La organización agraria alerta de una situación límite provocada por las restricciones fitosanitarias, la entrada de plagas importadas, las enfermedades vegetales y las amenazas sobre el trasvase Tajo-Segura
ASAJA Murcia ha denunciado el creciente deterioro que sufre el sector agropecuario español como consecuencia de las políticas impulsadas por el Gobierno de Pedro Sánchez, que, a juicio de la organización, están comprometiendo seriamente la rentabilidad y la supervivencia de miles de explotaciones agrícolas y ganaderas.
La organización agraria advierte de que agricultores y ganaderos afrontan uno de los momentos más complejos de las últimas décadas, marcado por el incremento de costes de producción, la falta de herramientas eficaces para combatir plagas y enfermedades, la competencia desleal de terceros países y la incertidumbre sobre el futuro de los recursos hídricos.

El presidente de ASAJA Murcia, Juan de Dios Hernández, ha señalado que «el sector agrario está siendo víctima de una política basada en prohibiciones, restricciones y decisiones ideológicas que nada tienen que ver con la realidad del campo. Nos están exigiendo producir más con menos herramientas, menos agua y más burocracia. Así es imposible mantener la competitividad de nuestras explotaciones».

Asimismo, Hernández ha advertido de que «la prohibición de productos fitosanitarios sin ofrecer alternativas eficaces está provocando pérdidas productivas muy importantes y está dejando indefensos a nuestros agricultores frente a plagas y enfermedades que avanzan cada campaña. Estamos viendo cómo nuestras producciones pierden calidad, volumen y presencia en los mercados internacionales».
La expansión de plagas y enfermedades agrava la crisis productiva
ASAJA Murcia denuncia que la falta de controles eficaces sobre las importaciones agrícolas ha facilitado la entrada de plagas y enfermedades que están causando graves daños a las producciones nacionales.
La organización muestra especial preocupación por la expansión de la clorosis de nervadura amarilla en las plantaciones de cítricos, una enfermedad que afecta al desarrollo vegetativo de los árboles y reduce drásticamente su capacidad productiva.
Según los agricultores, miles de hectáreas presentan ya síntomas de esta afección, comprometiendo el futuro de uno de los sectores más estratégicos para la economía agrícola de la Región de Murcia y del conjunto del arco mediterráneo.
Más soluciones y menos restricciones
Por su parte, el secretario general de ASAJA Murcia, Alfonso Gálvez Caravaca, ha reclamado una respuesta inmediata por parte de las administraciones públicas.
«No podemos seguir soportando una política agraria basada exclusivamente en prohibir. Los agricultores necesitan soluciones técnicas, investigación, innovación y herramientas eficaces para seguir produciendo alimentos con garantías. Lo que está ocurriendo es un auténtico acoso al sector productivo español», ha afirmado.

Gálvez ha insistido en que «Europa y el Gobierno de España deben entender que la sostenibilidad no puede construirse sobre la ruina de agricultores y ganaderos. Las políticas verdes deben ir acompañadas de alternativas reales y económicamente viables. De lo contrario, estaremos favoreciendo la desaparición de explotaciones familiares y aumentando nuestra dependencia alimentaria del exterior».
Rechazo frontal a la Ley de Restauración de la Naturaleza
ASAJA Murcia también ha expresado su preocupación por la aplicación de la Ley de Restauración de la Naturaleza, una normativa que considera alejada de las necesidades reales del campo español.
La organización defiende la necesidad de impulsar infraestructuras hidráulicas que permitan garantizar el abastecimiento de agua en las zonas deficitarias y considera imprescindible apostar por una planificación hídrica basada en criterios técnicos y no ideológicos.
Defensa firme del trasvase Tajo-Segura
Uno de los asuntos que más inquieta al sector agrario es la reducción de las aportaciones del trasvase Tajo-Segura, una infraestructura considerada fundamental para el desarrollo económico, social y medioambiental del Levante español.
En este sentido, Juan de Dios Hernández ha sido contundente al afirmar que «el trasvase Tajo-Segura no es un privilegio, sino una necesidad para miles de familias que viven de la agricultura. No vamos a aceptar recortes injustificados que condenen a nuestro territorio a perder riqueza, empleo y oportunidades».
Por su parte, Alfonso Gálvez Caravaca ha asegurado que «ASAJA Murcia seguirá defendiendo el trasvase con firmeza y determinación. El agua es vida, es empleo y es futuro. No permitiremos que decisiones políticas partidistas pongan en riesgo uno de los modelos agrícolas más eficientes y productivos de Europa».
La organización agraria ha reiterado su compromiso de continuar trabajando en defensa de los agricultores y ganaderos, reclamando políticas que garanticen la rentabilidad de las explotaciones, la soberanía alimentaria y el futuro del medio rural español.

























