Una joven de 20 años denunció que fue víctima de abuso mientras se encontraba inconsciente tras consumir alcohol y drogas en una fiesta; las cámaras del hotel respaldan su relato
Dos jóvenes empleados como camareros en un conocido centro de ocio de la capital murciana fueron detenidos la semana pasada por la Policía Nacional, según publica La Opinión, bajo la sospecha de haber cometido una agresión sexual contra una clienta durante la madrugada del 1 de enero, tras la celebración de Nochevieja. El caso, investigado por la Unidad de Atención a la Familia y la Mujer (UFAM), ha sido remitido al Juzgado de Violencia sobre la Mujer, competente en delitos de violencia sexual desde la reciente reforma legal.
Según informaron fuentes judiciales y policiales, la víctima —una joven de apenas 20 años— presentó una denuncia en la que relató que, tras asistir a la fiesta junto a su pareja y consumir alcohol y sustancias estupefacientes, perdió la noción de lo ocurrido. Lo último que recordaba era haberse despedido de su novio en el local. Horas después, despertó en una habitación de un hotel céntrico de Murcia en compañía de dos hombres a los que no conocía, pero que identificó posteriormente como trabajadores del establecimiento donde se había celebrado la fiesta.
Al darse cuenta de la situación y consciente de que no se hallaba en condiciones de prestar consentimiento para mantener relaciones sexuales, la joven abandonó el hotel visiblemente alterada y acudió inmediatamente a comisaría para interponer la denuncia. Su testimonio coincidió con las imágenes de las cámaras de seguridad del alojamiento, que muestran cómo los tres entraron juntos al edificio y, tiempo después, cómo ella salió sola, nerviosa y hablando por teléfono.
Los investigadores consideraron que la mujer se encontraba en un estado de vulnerabilidad extrema debido a los efectos de las sustancias consumidas, lo que habría impedido su capacidad de consentimiento. Las pesquisas permitieron identificar rápidamente a los dos sospechosos, ambos vecinos de Murcia, quienes fueron arrestados el jueves pasado. Ante los agentes, ejercieron su derecho a no declarar.

Al día siguiente, comparecieron ante el Juzgado de Guardia, que decidió dejarlos en libertad con cargos y les impuso una orden de alejamiento respecto a la denunciante. El caso ha sido inhibido al Juzgado especializado en Violencia sobre la Mujer, que proseguirá con la instrucción y, previsiblemente, citará nuevamente a la víctima para ampliar su declaración.
Mientras avanza la investigación judicial, el caso ha generado una profunda conmoción en la opinión pública, al poner de relieve los riesgos a los que pueden enfrentarse las personas en entornos festivos y la importancia de garantizar entornos seguros en la hostelería y el ocio nocturno.
























