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GASTROCRONICAS

Asturias se alza con el título nacional en la gran final del Campeonato de Tapas y Pinchos de Hostelería de España

“Anda Rica”, una reinterpretación vanguardista de la nécora del Cantábrico, conquistó al jurado en el escenario principal de Madrid Fusión; La Rioja y el País Vasco completaron el podio con propuestas cargadas de identidad y narrativa


 

El Palacio Municipal de Congresos de Madrid fue testigo este lunes de la emocionante final del Campeonato Oficial de Hostelería de España – Tapas y Pinchos, celebrada en el marco de Madrid Fusión, uno de los foros gastronómicos más prestigiosos del mundo. Ante un auditorio abarrotado, el certamen puso en valor la creatividad, la técnica y el profundo arraigo territorial que caracterizan a la hostelería española, coronando a OTEA (Asturias) como ganador absoluto con su propuesta “Anda Rica”.

El acto contó con la presencia del ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu Boher, quien subrayó el papel estratégico del sector hostelero como embajador de la cultura y la identidad españolas. “Este concurso es un orgullo: sintetiza ilusión, talento y profesionalidad. Sois mucho más que un sector económico; sois representantes de lo que fuimos, somos y queremos ser”, afirmó el ministro, destacando además la naturaleza democrática del certamen, abierto a profesionales de todos los rincones del país, desde pequeños bares hasta restaurantes de élite.





El primer premio fue entregado por el propio ministro a Luis Menéndez, chef del Restaurante Alalunga de Gijón, cuya creación —realizada con la colaboración de Mariano Mier— transformó la andarica (nécora) en un bocado técnico y evocador. “Anda Rica” combina un crujiente de piel de cangrejo con almidón de yuca, caldo concentrado de nécora, ensaladilla de andarica, gambón y cremoso de marisco, todo rematado con aire de limón, algas y crujientes deshidratados que potencian la esencia del mar Cantábrico. Menéndez explicó que su objetivo era honrar un producto emblemático de Asturias sin perder su reconocibilidad en formato pincho.

El segundo lugar correspondió a la Asociación Riojana de Empresas de Hostelería, cuya propuesta “El Danzador” rindió homenaje al mundo rural. Concebido por Enrique Fernández y Yaiza Órtiz, el plato consiste en un buñuelo en espiral relleno de alubias de Anguiano trabajadas en distintas texturas, acompañado de polvo de chorizo y emulsiones que refuerzan su sabor. Los autores quisieron destacar el esfuerzo de los agricultores tras una campaña complicada, convirtiendo su labor en el eje central de la tapa.

El tercer escalón del podio fue para SEA Hostelería-Ostalaritza (País Vasco) con “Tendón de Aquiles”, una creación conceptual del establecimiento Dólar Coreses de Vitoria-Gasteiz, elaborada por Juan García e Iván Fernández. Inspirada en el mito griego, la tapa presenta una tartaleta de tuétano con molleja de ternera guisada en caldo de tendón, crema de coliflor con chocolate blanco y un merengue cítrico en forma de flecha, servida sobre una base que evoca la pierna del héroe. Más allá de su impacto visual, la propuesta busca desmitificar la casquería y demostrar que incluso los ingredientes más humildes pueden brillar en alta cocina.

La deliberación estuvo a cargo de un jurado de excepción formado por Paco Pérez, María Ritter, Carlos García Cano, Anabel Núñez y Chema León, con asesoramiento de Susi Díaz, presidenta de Saborea España. Además de los galardonados, otras tres propuestas compitieron en la final: “Croque Gamba Style” (Málaga), “Ostras, que merluza de Burela” (Lugo) y “Ali Babá” (Alicante), todas ellas ejemplos del rico mosaico culinario español.

El presidente de Hostelería de España, José Luis Álvarez Almeida, resaltó el esfuerzo realizado para consolidar este campeonato dentro de un evento de la talla de Madrid Fusión: “En estos platos se reconoce la identidad de España. Si nuestro país es un referente turístico, también lo es gracias a quienes defienden la materia prima de sus pueblos”.

Con esta edición, el certamen reafirma su misión de elevar la tapa y el pincho a categoría de arte gastronómico, impulsar la profesionalización del sector y proyectar internacionalmente una hostelería capaz de contar historias, emocionar y convertir cada bocado en un viaje al corazón del territorio.









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