El emblemático pub Temperatura Ambiente se despide de su fundación con un abrazo colectivo y entrega el testigo a una nueva etapa, manteniendo viva su esencia como refugio LGTBI+
Tras casi dos décadas de ser un referente cultural y social en el centro de Murcia, el pub Temperatura Ambiente —conocido cariñosamente como “Tempe”— vivió este sábado una despedida cargada de emociones, recuerdos y celebración. Lo que comenzó en 2006 como un espacio de encuentro se convirtió, con el paso del tiempo, en un verdadero hogar para generaciones de personas, especialmente de la comunidad LGTBI+, que encontraron allí un lugar seguro para ser ellas mismas.
Cierre emotivo de una era en la noche murciana
El equipo fundador compartió un conmovedor mensaje de despedida en redes sociales, en el que agradeció profundamente a clientes, amigos y compañeros de trabajo por haber formado parte de lo que describieron como “una gran familia”. “Fue una tarde llena de historias, abrazos y risas que permanecerán para siempre en nuestro corazón, y una noche en la que bailamos como si fuera la primera vez”, escribieron, evocando la intensidad de su última jornada al frente del local.
Aunque la gestión del pub cambiará de manos, los antiguos responsables aseguraron que Temperatura Ambiente no desaparece: seguirá abierto bajo un nuevo equipo al que consideran “de la casa” y al que desean “todo el éxito del mundo”. La transición incluye también la reactivación de la cuenta oficial de Instagram, que a partir de ahora será administrada por la nueva dirección, quien ya ha comenzado a mostrar los primeros indicios de renovación del espacio.
Un homenaje colectivo lleno de afecto
La noticia generó una ola de mensajes de cariño en redes sociales. Figuras públicas como el humorista Jaime Caravaca y el creador de contenido Keunam se sumaron al tributo, destacando el valor simbólico del local como “referente de valentía y lucha”. Pero fueron, sobre todo, los testimonios de quienes vivieron allí momentos decisivos de sus vidas los que dieron forma a un homenaje espontáneo y sincero.

“Fue el primer lugar donde me sentí libre”, escribió uno de los seguidores. Otro lo definió como “un templo de amistad y amabilidad”, mientras que muchos coincidieron en que, más allá de un bar, Tempe fue un refugio donde se rieron, lloraron, se enamoraron y, sobre todo, se sintieron aceptados.

Un relevo, no un final
Los fundadores cerraron su comunicado con una nota de esperanza: “Estamos seguros de que la nueva gerencia seguirá luchando por este espacio como lo hicimos nosotros durante estos 19 años maravillosos”. Así, aunque una etapa concluye, el espíritu de Temperatura Ambiente —ese que convirtió un pub en un símbolo de inclusión y alegría— parece destinado a perdurar en las calles del centro de Murcia, ahora con nuevas manos, pero el mismo corazón.





















