Recién nombrado presidente de la Federación Regional de Empresarios del Metal, su legado trasciende el sector industrial para abarcar las Fiestas de Carthagineses y Romanos y la salvaguarda del caldero y los salazones como identidad cultural de Cartagena
La identidad de Cartagena no solo se forja en los astilleros, en el bullicio del Puerto o en la química de su industria petroquímica; también se cuece a fuego lento en los fogones que guardan la memoria de sus gentes. Tomás Martínez Pagán (Cartagena, 1956), recientemente elegido presidente de la Federación Regional de Empresarios del Metal de la Región de Murcia (FREMM), es el máximo exponente de esta dualidad. Más allá de su impecable trayectoria ejecutiva y su papel clave en la consolidación de las Fiestas de Carthagineses y Romanos, Martínez Pagán se ha erigido como un ferviente defensor de la gastronomía tradicional cartagenera. Miembro de la Real Academia de Gastronomía de la Región de Murcia, el líder empresarial sostiene una premisa inquebrantable: un caldero, unos salazones, un arroz tradicional o los productos del Campo de Cartagena no son solo formas de alimentación, sino el patrimonio histórico y la memoria viva de generaciones enteras.
Esta faceta gastronómica, a menudo eclipsada por su intensa actividad en la esfera industrial, revela a un hombre profundamente consciente de que la cultura y la tradición culinaria son pilares inseparables del progreso y la identidad de una ciudad.

De la gestión industrial a la presidencia de la FREMM
Nacido en Cartagena y con toda su vida personal y profesional arraigada en la ciudad, Martínez Pagán no alcanzó el éxito por ser fundador de grandes imperios, sino por su brillantez como gestor. Durante más de tres décadas, ocupó puestos de altísima responsabilidad en compañías de referencia como TAMAR y CICASA, donde llegó a ser Subdirector General. Posteriormente, extendió su visión estratégica al Grupo Mecánicas Bolea e Integralia Energía Instalaciones.
Su comprensión de que el crecimiento económico exige instituciones fuertes lo llevó a liderar el asociacionismo empresarial. Tras presidir la Asociación de Empresas de Mantenimiento Industrial y Naval (AEMIN) y ejercer como vicepresidente de la FREMM durante nueve años, su reciente nombramiento como presidente de la federación regional supone el reconocimiento a una vida de trabajo silencioso pero extraordinariamente eficaz. Desde esta atalaya, sigue siendo un defensor a ultranza del Puerto, Navantia, el Arsenal Militar y la2 Universidad Politécnica como motores del empleo cualificado.

El alma de Carthagineses y Romanos
Si la industria es su profesión, la fiesta y la tradición son su pasión. Martínez Pagán fue parte fundamental de aquel movimiento ciudadano que rescató la historia de Cartagena del olvido. Como presidente de la Federación de Tropas y Legiones durante una etapa decisiva, contribuyó a profesionalizar, expandir y dar proyección nacional a las Fiestas de Carthagineses y Romanos, convirtiéndolas en una de las mejores recreaciones históricas de España. Su implicación, siempre desde la discreción y el diálogo, también se ha extendido a la Semana Santa y a innumerables iniciativas de promoción cultural.

El «alcalde» que nunca fue
La trayectoria de Martínez Pagán ha despertado en múltiples ocasiones una pregunta entre la sociedad cartagenera: ¿por qué nunca dio el salto a la política? Tal y como reflexiona el autor de su perfil biográfico, su capacidad para tejer consensos, su conocimiento exhaustivo de la ciudad y su talento para unir sensibilidades dispares lo habrían convertido, probablemente, en un gran alcalde capaz de liderar un proyecto de ciudad transversal. Sin embargo, Martínez Pagán demostró que el servicio público y la lealtad a Cartagena también pueden ejercerse desde la sociedad civil, sin necesidad de ocupar cargos institucionales.

Un homenaje en versos
Como testimonio de este impacto transversal en la vida social, cultural y gastronómica de la ciudad, el escritor José Antonio Martínez Pérez le ha dedicado una sentida serie de trovos (décimas y quintillas). En ellos, se le describe como un hombre de «palabra siempre franca», que «prefirió el bien común con prudencia verdadera» y que entendió que «un pueblo guarda memoria en la cocina y la historia que nunca debe perder».

Hoy, Tomás Martínez Pagán asume el reto de liderar el metal murciano, pero lo hace con la misma esencia con la que defiende la cocina de su tierra: buscando preservar la identidad, sumar esfuerzos y cocinar a fuego lento el futuro de la Región de Murcia.

Fuente y créditos:
Información y perfil biográfico basados en la Publicación de Jose Antonio Martinez Perez (Kchi), incluyendo la transcripción y adaptación de los trovos originales dedicados a la figura de Tomás Martínez Pagán.
TROVOS PARA TOMÁS MARTÍNEZ PAGÁN
DÉCIMA I
Cartagena fue testigo
de tu constante andadura;
con trabajo y con mesura
hiciste del bien abrigo.
Nunca buscaste el halago,
ni el aplauso interesado;
siempre fuiste el aliado
de quien quiso construir.
Ese modo de servir
es tu legado ganado.
QUINTILLA I
Con palabra siempre franca,
sin perder nunca el respeto,
hiciste de cada reto
una esperanza que arranca
nuevos sueños del secreto.
DÉCIMA II
La industria halló en tu experiencia
una firme orientación;
la gestión y la razón
caminaron con paciencia.
No fue el ruido tu bandera,
ni el lucimiento el afán;
preferiste el bien común
con prudencia verdadera.
Así se escribe la espera
de quien trabaja de veras.
QUINTILLA II
En las fiestas de septiembre,
entre historia y emoción,
pusiste alma y corazón
para que Cartagena siempre
luciera con ilusión.
DÉCIMA III
También supiste entender
que un pueblo guarda memoria
en la cocina y la historia
que nunca debe perder.
El caldero en la bahía,
los salazones del mar,
el campo al madrugar,
la mesa de nuestros viejos…
Son los más nobles reflejos
de un modo de caminar.
QUINTILLA III
Universidad y empresa,
tradición y modernidad;
siempre viste la ciudad
como la mayor riqueza
de su propia identidad.
DÉCIMA IV
No hay sendero cartagenero
que no conozca tu paso;
ni proyecto, ni fracaso
que no afrontaras primero.
Con diálogo permanente,
con serenidad constante,
supiste mirar delante
sin olvidar el ayer;
porque quien sabe querer
jamás deja de ser gigante.
QUINTILLA IV
Respeto supiste ganar
sin imponer tu opinión;
escuchando la razón
es más sencillo alcanzar
el camino de la unión.
DÉCIMA V
Si el destino hubiera escrito
otro rumbo para ti,
nadie puede descubrir
qué habría sido el hito. Mas queda la reflexión
que muchos suelen nombrar:
quien sabe bien escuchar,
servir y tender la mano,
ya demuestra, como hermano,
su manera de gobernar.
QUINTILLA V
Cartagena te agradece
tu constante dedicación;
que el trabajo y la ilusión
sean la luz que fortalece
tu nueva responsabilidad.
José Antonio Martínez.
Kchi.

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