Manolo Bakes, Algo Bonito y Olebox aterrizan en plena campaña navideña, mientras el centro refuerza su apuesta por una experiencia integral donde el café, la pastelería y la estética creativa cobran protagonismo
El Centro Comercial Nueva Condomina ha iniciado una fase de transformación estratégica que va mucho más allá del simple cambio de escaparates: en pleno arranque de la campaña de Black Friday y de cara a la Navidad, el complejo murciano está reconfigurando su identidad con una ola de aperturas y reformas que priorizan la calidad de la experiencia del visitante. En apenas unas semanas, más de 500 metros cuadrados han sido renovados y tres nuevos conceptos —dos de ellos con fuerte impronta gastronómica— se han integrado al ecosistema del centro, consolidando su evolución hacia un espacio híbrido donde convergen ocio, estilo de vida y sabor.

La novedad más esperada por los amantes del café y la repostería artesanal es la inminente llegada de Manolo Bakes, la exitosa cafetería-pastelería que en diciembre abrirá su segunda sede en la Región de Murcia —tras su primer local en la Plaza de Santo Domingo—. Con una superficie interior de 89 m² y una acogedora terraza de 20 m², el nuevo punto no solo ampliará la oferta de restauración del centro comercial, sino que aportará una estética cuidada y una propuesta centrada en la elaboración en origen: cafés de especialidad, croissants laminados a mano, tartas clásicas con toques contemporáneos y panes de masa madre serán el corazón de una carta pensada para el desayuno slow, la pausa creativa o la merienda compartida.
A esta apertura se suma Algo Bonito, ya operativa desde la semana pasada en un local de 145 m², cuyo nombre ya adelanta su filosofía: un espacio híbrido entre tienda, galería y lifestyle store, donde convergen diseño, ilustración, objetos con alma y una cuidada selección de marcas independientes. Aunque no es un establecimiento gastronómico per se, su propuesta incluye colaboraciones con chefs y pasteleros locales para pop-up experiences, convirtiéndolo en un punto de encuentro cultural y sensorial.

Por su parte, Olebox, especializada en coleccionismo —desde figuras de edición limitada hasta piezas vintage y merchandising de culto—, abrirá sus puertas también en diciembre en un local de 93 m², aportando una dimensión lúdica y generacional al mix comercial. Su llegada se enmarca en la estrategia del centro por diversificar su público y atraer a nuevas audiencias, desde familias hasta jóvenes millennials y Gen Z.

Paralelamente, Nueva Condomina ha completado una profunda renovación de locales ya consolidados: Alain Afflelou (151 m²), Hawkers (46 m²), Natura (182 m²) y Salsa Jeans (137 m²) han sido reformados integralmente, sumando un total de 516 m² actualizados, con nuevos diseños, iluminación eficiente y experiencias de compra más inmersivas.

«Esta transformación no es coyuntural —explica Roberto Méndez, director del centro—. Es una apuesta deliberada por convertir Nueva Condomina en un lugar donde no solo se compra, sino que se vive: se desayuna, se descubre, se comparte, se regala con intención. En estas fechas, más que nunca, queremos ser el reflejo de lo que Murcia demanda: cercanía, autenticidad y calidad».
Con estas novedades, el centro no solo refuerza su posición como uno de los polos comerciales más dinámicos del sureste, sino que reafirma una tendencia clara: el futuro del retail ya no está en los centros comerciales, sino en los centros de comunidad. Y en Nueva Condomina, eso huele —literalmente— a café recién molido, mantequilla tostada y creatividad en estado puro.






















