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La huerta desfiló en Basabé: Murcia vibró al ritmo de la tradición reinventada en la calle abarrotada

El viernes 7 de noviembre, el I Certamen de Diseño inspirado en la Indumentaria Huertana convirtió la calle junto a Santo Domingo en pasarela efervescente, con Helena Moreno y el diseñador David entre sus protagonistas


 

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LasGastrocronicas.com asistió al evento para realizar esta amplia galería fotográfica:

Murcia celebró una noche de orgullo, hilo y color bajo el cielo del barrio de Santo Domingo

Organizada por el Ayuntamiento de Murcia, con el impulso de las concejalías de Turismo, Comercio y Consumo (Jesús Pacheco) y Talento Joven y Espacios Públicos (Sofía López-Briones), y con el asesoramiento de Redflexión Consultores, la iniciativa buscaba, desde su concepción, revalorizar el patrimonio huertano no como reliquia del pasado, sino como fuente viva de creatividad. Y lo logró: los 24 diseñadores finalistas, seleccionados tras una rigurosa convocatoria, presentaron sus propuestas ante un jurado presidido por el prestigioso Manuel de la Vega, quien también había participado en la fase previa de selección.

Vídeo del ganador

Entre las figuras que animaron el backstage —donde LasGastrocrónicas.com capturó una amplísima galería fotográfica de ensayos, ajustes de mantones y nervios contenidos—, destacaron la modelo Helena Moreno, cuya presencia aportó profesionalismo y elegancia, y el diseñador David, cuya colección —una fusión entre el picaporte clásico y siluetas contemporáneas— arrancó aplausos espontáneos en plena calle.




A las 20:00 horas, con el sol ya cayendo y las luces cálidas de los puestos de artesanía encendidas, dio comienzo el pase. Al ritmo del pasodoble y la jota, interpretados en vivo por la Cuadrilla de Torreagüera, Acastamur, la Asociación Etnográfica La Hijuela, la Peña Huertana El Cuartillo y Aires de Murcia, los modelos avanzaron entre el público, que vibró con cada creación: mantones de Manila bordados con mensajes feministas, moños redondos reinterpretados en seda y lino, faldas de volantes que dialogaban con tejidos técnicos, y tocados florales donde las preservadas se mezclaban con elementos metálicos.

Más que un concurso, fue un acto colectivo de reivindicación cultural. Como afirmó el edil Jesús Pacheco en su discurso previo: “Queremos que la huerta no solo se admire, sino que inspire nuevas formas de crear y generar oportunidades”. Y lo hizo: mientras en los laterales los artesanos mostraban técnicas de esparto y bordado en el maratón abierto, los comercios locales —desde ceramistas hasta modistas de trajes regionales— se convirtieron en extensiones vivas del certamen.

Con su éxito rotundo, Murcia Huertana no solo inauguró una nueva tradición, sino que reafirmó un mensaje claro: el futuro de lo nuestro no está en el museo, sino en las manos —y las agujas— de quienes saben mirar atrás para coser hacia adelante.








 


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