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GASTROCRONICAS

Murcia, sin personal para servir: la hostelería se enfrenta a una crisis de empleados antes de las fiestas de septiembre

Restauradores de la capital y Molina de Segura lanzan un SOS: no encuentran cocineros ni camareros, mientras el CCT impulsa cursos gratuitos para cubrir el vacío


 

El sector se enfrenta a la escasez de camareros y cocineros, una crisis que se agudiza en la antesala de las celebraciones, poniendo en jaque el servicio y la calidad


 

La hostelería murciana se encuentra en un punto de inflexión. Tras un verano ya complicado por la falta de personal cualificado en la costa, los hosteleros de Murcia capital y Molina de Segura, Cartagena y Lorca, afrontan ahora un nuevo reto: la imposibilidad de encontrar trabajadores para cubrir la plantilla de cara al inicio del curso y, especialmente, a las próximas fiestas de septiembre.

Un problema que ha alcanzado niveles de emergencia, según denuncian desde el sector. Juan Antonio García Gil, presidente de la Asociación de Jefes de Cocina de la Región de Murcia (JECOMUR), confirma a LasGastrocronicas.com que “en el grupo de Jecomur, casi diariamente, los establecimientos están buscando tanto cocineros como personal de sala”. Y lanza una advertencia: “Creo que la calidad del trabajo, los horarios y las condiciones laborales son clave para que en el futuro tengamos personal de hostelería”.

Un SOS en redes y grupos de WhatsApp

El grito de auxilio se ha trasladado a las redes sociales y a los grupos de comunicación del sector. En el grupo de WhatsApp ‘Hostelería de Murcia’, los mensajes de desesperación se suceden:

“Necesito un camarero o un cocinero y no sé qué hacer, porque realmente está todo fatal. Los camareros están mal y los cocineros están mal. Yo no sé a quién me cuesta más encontrar… Lo necesito ya”, confesaban desde el restaurante Aldaba de Los Reyes, en Casillas, tras quedarse con solo un trabajador.

El reclamo es generalizado. Restaurantes como Cucü Food Experience, que reabrirá sus puertas mañana 26 de agosto, han publicado en sus redes: “Ampliamos. Necesitamos personal de sala y cocina. ¿Te apasiona la hostelería? En Cucü estamos ampliando nuestro equipo”. La petición incluye ayudantes de cocina y camareros.

Otros establecimientos como Jota Ele, Salabores, La Ermita (busca fregaplatos y camarero de barra que sepa cortar jamón), Touché Barra (para fines de semana) o La Bodeguita de Javi Gracia también buscan empleados con urgencia.

Nuevos proyectos sin equipo

El problema afecta incluso a proyectos que están por estrenar. Ester Cánovas, chef y propietaria del nuevo local La Macetúa, una cervecería que abrirá el 4 de octubre en la calle Correos, frente a la mítica cafetería Río, reconoce a LasGastrocronicas.com que necesita “encontrar a toda la plantilla” para la puesta en marcha de su nuevo proyecto, que busca fusionar sabor, cultura cervecera y propuestas innovadoras en pleno centro de Murcia.

Hosteleros murcianos, contra la espada y la pared: La falta de personal cualificado amenaza las Fiestas de Septiembre

El sector hostelero de la Región de Murcia se enfrenta a una de las mayores crisis de los últimos años. A las dificultades habituales del negocio, como la subida de los costes o la inflación, se ha sumado un problema de difícil solución: la falta de personal. Si bien el verano ha sido un reflejo de esta situación en toda la comunidad, la problemática se intensifica en la capital con la proximidad de las Fiestas de Septiembre, un periodo de gran actividad económica para bares y restaurantes.

La estampa de carteles de «se busca personal» se ha vuelto habitual en las puertas de muchos establecimientos. La desesperación de los propietarios, que se ven obligados a limitar horarios, cerrar días de la semana o, en el peor de los casos, a atender la barra ellos mismos, es un reflejo de una situación que se ha cocinado a fuego lento y que ahora explota con toda su crudeza. El problema no es solo la escasez, sino la falta de cualificación. Los hosteleros buscan a profesionales con experiencia, capaces de gestionar la presión de un servicio y ofrecer una atención de calidad, pero el mercado laboral se ha quedado sin opciones.

Un éxodo post-pandemia

La pandemia de la COVID-19 supuso un punto de inflexión para el sector. El cierre de la hostelería durante meses, seguido de las restricciones y la incertidumbre, provocó un éxodo masivo de trabajadores. Muchos camareros y cocineros, hartos de la inestabilidad y las precarias condiciones laborales, optaron por cambiar de sector. Se volcaron en trabajos con horarios más estables y sueldos más dignos, dejando un vacío que el sector no ha logrado llenar.

La falta de atractivo del trabajo en hostelería es una de las principales causas de esta fuga de talento. A pesar de que los hosteleros argumentan que los sueldos se han incrementado en los últimos meses, los trabajadores señalan que la remuneración sigue sin ser acorde con las largas jornadas, el trabajo en festivos, las noches, y la falta de conciliación familiar y personal. La sensación de ser un sector «sacrificado» ha calado hondo, y las nuevas generaciones, en particular, rechazan los modelos de trabajo de antaño.

El reto de las Fiestas de Septiembre

Las Fiestas de Septiembre, con la llegada de la Feria de Murcia y las celebraciones patronales, son un periodo crucial para la economía de la ciudad. El sector hostelero se prepara para una avalancha de clientes, pero la falta de personal podría aguar la fiesta. Los bares y restaurantes temen no poder dar abasto a la demanda, lo que se traduciría en un servicio deficiente, colas interminables y una imagen negativa para la ciudad.

Algunos hosteleros han optado por ofrecer incentivos económicos y mejoras en las condiciones laborales, como la reducción de horas extra, pero la situación sigue siendo crítica. La falta de camareros y cocineros, sumada al efecto post-pandemia y la precariedad de las condiciones laborales, ha creado una tormenta perfecta que amenaza con ensombrecer uno de los periodos más esperados del año para la capital murciana. El sector, consciente de la urgencia, se enfrenta a un reto mayúsculo: encontrar soluciones para un problema que, lejos de ser pasajero, se ha convertido en una crisis estructural.

El CCT, en primera línea

Ante esta situación, el Centro de Cualificación Turística de Murcia (CCT) ha lanzado una batería de cursos gratuitos y presenciales dirigidos prioritariamente a personas desempleadas, con el objetivo de formar a nuevos profesionales para el sector.

Entre las formaciones destacan:

  • Dirección y Producción en Cocina (1.110 horas, del 24 de septiembre de 2025 al 24 de octubre de 2026).
  • Curso de Cocina (810 horas, del 11 de noviembre de 2025 al 13 de mayo de 2026).
  • Repostería (500 horas, del 27 de octubre de 2025 al 10 de febrero de 2026).
  • Servicio de Sala y Vinos (580 horas, del 6 de octubre de 2025 al 3 de febrero de 2026).
  • Taller de croquetas gourmet (3 días, del 22 al 24 de septiembre).

Todas las inscripciones son gratuitas y se realizan a través de la web del CCT.

La hostelería murciana, uno de los pilares económicos de la región, se encuentra en una encrucijada. Sin personal, no hay servicio. Y sin servicio, no hay negocio. El reto ya no es solo encontrar trabajadores, sino hacer del sector un lugar atractivo para que quieran quedarse.

Datos destacados:

  • Problema: Escasez de personal en cocina y sala en Murcia y Molina de Segura.
  • Causas: Desinterés por el sector, malas condiciones laborales, alta rotación.
  • Solución: Formación gratuita en el CCT para desempleados.
  • Plazos: Urgencia para septiembre, con fiestas de feria en el horizonte.

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