En un encuentro organizado por el Centro de Cualificación Turística, los profesionales de sala murcianos aprendieron de la mano de figuras como Juan Diego Sandoval, Marianna Suárez y Rebeca Bellido cómo transformar el servicio en una experiencia memorable. Un paso más en la consolidación de la Región como destino gastronómico de excelencia
La alta cocina española no solo se construye en la cocina. Se forja también en la sala, donde cada gesto, cada palabra y cada detalle conforman la memoria que el comensal lleva consigo. Con ese convencimiento, el Centro de Cualificación Turística (CCT) de la Región de Murcia celebró esta semana la III Jornada Formativa de Sala, bajo el lema ‘La experiencia está en la sala: talento, vocación y nuevas narrativas del servicio’.

El evento, diseñado para reivindicar y profesionalizar la figura del camarero, sumiller y jefe de sala, reunió en un auditorio repleto a decenas de profesionales —en activo y en formación— de toda la Región. Su objetivo: ofrecer herramientas prácticas y visiones estratégicas para elevar la atención al cliente, fidelizar al público y gestionar equipos con eficacia, todo ello desde una óptica moderna, humana y sostenible.
Y para transmitir esa visión, el CCT convocó a tres de las voces más respetadas del sector en España:
- Rebeca Bellido, jefa de sala de Los Gabrieles, la histórica taberna madrileña donde el servicio se hereda como un arte.
- Juan Diego Sandoval, jefe de sala del restaurante Coque (dos estrellas Michelin y tres Soles Repsol), cuya precisión y calidez han convertido su sala en extensión de la cocina.
- Marianna Suárez, responsable de sala en El Celler de Can Roca (tres estrellas Michelin y tres Soles Repsol), templo gerundense donde el servicio es sinónimo de empatía y storytelling.
Durante horas, estos referentes compartieron sus metodologías, sus experiencias y sus filosofías de liderazgo. Hablaron de cómo leer al cliente antes de que hable, de cómo convertir una queja en una oportunidad, de cómo entrenar equipos para que trabajen con pasión y no solo con protocolo. «No se trata de servir platos», afirmó Sandoval, «sino de contar historias con cada copa, con cada recomendación, con cada silencio». Suárez añadió: «En Can Roca, el servicio no es un acto mecánico. Es una conversación. Y tú, como profesional, eres el intérprete».

La sesión, moderada por Óscar Carrión, director de Gastrouni —escuela especializada en gestión hostelera—, se convirtió en un espacio de diálogo abierto, donde los asistentes plantearon dudas, compartieron casos reales y reflexionaron sobre los desafíos del sector: la digitalización, la exigencia del cliente moderno, la rotación de personal y la necesidad de reconocimiento social de una profesión que, según todos coincidieron, sigue siendo “el último bastión de la hospitalidad humana”.

La directora general de Competitividad y Calidad Turísticas, Eva Reverte, cerró el acto destacando que la Región de Murcia ha sabido posicionarse como destino gastronómico de primer nivel, gracias a un tejido hostelero comprometido con la calidad, la innovación y la autenticidad. «Nuestros restaurantes ya no son solo lugares donde comer», dijo, «son espacios donde se vive, se siente y se disfruta de los 1.001 Sabores de la Región. Y eso solo es posible si la sala, el servicio, está a la altura de la cocina».

Con este tipo de iniciativas, el Plan Estratégico de Turismo 2022-2032 busca no solo consolidar la gastronomía como producto turístico prioritario, sino también como motor económico, generador de empleo cualificado y promotor de desarrollo territorial. Porque, como dejaron claro los ponentes, en la era de la experiencia, la mejor carta de presentación de un restaurante no está en la pared… está en quien te recibe.






















