InicioGastroAgendaEl pollo que conquista el asfalto: KFC desembarca en la avenida más...
GASTROCRONICAS

El pollo que conquista el asfalto: KFC desembarca en la avenida más transitada de Cartagena con su templo del drive-thru

La cadena estadounidense apuesta por un chalet independiente en la Avenida Juan Carlos I para captar el flujo constante de coches que escapa de los horarios de los centros comerciales


 

El rumor de motores que recorre a diario la Avenida Juan Carlos I de Cartagena pronto se verá acompañado por un nuevo aroma: el del pollo frito bañado en las once hierbas y especias secretas del Coronel Sanders. KFC (Kentucky Fried Chicken) ha puesto en marcha los preparativos para instalar su tercer establecimiento en la ciudad portuaria, un proyecto que rompe con el modelo tradicional de locales anclados a centros comerciales para apostar por un chalet independiente con acceso directo desde el carril de circulación.

Ubicado en una de las arterias viales de mayor densidad de tráfico de Cartagena —eje fundamental que une el casco urbano con las nuevas áreas residenciales y la conexión hacia la autovía—, el futuro restaurante adoptará el formato drive-thru como protagonista indiscutible. Lejos de limitarse a un mostrador en un pasillo comercial, la propuesta incluirá un edificio construido ex profeso con amplio comedor interior, terraza al aire libre y, sobre todo, un carril exclusivo para la recogida rápida en vehículo, permitiendo a los clientes completar su compra sin abandonar el asiento del conductor. Un modelo que, según datos de la propia cadena, ha demostrado rentabilidades superiores al operar con autonomía respecto a los horarios restrictivos de los complejos comerciales.







La elección de esta ubicación responde a una estrategia meticulosa: captar no solo a los residentes de los nuevos barrios en expansión, sino también al constante flujo de trabajadores, estudiantes y viajeros que transitan diariamente por esta vía de comunicación esencial. Mientras los dos locales existentes —en los centros comerciales Espacio Mediterráneo y Mandarache— atienden al público que acude a realizar compras o actividades de ocio, este nuevo punto busca posicionarse como parada obligada en la rutina cotidiana de quienes recorren la ciudad sobre ruedas.

Actualmente, el proyecto se encuentra inmerso en la fase de obtención de licencias municipales y análisis de impacto en la movilidad urbana, trámites indispensables antes de iniciar las obras de construcción, cuya duración se estima entre cuatro y seis meses una vez concedidas las autorizaciones pertinentes. Con estos plazos, la inauguración del establecimiento se prevé para el último trimestre de 2026 o los primeros meses de 2027.

Este desembarco forma parte de la ambiciosa hoja de ruta de expansión que KFC España —gestionada por sus principales franquiciados— está desplegando a nivel nacional. Con más de trescientos restaurantes ya operativos en el territorio español y una presencia global que supera los veinticinco mil establecimientos repartidos por ciento cuarenta y cinco países, la marca estadounidense refuerza su apuesta por el mercado ibérico en un momento donde el consumo rápido y eficiente se ha convertido en valor fundamental para el consumidor contemporáneo.

Porque en Cartagena, como en cualquier rincón del planeta donde ondee su icónico logotipo rojo, KFC no solo vende pollo frito: ofrece un ritual. El ritual de detenerse cinco minutos, abrir la ventanilla, recibir una caja humeante y seguir el camino con las manos libres y el paladar satisfecho. Y en la Avenida Juan Carlos I, muy pronto, ese ritual tendrá una nueva parada obligada. Porque algunas conquistas no se logran a golpe de campañas publicitarias, sino a golpe de volante. Y de especias secretas.









Lo más leido