fijet)
Otra entrevista de María José Cavadas:
Tokio, Madrid, Murcia: nueva ruta de la seda para la gastronomía japonesa

























