Anoche, en el barrio de San Antón, la presentación del libro Amor se convirtió en un acto íntimo y colectivo donde el diseño, la amistad y la resistencia creativa tejieron una velada inolvidable

Anoche, el Café de Alba, en el corazón del barrio de San Antón de Murcia, vibró con una energía especial: la sala se llenó hasta la bandera para acoger la presentación del libro Amor, una obra nacida de la complicidad artística y vital entre Katarzyna Rogowicz, cofundadora de Studio K, y Pilar Larrotcha, creadora de Paparajote Estudio. La cita, enmarcada dentro del ciclo dipLAB 600S, organizado por dip_murcia, no fue un mero acto de lanzamiento editorial, sino un rito compartido de reconocimiento, memoria y rebeldía creativa.
LasGastrocronicas.com asistió al evento para realizar esta galería fotográfica:
El Café de Alba se vistió de emoción y tejido para celebrar el nacimiento de Amor
Rogowicz definió la velada como “el mejor regalo” posible: “No puedo estar más ilusionada”, había escrito días antes, anunciando también una sorpresa: una serie de “rebeldías textiles”, piezas únicas confeccionadas a mano con retales de sus obras de los últimos 25 años. Cada envoltorio, expuesto con delicadeza sobre los ejemplares del libro, funcionaba como una arqueología íntima: hilos que habían sobrevivido al tiempo, al desgaste, a los proyectos truncados y a los renacimientos. “Envolver un libro con estos tejidos es como abrazarlo con historia”, confesó ante un público emocionado.
Junto a ella, Pilar Larrotcha compartió el proceso de gestación de Amor: un diálogo prolongado entre dos miradas, dos lenguajes —el gráfico y el textil— y una convicción común: que el diseño no es solo forma, sino acto de cuidado, de conexión, de resistencia. Entre risas, pausas cargadas de significado y anécdotas sobre noches sin dormir y bocetos descartados, ambas desnudaron la vulnerabilidad que subyace a toda creación auténtica.

El acto, conducido con calidez por Mari Carmen de Textura Estudio, también contó con las intervenciones breves pero potentes de Tobal Sánchez, diseñador y docente, y de un cuarto Juan Vidal —identificado como “diseñador de producto”—, en cumplimiento del espíritu del formato 600S: ideas contadas en diez minutos, sin artificios, con la fuerza de lo esencial.
Al finalizar, mientras se firmaban ejemplares y se intercambiaban abrazos, quedó claro que Amor no es solo un libro: es un manifiesto. Uno que recuerda que crear es también cuidar, tejer es también resistir, y compartir es, en sí mismo, un acto de amor.
Y en San Antón, anoche, Murcia lo celebró en toda su dimensión humana.






















