La creadora de contenido estadounidense Maggie Marie Dickmann, afincada en Murcia, representará a la UCAM en Cáceres el 12 de noviembre con un innovador trabajo académico que blinda la identidad murciana y apuesta por una sostenibilidad cultural frente al turismo de masas
La identidad gastronómica y el patrimonio inmaterial de la Región de Murcia han encontrado una voz insospechada pero profundamente comprometida en el ámbito académico nacional. Maggie Marie Dickmann, creadora de la comunidad digital Murcia Secreto (@murciasecreto) y afincada en la capital del Segura, ha logrado situar la cultura huertana en el podio de la investigación turística española. Su Trabajo Fin de Máster (TFM), titulado The Paparajote Passport: A Gastronomic Passport for Enculturation and Cultural Sustainability in the City of Murcia, Spain, ha sido seleccionado por la Red Interuniversitaria de Posgrados en Turismo (REDINTUR) como una de las ocho mejores investigaciones del curso 2025/2026 a nivel nacional.

El próximo 12 de noviembre, la influencer y recién graduada por la Universidad Católica de Murcia (UCAM) viajará a Cáceres para defender su propuesta ante un tribunal de expertos y representantes del sector. Allí competirá por los prestigiosos galardones patrocinados por las entidades Icárion y Visit Finland, en una jornada que reunirá a la élite de la investigación turística de hasta veintidós universidades españolas.
Más que una guía: un manual de enculturación
Lejos de las convencionales aplicaciones móviles que caducan al terminar la temporada turística, el Pasaporte Paparajote se concibe como un cuaderno de bitácora físico, bilingüe y gamificado. Su arquitectura no se limita a enumerar direcciones; su verdadero valor reside en la «enculturación». A través de un sistema de sellado que incentiva la creación de rutas temáticas a pie, el proyecto invita al viajero internacional a descifrar la historia, los ingredientes y el peso histórico de la Murcia considerada el «huerta de Europa«.
La investigación de Dickmann nace de una escucha activa a las calles. Tras entrevistar a turistas, vecinos y profesionales de la hostelería, la autora detectó un abismo entre el deseo de descubrir la auténtica cocina local y las barreras idiomáticas, logísticas y de contexto que frenan esta inmersión.
Blindar el tejido local frente a la gentrificación
Uno de los pilares fundamentales de este TFM, y que más ha resonado en la comunidad local, es su firme postura contra la mercantilización vacía de la cultura. El pasaporte establece unos criterios de selección transparentes donde la importancia histórica y el arraigo cultural de un establecimiento priman sobre su capacidad para pagar publicidad. De este modo, se busca mitigar los temores vecinales asociados a la gentrificación, la masificación y la pérdida de la esencia de los barrios, fomentando un intercambio genuino entre el visitante y el trabajador hostelero.

En unas recientes declaraciones a LasGastrocronicas.com, la propia Dickmann sintetizó la filosofía de su obra: “El propósito del Pasaporte Paparajote no es simplemente atraer más turistas a los bares y restaurantes de Murcia, sino ayudar a los visitantes a apreciar la cultura que ya existe, interactuar con las personas que la sostienen y contribuir positivamente a la economía local”.
La estadounidense, que ha adoptado la cultura murciana como propia, es tajante respecto al futuro de la ciudad: “No es simplemente una cuestión de más o menos turismo. A medida que Murcia continúa creciendo como destino, el desafío es garantizar que el turismo se desarrolle de una manera que respete y beneficie a la comunidad local. El pasaporte Paparajote tiene como objetivo ayudar a los visitantes a convertirse en el tipo de turistas responsables que Murcia necesita”.

Un puente entre la academia, la comunidad y el sector
El proyecto, que bebe de iniciativas pasadas como el pasaporte digital 1.001 Sabores de 2021, corrige las carencias de antaño apostando por la flexibilidad, el formato tangible y el apoyo de la tecnología (mediante códigos QR para mapas o información nutricional) sin que esta sea un requisito excluyente para participar.

La selección de REDINTUR no solo supone un espaldarazo al talento de la UCAM, sino que posiciona a Murcia en la vanguardia de los nuevos paradigmas del sector: la desestacionalización, el turismo de proximidad y la sostenibilidad social. Mientras los otros siete finalistas abordarán retos como el astroturismo en Andalucía, el turismo cinematográfico o la accesibilidad, el Pasaporte Paparajote llevará el sabor, la memoria y el orgullo murciano al centro del debate nacional en Extremadura.

Actualmente, la autora busca tejer alianzas con instituciones, diseñadores y empresarios de la región para transitar este proyecto desde el papel académico hasta las manos de los primeros viajeros y vecinos que se atrevan a redescubrir su propia ciudad.































