La cadena de alimentación testa en fase piloto la nueva solución de la banca española para pagar acercando el teléfono al datáfono, aunque su despliegue masivo aún enfrenta retos de integración y desconocimiento en el sector
Mercadona, la cadena de supermercados líder en España por volumen de ingresos, ha comenzado a experimentar con Bizum Pay, el nuevo método de pago diseñado para comercios físicos por el consorcio de la banca española. Según ha informado el diario La Opinión de Murcia, la compañía está realizando pruebas en algunos de sus establecimientos, aunque las fuentes consultadas recalcan que el proyecto se encuentra todavía en una fase muy temprana.
La tecnología de Bizum Pay funciona de manera prácticamente idéntica al pago contactless con tarjeta. El cliente solo debe acercar su teléfono móvil al datáfono (TPV) para que los fondos se transfieran de forma instantánea desde su cuenta bancaria al comercio, saltándose a los intermediarios habituales de las redes de tarjetas. Para el usuario, el servicio está disponible a través de una aplicación independiente o bien integrado en la app de su propia entidad bancaria.
Un despliegue gradual y el reto del desconocimiento
A pesar de que la infraestructura está preparada —desde Bizum aseguran que el 75% de los terminales de pago en España ya son técnicamente compatibles—, la activación real no es automática. Depende de que cada comercio lo solicite a su banco, lo que ha provocado que la adopción sea paulatina y desigual.

Este ritmo lento se refleja en el tejido comercial tradicional, donde aún persiste el desconocimiento. Entre los comerciantes surgen dudas sobre aspectos prácticos y fiscales del nuevo sistema, como su tratamiento ante Hacienda o los posibles incentivos frente a las comisiones de las tarjetas convencionales.
Desde la Confederación Española de Comercio (CEC) reconocen que no existen datos exactos sobre su implantación real y que, por el momento, no es una prioridad para el pequeño comercio, aunque su valoración inicial hacia la tecnología fue positiva.

La gran distribución, abierta a la innovación
Por parte de los grandes supermercados, la recepción es cautelosa pero positiva. Fuentes del sector de la distribución alimentaria aseguran que están «abiertos a estudiar e implementar cualquier innovación técnica que pueda ser beneficiosa y demandada por el consumidor».
Actualmente, las cadenas de supermercados mantienen conversaciones activas con las entidades financieras para solventar las cuestiones técnicas y lograr una integración tecnológica fluida que permita la expansión de estos nuevos sistemas de cobro en el futuro más inmediato.

























