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GASTROCRONICAS

Cuando el asfalto sabe a arroz caldoso: Murcia fusiona sudor y sabor en su maratón más completa

Por primera vez en trece ediciones, la cita mundial del running se enriquece con «Murcia Gastro First Run Foodie», una fiesta culinaria internacional que convirtió los jardines del Víctor Villegas en epicentro de aromas, texturas y encuentros entre corredores de 80 países


 

Mientras los últimos corredores crucen la meta frente a la Catedral de Murcia bajo un sol benévolo, los ecos de una revolución silenciosa aún resonarán en los jardines del Auditorio Víctor Villegas. Durante los días previos a la decimotercera edición de la TotalEnergies Maratón Murcia Costa Cálida, el running y la gastronomía tejieron una alianza inédita que transformó la ciudad en un laboratorio de experiencias sensoriales. Por primera vez en su historia, la prueba —ya consolidada como evento Label de World Athletics— apostó por integrar un espacio gastronómico de alto voltaje cultural: «Murcia Gastro First Run Foodie«, celebrado los pasados viernes 30 y sábado 31 de enero en el entorno del Víctor Villegas.

LasGastrocronicas.com asistió el viernes al estreno de Murcia Gastro Firts Run Foodie para realizar este amplio reportaje fotográfico de la zona gastro y la zona comercial en el edificio anexo del Auditorio:

Galería fotográfica:

Lo que comenzó como una zona complementaria se erigió en protagonista indiscutible. Bajo carpas y food trucks iluminados por el atardecer murciano, corredores de Kenia compartían mesa con participantes noruegos mientras degustaban cachapas venezolanas de El Pilón de la Negra; atletas locales descubrían los souvlakis griegos de Planet Souvlaki antes de ajustar sus zapatillas; y familias enteras se apiñaban frente a la barra murciana comandada por el chef José Antonio Salmerón, donde el arroz DOP Calasparra y el azafrán de hebra se convertían en himnos comestibles de la huerta regional. «No vinimos solo a correr, vinimos a saborear Murcia», confesó una corredora alemana mientras mojaba pan en un guiso de cuchara elaborado sin gluten, prueba fehaciente del compromiso inclusivo de la propuesta.

Salmerón sirvió tradición murciana con ritmo de maratón

Bajo la sombra amable de los jardines del Víctor Villegas, la barra murciana de Cocina con Salmerón se erigió en refugio culinario para corredores y acompañantes con una propuesta honesta y profundamente local.

José Antonio Salmerón, artífice de esta apuesta, desplegó una carta pensada para el ritmo del running: desde las tapas salud & runner —como la ensalada murciana en vaso, la brocheta de pollo a la plancha o el hummus casero con picos, todas sin gluten— hasta los clásicos que laten en el corazón de la región, como el caldo con pelota, el pastel de carne murciano o las patatas bravas suaves.

Todo elaborado de forma artesanal con aceite de oliva virgen extra, respetando la tradición pero adaptándose a las necesidades del deportista moderno: platos ligeros, digestivos y muchos de ellos aptos para celíacos.

Incluso los más pequeños encontraron su espacio con nuggets de pollo con patatas o bocata de lomo, mientras que el cierre dulce —paparajote, arroz con leche sin lactosa o café de olla— devolvió a cada visitante el calor de una cocina de barrio elevada a experiencia colectiva. En cada ración, Murcia no solo se degustaba: se corría, se vivía y se compartía.

Además, la apuesta gastronómica, organizada por Publiser 360 y Murcia Challenger, trascendió lo meramente alimenticio. Cuatro food trucks internacionales —procedentes de Venezuela, Grecia, Colombia y Reino Unido— dialogaron en armonía con lo autóctono: las paellas gigantes de Spanish Homemade, las hamburguesas gourmet de Lataska Grill Truck, los postres tropicales de Wafers Kate y el café de especialidad de Vértigo y Calambre —reconocida entre las mejores cafeterías de España— crearon un mapa de sabores sin pasaporte.

Mientras tanto, la caravana vintage de Different Cocktail servía cócteles premium bajo la atenta mirada de un DJ que hilvanaba ritmos latinos y electrónica, convirtiendo cada rincón en espacio de celebración previa a la gran prueba.

En una esquina, la Cadena SER instaló su stand donde emitió en directo entrevistas con atletas, hosteleros y demás protagonistas del evento.





«Esta fusión no es casualidad; es estrategia», explicó durante la presentación oficial el concejal de Deportes, Miguel Ángel Noguera. «Murcia ya era destino para correr rápido. Ahora queremos que sea destino para vivir completo».

Y lo logró: 12.000 atletas —procedentes de más de 80 países— recorrerán las calles de la ciudad este domingo, la zona gastro de los jardines del Víctor Villegas han dejado una huella imborrable, que hoy lo harán en el Jardín de la Cruz Roja. Familias de acompañantes, turistas y locales se mezclaron en un flujo constante que superó las 20.000 visitas previstas en la Feria del Corredor, con la zona gastro como imán principal.

El éxito de esta primera edición gastronómica refuerza el posicionamiento de Murcia como ciudad que entiende el deporte como experiencia holística. Mientras los corredores acumulaban kilómetros sobre el asfalto, sus paladares viajaban de la huerta murciana a las playas griegas, de los Andes colombianos a los mercados venezolanos. Y al cruzar la meta, muchos lo harán con el estómago lleno de tradición y el corazón latiendo al ritmo de una ciudad que, por fin, ha entendido que correr también se hace con los sentidos despiertos. En 2026, Murcia no solo albergó una maratón: sirvió un banquete donde cada bocado fue tan memorable como cada zancada.

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