El grupo de Cristina Álvarez acelera su modernización con un plan que incluye 30 nuevos supermercados premium a pie de calle y una inyección millonaria en inteligencia artificial y omnicanalidad
Tras un prolongado ciclo de reestructuración interna y desinversiones, El Corte Inglés ha pisado el acelerador del gasto en capital. Durante el ejercicio 2025, la compañía presidida por Cristina Álvarez destinó 577 millones de euros a inversiones, lo que supone un incremento del 9,4% respecto al año previo. El esfuerzo económico se articula en torno a tres ejes estratégicos: la actualización de su red de puntos de venta, la transformación tecnológica y la consolidación de un modelo omnicanal.

Reformas físicas: el mayor capítulo del presupuesto
La partida más abultada correspondió a obras de rehabilitación y acondicionamiento de espacios comerciales, con un desembolso de 321 millones de euros, cifra que representa un alza del 11,8% frente al ejercicio anterior. Dentro de este epígrafe se incluyen tanto la puesta al día de grandes almacenes como la remodelación de locales vinculados a la división de alimentación, un segmento en el que la empresa ha decidido recuperar terreno.
237 millones para tecnología, IA y ciberseguridad
De forma paralela, la corporación asignó 237 millones de euros al desarrollo tecnológico. Ese montante se orienta a la creación de nuevas plataformas digitales, la incorporación de herramientas de inteligencia artificial, el perfeccionamiento de la analítica de datos y el blindaje de la ciberseguridad. Asimismo, contempla la optimización de la cadena logística y las operaciones tanto en el negocio de distribución como en Viajes El Corte Inglés.
Supermercados premium a pie de calle: la gran apuesta alimentaria
Uno de los movimientos más relevantes se concentra en el área de alimentación. La compañía ha retomado un proyecto que llevaba años aparcado: desplegar hasta 30 supermercados bajo la marca El Corte Inglés en ubicaciones urbanas independientes de sus grandes almacenes. En la actualidad, ya opera alrededor de una decena de estos establecimientos, surgidos de la reconversión de antiguos Supercor y Supercor Exprés.
El nuevo concepto otorga un papel protagonista a los productos frescos, los platos preparados y una experiencia de compra orientada al segmento premium. La intención es consolidar presencia en el comercio de proximidad de mayor valor añadido, un nicho en el que el grupo aspira a competir con mayor fuerza.

Renovación también dentro de los grandes almacenes
La estrategia no se limita a las tiendas de calle. El Corte Inglés prosigue con la modernización de sus espacios alimentarios integrados en los centros comerciales, con intervenciones recientes en el establecimiento de la Avenida de Francia, en Valencia, y en el de El Escorial. Con esta doble vía —locales independientes y reformas internas—, la compañía persigue revitalizar una división que, pese a contar con emplazamientos privilegiados, ha operado por debajo de su capacidad en los últimos años.

























