La histórica taberna de Bahía baja la persiana tras décadas de cocina tradicional murciana; la familia traslada su legado culinario al restaurante del Hotel Playa Grande
El que fuera durante décadas uno de los grandes referentes gastronómicos del litoral mazarronero, la Taberna La Meseguera, ha cerrado sus puertas esta temporada estival. El emblemático local, enclavado en los Porches de Ordenación Bahía, en la Avenida Antoñita Moreno del Puerto de Mazarrón, dejó de servir sus célebres tapas, arroces marineros y mariscos de la bahía a finales de la pasada primavera, dejando un vacío que vecinos, veraneantes y habituales aún no terminan de asimilar.
El motivo del cierre es la jubilación de Juanjo Meseguer, propietario y alma del establecimiento, tras una trayectoria que se remonta a los orígenes más humildes del negocio. Fuentes cercanas a la familia confirman que la decisión responde al merecido descanso del patriarca después de toda una vida entre fogones, barra y comedor. No obstante, la incertidumbre planea sobre el futuro del local: mientras algunos dan por definitivo el cierre, otros confían en que se trate de una pausa temporal y en que algún miembro de la extensa saga Meseguer retome eventualmente la actividad.

De una mesa de camping a una institución del Puerto
La historia de La Meseguera es la de una familia entera volcada en la hostelería. Vecinos de toda la vida recuerdan los tiempos en que el suelo del local era aún de tierra y la madre de Juanjo cobraba desde una mesita de camping con una caja de puros como caja registradora. Con el paso de los años, el negocio creció hasta convertirse en una parada obligatoria para quienes buscaban cocina murciana auténtica: gamba roja y cigalas de gran calibre, pollos asados, marineras, caballitos, jamoncitos, hueva de mújol, patata asada con alioli y unos arroces marineros que se cocinaban por encargo y para llevar.

Durante generaciones, el restaurante funcionó como una auténtica empresa familiar en la que trabajaban Juanjo, Nati, Pedro, sus mujeres, sobrinos y descendientes. Pedro Meseguer Iniesta, conocido en la comarca por su peculiar método de secar las paelleras al sol colgadas en la pared para evitar la oxidación, fue durante años uno de los rostros más visibles de la cocina.
La nostalgia de los clientes: «Ese lugar ya no será el mismo»
La noticia del cierre ha desatado una oleada de nostalgia entre la clientela habitual. «Veinticinco años veraneando enfrente, era el mejor de la zona. Una familia entera trabajando.

Una pena, pero imagino que las edades no perdonan», lamentaba una clienta de larga trayectoria en redes sociales. Otro habitual reconocía sentir «pena» al pasar por Los Porches y ver la persiana echada: «Era una institución del litoral mazarronero durante décadas. Cuando un negocio cierra, por las circunstancias que sea, merma la riqueza de la zona».

Incluso quienes discrepan sobre la naturaleza definitiva del cierre —algunos comentarios apuntan a que el local mantiene actividad parcial en ciertos días de la semana— coinciden en que La Meseguera marcó una época en la bahía de Mazarrón.
El legado continúa en el Hotel Playa Grande
Lejos de desaparecer, la esencia de La Meseguera ha encontrado un nuevo hogar a escasos metros de la playa. Parte de la familia Meseguer, incluido el hijo de Juanjo, Alejandro, se ha incorporado al servicio de restauración del Hotel Playa Grande, establecimiento que la propia familia posee en las playas de Mazarrón. Allí, bajo la denominación de Restaurante del Hotel Playa Grande, se mantiene la carta de cocina tradicional murciana: barra surtida de tapas para el picoteo, producto del mar de primera calidad y el mismo espíritu que definió durante décadas al local de Los Porches.

«Estuvimos allí el sábado tomando marineras, caballitos y jamoncitos. La cocina es la misma, se respira Meseguera. No es igual, pero os lo recomiendo», relataba un cliente que ya ha hecho la transición al nuevo emplazamiento.
Un verano distinto en Bahía
El cierre de La Meseguera se suma a la preocupante tendencia que algunos vecinos y representantes del sector comercial de la Región de Murcia describen como un progresivo «apagón» del pequeño comercio y la hostelería tradicional en la zona, presionados por el relevo generacional, la falta de mano de obra y la competencia de las grandes cadenas.
Por ahora, los Porches de Ordenación Bahía lucen un espacio vacío donde durante décadas el aroma a arroz marinero y el bullicio de las tapas animaron incontables almuerzos de verano. Queda la esperanza, expresada por muchos, de que la larga saga Meseguer encuentre la fórmula para que la persiana vuelva a subir. Mientras tanto, quienes busquen el sabor de siempre deberán caminar unos metros más hasta el Hotel Playa Grande, donde la familia sigue sirviendo, plato a plato, la memoria gastronómica de Puerto de Mazarrón.

























