La cadena de Juan Roig cierra 2025 con un beneficio de 1.729 millones —un 25% más— y elige el territorio murciano como escenario pionero para su ambiciosa renovación de supermercados, reforzando su compromiso con la economía local y la gastronomía de proximidad
En un ejercicio calificado por su propio presidente como «espectacular«, Mercadona ha consolidado su dominio en el sector de la distribución alimentaria al alcanzar cifras sin precedentes durante 2025.

La compañía valenciana facturó 41.900 millones de euros en términos brutos, lo que representa un incremento del 8% respecto al año anterior, mientras que su beneficio neto se disparó hasta los 1.729 millones, un alza del 24,9%.
Estos resultados no solo refuerzan el liderazgo de la enseña en España —donde ostenta una cuota de mercado del 28,5%—, sino que también proyectan un impacto positivo directo en territorios como la Región de Murcia, elegida por la dirección para iniciar el despliegue de su revolucionario concepto «Tienda 9».

La estrategia de expansión y modernización de Mercadona pone el foco en la experiencia del cliente, a quien la empresa denomina cariñosamente «el jefe».

En este sentido, la sección «Listo para Comer«, que ofrece platos elaborados con recetas tradicionales y de estilo casero, ha experimentado un crecimiento del 20%, alcanzando una facturación de 3.000 millones de euros.

Este segmento, especialmente valorado por los consumidores murcianos por su conexión con la rica tradición gastronómica local, está presente en 1.469 establecimientos de la red y se prevé que continúe su expansión durante el presente ejercicio.
Paralelamente, la apuesta por integrar espacios de restauración dentro de los supermercados avanza con determinación. Juan Roig anunció la incorporación de cafeterías con servicio de café recién molido en 500 nuevas tiendas a lo largo de 2026, con el objetivo declarado de «poner mesas y sillas en todas las tiendas».

Esta iniciativa busca transformar los establecimientos en puntos de encuentro, donde los clientes puedan disfrutar de una pausa antes o después de realizar sus compras, una tendencia que ya ha sido bien recibida en los 252 supermercados que ofrecen este servicio, incluyendo presencia en Portugal.

El modelo «Tienda 9» representa la evolución más ambiciosa del formato comercial de Mercadona. Con una inversión prevista de 3.700 millones de euros hasta 2033, este nuevo concepto reorganiza los procesos internos para priorizar la eficiencia energética —con ahorros estimados del 10% en electricidad y del 40% en agua— y la agilidad en la compra.

La transformación implica centralizar tareas como el corte, la cocción y el envasado en obradores integrados, ampliando simultáneamente la superficie dedicada a productos frescos y preparados. Murcia acoge los primeros establecimientos sometidos a esta renovación, lo que subraya la confianza de la compañía en el potencial del mercado regional.

En el ámbito laboral, Mercadona cerró 2025 con una plantilla de 115.000 trabajadores, de los cuales 107.500 desarrollan su actividad en España. La compañía ha reforzado su compromiso con el capital humano mediante incrementos salariales del 8,5%, la creación de 5.000 nuevos empleos durante el ejercicio y el reparto de una prima de beneficios de 780 millones de euros.

Los empleados con más de cuatro años de antigüedad perciben un salario neto mensual de 2.200 euros en doce pagas, una retribución que la dirección considera fundamental para garantizar la satisfacción y el compromiso del equipo.

El canal digital, aunque aún representa un porcentaje minoritario del volumen total de ventas —2,5%, equivalente a 1.061 millones de euros—, muestra una trayectoria de crecimiento sostenido, con un avance del 26% interanual.

Mercadona prevé inaugurar en junio su séptima «colmena», el término con el que designa sus centros logísticos especializados en la preparación de pedidos online, ubicada en Vallecas (Madrid), lo que permitirá optimizar los tiempos de entrega y ampliar la cobertura del servicio.

En cuanto a la proyección internacional, la compañía mantiene su foco en la consolidación del mercado portugués, donde opera 69 establecimientos y ha logrado beneficios por segundo año consecutivo, con 26 millones de euros de resultado positivo. Juan Roig ha descartado por el momento la entrada en un tercer país, argumentando la necesidad de profundizar en el conocimiento del entorno luso y fortalecer la red de proveedores locales.

La responsabilidad fiscal y social también forma parte del discurso corporativo. Mercadona abonó 690 millones de euros en concepto de Impuesto de Sociedades, con un tipo efectivo del 22,8%, y destinó 346 millones al pago de dividendos entre sus accionistas.

Además, la empresa ha destacado su papel durante situaciones de crisis, como el apagón eléctrico de abril de 2025, cuando sus tiendas, equipadas con grupos electrógenos propios, mantuvieron el suministro, o su apoyo a 4.600 pequeños negocios afectados por la DANA, de los cuales el 97% continúa operando.

De cara a 2026, Mercadona proyecta un crecimiento de las ventas del 3,5%, hasta alcanzar los 43.200 millones de euros, y la creación de 1.000 nuevos puestos de trabajo.

La incertidumbre geopolítica, especialmente en relación con los conflictos en Oriente Próximo, se monitoriza de cerca, aunque la dirección confía en la capacidad de adaptación de la compañía para gestionar posibles fluctuaciones en los costes de las materias primas.

En síntesis, el ejercicio 2025 ha supuesto un hito histórico para Mercadona, cuyos resultados reflejan no solo una sólida salud financiera, sino también una estrategia orientada a la innovación, la sostenibilidad y la proximidad.

Para la Región de Murcia, este escenario se traduce en oportunidades de desarrollo económico, refuerzo del tejido comercial y una mayor oferta de productos que conectan con su identidad gastronómica, consolidando a la cadena como un actor clave en la dinamización del territorio.


























