La III Edición de ‘Entre Oliveras’ teje naturaleza, ciencia y sabor en un fin de semana que honra el alma del Noroeste murciano
Moratalla respiró ayer el aroma a aceituna verde y tierra húmeda mientras el alcalde Juan Soria, acompañado por el director general de Producción Agrícola Juan Pedro Vera, el representante de Cajamar, Jesús López, la técnica de la consejería de Agricultura, Irene Guillén y el cocinero Firo Vázquez, presentaba oficialmente la tercera edición de «Entre Oliveras», evento que desde este viernes 20 hasta el domingo 22 de febrero convertirá al municipio del Noroeste murciano en epicentro del patrimonio olivarero regional.

Consolidado ya como cita ineludible para amantes del aceite de oliva virgen extra (AOVE), el encuentro —organizado por el Ayuntamiento con la colaboración de Cajamar, el patrocinio de la Comunidad Autónoma y la asociación Gastroleum— trasciende lo meramente gastronómico para erigirse en homenaje a un paisaje cultural milenario donde los olivos centenarios son testigos mudos de generaciones de manos que han extraído de sus frutos el oro líquido que define la identidad de esta comarca.

El programa, concebido como un viaje sensorial y reflexivo, arrancará este viernes con un ciclo de conferencias que pondrá el acento en la dimensión científica y social del AOVE. Tras la inauguración a cargo del regidor y la consejera Sara Rubira, expertos como Pablo Manuel Barcina (UCAM) desgranarán las bondades nutricionales del zumo de aceituna, mientras la consultora internacional Tomiko Tanaka y Francisco Vañó, CEO de Castillo de Canena y presidente de Grandes Pagos de Olivar, compartirán visiones globales sobre el sector.

El acto culminará con la lectura del acta de los premios Murcia Oleum y una cata organoléptica magistral dirigida por Fernando Martínez, jefe del Panel de Cata del Instituto de la Grasa (CSIC), quien guiará a los asistentes en el arte de descifrar aromas y matices en cada gota.

El sábado, el corazón del evento latirá en el mercado de productores —abierto de 10:00 a 14:00 horas—, donde agricultores y almazaras de la Región exhibirán la riqueza varietal murciana, desde la tradicional cornicabra hasta las variedades emergentes que están redefiniendo el mapa oleícola regional.

Paralelamente, el antiguo Convento de San Francisco acogerá un taller de elaboración artesanal de jabones con aceite de oliva a cargo de José Gomariz (CEO de Nacala Natural), mientras el cocinero Firo Vázquez —catador profesional y miembro de la Cofradía Amigos del Aceite de Oliva Virgen— conducirá dos visitas guiadas a la histórica Almazara Casa Mas Tamayo, donde los asistentes descubrirán los secretos de la extracción en frío y degustarán AOVEs de cosecha temprana.

El broche lo pondrá el domingo con dos propuestas que fusionan naturaleza y pedagogía: un concurso de cocina infantil exclusivo para los tres centros educativos de Moratalla —donde los más pequeños demostrarán que el futuro del aceite está en buenas manos— y dos rutas que invitan a perderse entre olivos milenarios. El paseo a pie, de intensidad suave, permitirá contemplar estas «esculturas vivientes» que han sobrevivido siglos de sequías y heladas; la versión en bicicleta, de esfuerzo medio y guiada por profesionales del turismo activo, recorrerá parajes donde el silencio solo lo rompe el crujir de las ramas bajo el viento del Noroeste.

Durante los tres días, una exposición permanente en distintos espacios municipales mostrará los mejores aceites galardonados en los premios Murcia Oleum, recordando que en Moratalla —donde el olivar ocupa más del 60% de la superficie agrícola— el AOVE no es un producto, sino un modo de entender el territorio. Como afirmó el alcalde Soria durante la presentación: «Este evento no solo pone en valor nuestro aceite, sino que reafirma el compromiso de Moratalla con un modelo de desarrollo sostenible donde la agricultura tradicional y la innovación caminan de la mano». Bajo el dosel de ramas retorcidas que han visto nacer y morir imperios, Moratalla recuerda que algunas raíces, como las del olivo, solo dan fruto cuando se riegan con memoria colectiva.


























