El Ayuntamiento ofrece hasta 15 años de concesión y un enclave histórico privilegiado, pero el bar del Cerro del Molinete sigue desierto: ni turistas, ni conciertos, ni escaleras mecánicas logran despertar el interés de los hosteleros
El concurso queda desierto mientras el «botellón» avanza y las escaleras mecánicas siguen sin funcionar
Sin postulantes para la concesión del bar del Cerro del Molinete en Cartagena. El Ayuntamiento de Cartagena se ha encontrado con un obstáculo inesperado en su intento por reactivar la hostelería en el Parque Arqueológico del Cerro del Molinete. El proceso de licitación para adjudicar la gestión del histórico local ha concluido sin que se presentara ninguna oferta, dejando el concurso desierto a pesar de las ventajas competitivas del emplazamiento.

De acuerdo con las bases publicadas el año pasado por el consistorio, el contrato contemplaba una duración inicial de diez años, ampliable hasta un máximo de quince. Las condiciones económicas fijaban un canon anual base de 5.206,21 euros (exento de IVA), que podría haber incrementado su valor mediante puja. Sin embargo, el pliego establecía que la entidad adjudicataria debería sufragar la totalidad de los gastos relacionados con las obras, el mantenimiento y la explotación, sin recibir apoyo financiero municipal.

El plazo para la recepción de propuestas finalizó el 12 de noviembre, fecha en la que se confirmó la ausencia de interesados. Tal como recoge el medio DondeComemosCT.es, resulta llamativo que un espacio con un potencial turístico tan elevado, ubicado en la colina de Arx Hasdrubalis y con vistas privilegiadas, no haya atraído a inversores.
Diversos factores podrían explicar este fracaso. Uno de los principales inconvenientes señalados es la accesibilidad: el ascenso debe realizarse a pie, ya que las escaleras mecánicas que conectaban con el parque permanecen inoperativas por falta de mantenimiento. Asimismo, se cuestiona si el horario de apertura, vinculado al cierre del recinto arqueológico (aproximadamente a medianoche), es suficiente para garantizar la rentabilidad, especialmente durante las noches de verano.

No obstante, la reapertura del establecimiento se considera estratégica por varios motivos. Por un lado, daría servicio a los numerosos grupos de turistas que visitan los restos púnicos, romanos y las murallas de la zona. Por otro lado, la presencia de una actividad comercial podría ayudar a mitigar el problema del consumo de alcohol en la vía pública («botellón«), que se ha incrementado en el Molinete debido a la tranquilidad del entorno.
Ante esta situación, el Ayuntamiento ha anunciado que volverá a sacar la licitación a concurso. Sin embargo, persiste la duda sobre si se mantendrán las mismas condiciones o si se introducirán modificaciones para hacer el proyecto más viable. Desde el ámbito local se sugiere que la recuperación de la gastronomía tradicional, como el emblemático pulpo a la cartagenera, podría ser un atractivo clave para asegurar el éxito de la futura explotación.


























