Su artículo “Escuchar es un arte”, publicado en El País, obtiene el reconocimiento del jurado
En cada edición se reivindica al singular cronista gallego Julio Camba, considerado también el padre del periodismo gastronómico
Por Helena Molero/Madrid
“Yo escribo para que me quieran”, decía Federico García Lorca. Todos. En el caso del cronista Julio Camba (Vilanova de Arousa, 1882- Madrid 1962), se cuenta que sus lectores, atraídos por el imán irresistible de su prosa periodista, cuando un día no publicaba nada llamaban por teléfono a la redacción para protestar. El periodista gallego consiguió con creces ese enganche con su público al otro lado de la página.

El relevo de la crónica atractiva e impecable, iniciado por Camba, tiene ya un nombre con la periodista leonesa Noemí Sabugal. Ha resultado vencedora de la 46 edición del Premio Internacional Afundación de Periodismo “Julio Camba” por su artículo titulado «Escuchar es un arte», publicado en Babelia, El País.

Desde 1980 se celebra una convocatoria literaria que une el nombre de Julio Camba con buena parte de las mejores firmas del articulismo español de los últimos años. El premio de periodismo de opinión Julio Camba, que nació hace más de cuatro décadas, ha ganado relevancia y se ha expandido a nivel internacional, fomentando el interés por la lectura de sus obras.
Tras recibir el galardón, Noemí Sabugal comentó: “Creo que el título de mi artículo es muy válido para estos tiempos oscuros que estamos viviendo. Escuchar activamente es un arte, pero creo que se practica poco. Escuchar es también un acto de inteligencia. Este premio valora el periodismo de opinión y el periodismo literario, y creo que ambos tienen cosas que aportar al acto de la escucha”.

El jurado, presidido por el académico y escritor José María Merino, ha destacado su apuesta por reivindicar la importancia «de escuchar a los demás, algo especialmente importante en estos tiempos de ruidos».
Laura Ferrero y Fernando Iwasaki, finalistas
Laura Ferrero y Fernando Iwasaki resultaron finalistas por sendos textos publicados en El País y en el diario ABC. El premio para el artículo ganador está dotado con 10.000 euros y una estatuilla del periodista Julio Camba inspirada en una caricatura de Siro López. La autora y el autor de los dos artículos finalistas, Laura Ferrero, que había presentado el texto «Que vengan a buscarte», publicado también en El País; y Fernando Iwasaki, que competía con el artículo «A favor del sombrero», difundido en ABC, recibieron sendos premios de 2.000 euros.
Camba, autor singular
El presidente de ABANCA, Juan Carlos Escotet, abrió la parte central del acto de entrega del premio con un discurso sobre la figura de Julio Camba:
«Desde una esquina inesperada, casi desde un resquicio de lo real», producía esos artículos que «nos hacen sentir el aire de lo nuevo, de lo inédito, si se quiere».
Escotet recordó que los artículos de Camba (Vilanova de Arousa, 1882-1962), muchas décadas después de ser escritos «continúan intactos, cargados de su brillo inaugural, como si desde alguna ciudad europea, Camba los hubiese enviado en las últimas horas».
El galardón se entregó en el madrileño Hotel Palace, lugar donde viviera Julio Camba durante catorce años.

El Premio Internacional Afundación de Periodismo Julio Camba es uno de los galardones de su categoría más importantes en lengua española. Desde 1980, lo han ganado entre otros, Gonzalo Fernández de la Mora, Carlos García Bayón, Alfredo Conde, José Montero Alonso, Santiago Castelo, Torcuato Luca de Tena, Carlos Casares, Miguel Ángel Cuadrado, Juan Manuel de Prada Blanco, Manuel Rivas Barros, Manuel Jabois Sueiro, Fernando Savater, Felipe Benítez Reyes, Andrés Trapiello, Ángela Vallvey Arévalo, Ángeles Caso, Luis Ventoso, Ignacio Camacho, Ramón Loureiro Calvo, y Alberto Olmos.

Durante la gala de entrega de premios, Julio Camba fue definido como un autor singular, difícil de clasificar en un género específico. Su método narrativo es único, llevando al lector por senderos inesperados y haciéndole sentir la realidad de una manera nueva. Camba no se limita a ser un cronista de costumbres ni un turista que narra lo que ve, sino un viajero que ofrece notas útiles para sus lectores.
Camba: El padre del periodismo gastronómico
En los últimos años, se ha producido una especie de «primavera de Camba», con la reedición de varias de sus obras por prestigiosas editoriales y su inclusión en programas de estudio de facultades de ciencias de la comunicación.

Camba fue considerado el columnista y corresponsal mejor pagado de su tiempo, durante la primera mitad del siglo XX. Llegó a vivir en el Hotel Palace de Madrid (en la habitación 303) desde 1949 hasta su muerte, en 1962. Anteriormente fue corresponsal en Francia, Reino Unido, Alemania, Estados Unidos, Italia y Portugal para diarios como ABC, El Mundo, La Tribuna o El Sol. Su paso por estos países le dio la base para conocer su cocina, además de su amor por la gastronomía y el buen vivir. Es considerado el primer periodista gastronómico gracias a su libro “La Casa de Lúculo” (o el arte del buen comer) (1929), una de las obras de Camba más leídas. Pionero de este género gastronómico, tan en boga, también leyó el futuro en su libro al plantear temas como la fiebre por comer de forma saludable: “preveo que en el transcurso de muy pocas generaciones, el arte de comer habrá sido enteramente sustituido por la ciencia de nutrirse”, o la denominada “cocina fusión”.

























