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GASTROCRONICAS

El nuevo Plan Internacional de la Gastronomía Española: un trampolín global para la despensa de Murcia y sus figuras de calidad

El Ministerio de Agricultura presenta una hoja de ruta con 10 medidas clave, desde la candidatura de la tapa a la UNESCO hasta la internacionalización de productos estrella, donde el tejido agroalimentario murciano y la academia regional juegan un papel fundamental


 

La Región de Murcia, consolidada como la ‘Huerta de Europa‘ y cuna de figuras de calidad reconocidas mundialmente —como el Pimentón, el Arroz de Calasparra o los vinos de las DOP Jumilla, Yecla y Bullas—, se posiciona como una pieza angular en el recién presentado Plan Internacional de la Gastronomía Española. El dossier, liderado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), no solo busca blindar el liderazgo culinario de España en el exterior, sino que abre una ventana de oportunidad histórica para la internacionalización de la despensa murciana, el fomento del turismo enogastronómico experiencial y el reconocimiento de centros académicos regionales, como la UCAM, en el emergente ámbito de las Ciencias Gastronómicas.

Bajo el lema de que «el liderazgo no se improvisa, se planifica«, el Gobierno de España ha diseñado un documento pionero que integra la gastronomía como un activo estratégico de Estado. Para la Región de Murcia, cuyo PIB depende en gran medida de la exportación agroalimentaria y la industria de bebidas, el plan actúa como un catalizador directo: la apuesta por la «internacionalización de la despensa» y el apoyo a las pymes para acceder a mercados exteriores mediante sellos de garantía como Restaurants From Spain y Colmados From Spain beneficiará de lleno a los productores murcianos que buscan colocar sus excelencias en las mesas de todo el mundo.

Los 4 pilares del Plan: de la UNESCO a la Diplomacia Gastronómica

El documento, que se integra en la Estrategia Nacional de Alimentación (ENA), se articula en cuatro grandes bloques y 10 medidas concretas que transformarán la manera en la que el mundo consume y percibe la cocina española:

Talento, formación y conocimiento: España aspira a convertirse en un hub mundial de formación gastronómica. Se creará una red global de talento español en el exterior y un Gran Encuentro Anual de Creatividad Gastronómica. En este punto, la apuesta por las «Ciencias Gastronómicas» a nivel universitario refuerza el papel de instituciones académicas que ya están formando a los futuros gestores del sector.







Presencia internacional y mercado: Se elaborará un catálogo de platos emblemáticos y se priorizará la exportación de productos diferenciadores (especias, conservas, vinos y aceites). El plan incluye programas de consultoría y financiación para que las pymes alimentarias den el salto al exterior de manera estructurada.

Turismo, cultura y legado: Uno de los hitos más ambiciosos es el impulso a la candidatura de la tapa española como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Además, se renovará la experiencia gastronómica en aeropuertos, estaciones y hoteles, un campo donde el turismo de interior y de sol y playa de la Región de Murcia tiene un enorme potencial de crecimiento.

Marca país gastronómica: Se unificará el relato internacional bajo un marco de excelencia, sostenibilidad y estilo de vida, integrando la gastronomía en la diplomacia pública y económica de las embajadas y consulados.

Un ecosistema de más de 100 expertos detrás de la estrategia

La solidez de este Plan Internacional radica en su metodología colaborativa. Tras una consulta pública que recibió más de 50 contribuciones institucionales, se celebraron 16 encuentros estratégicos que reunieron a más de 124 expertos y entidades del ecosistema agroalimentario y gastronómico.

En la lista de prescriptores figuran los grandes artífices de la revolución culinaria española, como Ferran Adrià, Joan Roca, Martín Berasategui, Andoni Aduriz, Dabiz Muñoz, Pedro Subijana o Elena Arzak, junto a una nueva generación de chefs que están redefiniendo la tradición.

Sin embargo, el plan no solo mira a los fogones. En su elaboración han participado directivos de la industria alimentaria y bebidas (FIAB, Campofrío, Noel, Mahou San Miguel), representantes de organizaciones interprofesionales (OIVE, INTERPORC, Consejo Regulador del Jamón), críticos gastronómicos de peso (Carlos Maribona, Josep Capel) y líderes de instituciones académicas de prestigio como el Basque Culinary Center, el CETT o la propia UCAM, demostrando que la gastronomía española es un engranaje complejo que va desde la tierra y el mar hasta la alta dirección empresarial y la investigación científica.

Con este dossier, España deja claro que su gastronomía es mucho más que un sector económico que aporta el 27% del PIB: es una herramienta de cohesión territorial, un imán para el turismo de alto valor añadido y, para regiones volcadas en la exportación como Murcia, el mejor embajador posible de su identidad y su riqueza en la mesa global.








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