El emblemático local de la calle Montijo, junto al Real Casino, echa el cierre definitivo este octubre de 2026. Su fundador, Ángel Alegría, ofrece el negocio totalmente equipado por 10.000 euros para que la esencia hostelera de la ciudad pueda renacer
Este pasado sábado, 3 de octubre de 2026, el latido gastronómico del casco histórico de Murcia perdió uno de sus ritmos más auténticos. El Café Bar Orly, ese veterano establecimiento enclavado en la calle Montijo, a un paso de la vibrante calle Trapería y cobijado por la sombra del histórico edificio del Real Casino, bajó su persiana de manera definitiva.

La decisión, madurada durante meses por Roberto y su esposa Fina, actuales responsables de la gestión diaria, marca el fin de una etapa que celebraba, precisamente este año, su 31º aniversario.
Durante más de tres décadas, este local funcionó como un verdadero nudo de convivencia ciudadana. Lejos de ser un simple comercio, se erigió como un santuario de la identidad culinaria regional. Su icónico mostrador de ocho metros fue testigo mudo del desembarco diario de sabores inconfundibles: desde el humeante zarangollo y los michirones, hasta las croquetas artesanales y los ineludibles langostinos del Mar Menor. La filosofía de la casa, resumida en el detalle de obsequiar patatas fritas y panchitos al recién llegado, logró que generaciones de murcianos sintieran aquel espacio como una prolongación de su propio hogar.

Sin embargo, el relevo generacional y los nuevos tiempos han impuesto su lógica. Tras la etapa de liderazgo del fundador, Ángel Alegría Botella, y el posterior esfuerzo de Roberto Romero Ruiz y su equipo por mantener intactas las recetas y el alma del negocio, la fatiga ha ganado la partida a la tradición. El cierre no supone, no obstante, un punto y final absoluto, sino quizás un compás de espera.
Ángel Alegría, consciente del valor patrimonial y simbólico del espacio, ha tomado la determinación de facilitar su continuidad a través de un traspaso.
El local se ofrece por 10.000 euros, con la alternativa del alquiler para cualquier proyecto hostelero con ambición. La ventaja competitiva es innegable: el establecimiento se entrega completamente equipado, con cocina, salón y terraza, con veladores y taburetes listos para operar desde el primer minuto, ahorrando a los futuros emprendedores tiempo y capital inicial.

Para aquellos inversores o cocineros con la vocación de rescatar este pedazo de historia viva de Murcia, la vía de contacto está abierta en el número de teléfono 690 814 683.

El adiós del Café Bar Orly invita a la reflexión sobre la fragilidad del comercio tradicional en los centros urbanos. Aunque sus puertas estén cerradas, el eco de las partidas de dominó, el aroma del caldero y la calidez de su trato seguirán formando parte, de manera indeleble, de la memoria colectiva y del paladar de una ciudad que, gracias a lugares como este, aprendió que la verdadera hospitalidad no necesita de grandes lujos, sino de corazón y tradición.




























