Un proyecto de alta gama liderado por José Luis Gestoso transforma el histórico Muro de la Sal en un espacio de más de 150 comensales donde conviven diseño contemporáneo, producto de lonja y homenaje a la identidad marinera
El puerto de Cabo de Palos suma un nuevo referente en su paisaje hostelero con la apertura de ‘Cabo de Sal‘, un restaurante que nace con la vocación de fusionar la excelencia culinaria y la preservación del patrimonio industrial de la localidad.

El establecimiento, promovido por el empresario José Luis Gestoso —responsable de otros locales consolidados como ‘El Rancho‘, ‘Agua Salá‘, ‘El Bondi Beach‘, ‘La Taberna del Puerto‘, ‘Puertofino‘ y el reciente ‘Fanático‘ en La Manga, distinguido con un ‘Solete‘ de la Guía Repsol—, ocupa un enclave de singular valor simbólico: el Muro de la Sal.
Esta infraestructura, erigida en 1940 por la Salinera Catalana, constituye el último vestigio del complejo industrial que canalizaba la sal extraída de las Salinas de Marchamalo hacia las bodegas de los barcos mercantes mediante vagonetas sobre raíles. Lejos de ocultar este legado, el proyecto lo erige como eje vertebrador del espacio. Mediante un sistema de iluminación retroiluminada integrada en los ventanales, la piedra salinera se convierte en la protagonista visual del comedor, acompañada de una selección de fotografías históricas que contextualizan la memoria obrera y comercial del entorno.
Arquitectura y atmósfera frente al mar
Situado en la calle los Palangres, el local dispone de una capacidad superior a las 150 plazas, repartidas entre el salón interior y la terraza abierta al Mediterráneo. La propuesta estética combina la sobriedad del muro original con soluciones de diseño contemporáneo que privilegian las vistas al puerto y la entrada de luz natural, creando un ambiente que los primeros comensales describen como «relajado pero cuidado», ideal tanto para comidas familiares como para cenas al atardecer.

Una carta anclada en la lonja y la brasa
La dirección gastronómica del restaurante apuesta por un discurso centrado en el producto costero, con el atún rojo como hilo conductor y la técnica de la brasa como recurso transversal. Entre las signatures del establecimiento destacan el ‘Arroz Cabo de Sal‘ —elaborado con ventresca de atún a la brasa, morrillo confitado y gamba roja—, el bogavante a la brasa con huevos rotos y pilpil, el bacalao negro con pasta de miso y el pulpo a la parrilla sobre patata asada al carbón.

La carta, estructurada en secciones que evocan el imaginario marinero —‘Arribando a Puerto’, ‘Primera Ola’, ‘De la Almadraba a la Brasa’, ‘Huerta entre Mares’, ‘De la Lonja’—, incluye también guiños fusión como el saam de atún rojo con aguacate, pepino crujiente y salsa de yogur especiado, o el ceviche de gambas, corvina y pulpo con leche de tigre de maracuyá. Los arroces, servidos con un mínimo de dos comensales, abarcan desde el clásico caldero del Mar Menor hasta propuestas más audaces con bogavante y alga codium.

Horario y vocación de servicio
Cabo de Sal abre sus puertas de lunes a domingo en horario ininterrumpido de 8:00 a 24:00 horas, posicionándose como un punto de encuentro versátil que abarca desde desayunos y almuerzos hasta cenas prolongadas. El equipo, capitaneado por Gestoso, ha subrayado en sus declaraciones a medios locales la voluntad de ofrecer «un trato cercano y un producto fresco que esté a la altura de la historia de Cabo de Palos».

Con esta apertura, el municipio refuerza su posicionamiento como destino gastronómico de referencia en la costa murciana durante la temporada estival, sumando a su oferta un espacio que entiende la restauración no solo como acto culinario, sino como ejercicio de recuperación de la memoria colectiva.

























