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GASTROCRONICAS

Cuando el lúpulo abraza la huerta: una noche de origen y memoria en ABONICO

Cervezas Alhambra y el chef Jesús Juárez tejieron sabores, tiempos y territorios en el primer ‘Degustando Sentidos’ de la temporada, con la miel artesana de GIMIELE como invitada de honor


 

El restaurante ABONICO, situado en la céntrica calle Navarra de Murcia, se transformó en la noche del pasado martes 24 de febrero en un escenario sensorial donde el tiempo pareció detenerse. Allí, Cervezas Alhambra presentó la primera edición de Degustando Sentidos dentro de su ciclo Alhambra Origen, una propuesta gastronómica que convirtió el producto local, la técnica artesanal y el proceso creativo en los verdaderos protagonistas de la velada.

Bajo la dirección del chef Jesús Juárez, los asistentes emprendieron un viaje culinario que partió de la huerta murciana para dialogar con influencias asiáticas, siempre respetando la esencia de cada ingrediente. El menú, diseñado exclusivamente para maridar con cuatro referencias de la firma granadina, comenzó con una focaccia de tomate asado, queso curado, sardina ahumada y orégano, acompañada de Alhambra Especial, cuya fermentación lenta desveló matices ligeros y afrutados.

El entrante elevó la experiencia con un caballito thai de langostino rebozado en masa orly y coco, junto a una ensaladilla de dorada con kimchee casero, que encontraron su equilibrio en Alhambra Reserva Citra IPA. Esta cerveza monovarietal, elaborada con lúpulo Citra, aportó un amargor equilibrado y aromas intensos a frutas cítricas y tropicales que realzaron los perfiles del plato.

El plato principal ofreció un doble protagonismo: el puerco habanero, marinado al estilo cubano con cítricos, ajo y achiote, y servido con patatas rancheras y cebolletas caramelizadas en vino tinto; y los puerros confitados con hierbas, vermut y crema de sobrasada, coronados con espinaca frita y burratina. Ambas creaciones maridaron con Alhambra Reserva 1925, elaborada con el exclusivo lúpulo Saaz, que imprimió toques ligeramente florales y un carácter intenso a la degustación.







Para cerrar, los postres transportaron a los comensales a un territorio dulce y sorprendente: suspiros de fresa marinada en vinagre de Módena y miel, con crema de yogur griego y helado de pistacho; y un tiramisú de paparajote, reinterpretación murciana del clásico italiano. Ambos dulces se armonizaron con Alhambra Reserva Roja, inspirada en las cervezas Bock alemanas y concebida para momentos especiales.

La miel como puente con el territorio

Como novedad destacada, la velada contó con la participación de GIMIELE, proyecto apícola familiar de la Región de Murcia con más de dos décadas de trayectoria. Sus fundadores, Elena y Ginés, compartieron con los asistentes el origen y el proceso de elaboración de su miel artesana, poniendo en valor un saber ligado al territorio, al tiempo y a la tradición, en perfecta sintonía con la filosofía que vertebra Murcia Origen.

El acceso al encuentro fue gratuito mediante invitación, disponible a través de las redes sociales de @murciaorigen. Con esta nueva cita, Cervezas Alhambra reafirmó su compromiso con la gastronomía local y con una forma de entender la cultura desde el respeto por los procesos, el origen y el tiempo necesario para crear experiencias que merezcan la pena.

La Cata Maridaje estuvo guiada por el beer sommelier Julio Cerezo, quien también estuvo hace unos días en el Bar de las Artes, consolidando así una apuesta por la cultura gastronómica murciana sin prisas, donde cada elaboración cuenta una historia y cada bocado invita a volver al origen.









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