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GASTROCRONICAS

Bajo el manto de la tradición: la capa vuelve a ondear con elegancia en la noche murciana

La Asociación de Amigos de la Capa colmó los salones del Rincón de Pepe en una velada donde el homenaje al senador Francisco Bernabé selló cuatro décadas de defensa incansable de una prenda que es alma, no solo tela


 

El lustre de los manteles blancos del Rincón de Pepe acogió el viernes 30 de enero el ritual anhelado que cierra cada ciclo de la Asociación de Amigos de la Capa de Murcia: su Gran Cena de Gala.

A las nueve en punto de la noche, los salones del histórico hotel se transformaron en un lienzo vivo de dignidad y arraigo, donde más de medio centenar de comensales —repartidos en cinco mesas que reunieron a familias como los Bernabé e Illán, junto a representantes llegados desde la hermana asociación de Cartagena— elevaron copas bajo el símbolo silencioso que los une: la capa, prenda del siglo XVI que aquí no se exhibe, sino que se vive.

LasGastrocronicas.com asistió al evento para realizar esta amplísima galería fotográfica:

El menú Jumilla sirvió de banda sonora culinaria a la velada: desde la marinera clásica y el dúo de croquetas de jamón ibérico y gamba roja hasta las berenjenas a la crema y la carrillera estofada sobre cremoso de tubérculos, cada plato fue un homenaje a la tierra que viste a sus gentes con orgullo.

Pero el verdadero corazón de la noche latió en el momento de las distinciones.

José Martínez Giménez recibió el título de Capista de Honor; Francisco Javier Illán Vivas, el Emblema de Plata; y Francisco Bernabé Pérez, senador del Reino por la Región de Murcia, fue reconocido en la categoría de Entidades y Personalidades, desatando un aplauso que trascendió lo protocolario.





Fue entonces cuando Bernabé, fiel a su promesa de «terminar pronto para que aplaudan«, pronunció un discurso que resonó como declaración de principios: «La capa no es solo un símbolo externo de vestimenta elegante —afirmó de pie, con la voz firme—, sino el mejor reflejo de una manera de estar en el mundo que valora la dignidad, la honestidad y el orgullo de pertenecer a una tierra con tantos años de gloriosa historia». Con humildad y altura de miras, el senador transformó el reconocimiento en compromiso: «Siempre podréis contar conmigo para defender nuestra cultura, nuestra identidad… y nuestras capas», sentenció antes de elevar el tradicional «¡Viva España!, ¡Viva la Región de Murcia!».

Posteriormente, el miembro de la asociación y compositor, José Martínez Giménez, presentó el himno creado por él para la Asociación que podemos escuchar aquí:

Tras la leche frita flambeada con helado de turrón y los brindis con tinto D.O. Jumilla, el ambiente se tiñó de ritmo caribeño. Un cantante cubano arrancó a los comensales de sus asientos, y bajo las luces del Rincón de Pepe, capistas y damas —algunos con cuarenta años de historia asociativa a cuestas desde su fundación en 1985— se entregaron al baile con una naturalidad que desmonta el mito de lo anacrónico.

Porque en Murcia, la capa nunca fue reliquia de museo: es latido presente, es identidad en movimiento, es el manto que cubre no solo hombros, sino valores.

Y esa noche, mientras los acordes se fundían con las risas, quedó claro que quien viste con capa no mira al pasado con nostalgia, sino que proyecta al futuro con la elegancia de quien sabe de dónde viene… y hacia dónde camina.









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