El pasado sábado 8 de noviembre el restaurante Miramar de La Ribera vibró con una velada que fusionó gastronomía de autor, música en directo y compromiso con Cirugía Solidaria

El sábado 8 de noviembre, el restaurante Miramar, en Santiago de la Ribera (San Javier), escribió una nueva página en su historia de compromiso social: la Comida Solidaria a beneficio de Cirugía Solidaria se convirtió en un rotundo éxito de convocatoria, con más de cien comensales que abarrotaron el salón de celebraciones de la primera planta, transformándolo en un espacio cálido de encuentro, risas y propósito compartido.

LasGastrocronicas.com asistió al evento para realizar esta amplísima galería fotográfica:
La Ribera se llenó de sabor, baile y solidaridad en una jornada inolvidable
La jornada, impulsada por Juan Carlos Méndez —referente de la hostelería murciana y alma de la iniciativa—, comenzó con un cóctel de bienvenida que, debido al fuerte viento de levante, tuvo que trasladarse de la terraza principal a la zona lateral de la planta baja. Allí, entre copas y brindis, los asistentes degustaron una cuidada selección de aperitivos: una estación de jamón y quesos, salmorejo fresco, mini marineras, conos rellenos de longaniza y almendra Marcona, cucharitas de atún marinado, croquetas cremosas de jamón, caballitos y cazuelitas de caldero, pequeñas joyas que ya anticipaban el nivel gastronómico del evento.

Ya en mesa, el menú se desplegó como una carta de intenciones hecha plato: una crema de coliflor con vieira braseada, crujiente de bacon y aceite de trufa abrió el banquete con elegancia marítima; le siguió el lomo de lubina sobre crema de lechuga y picada catalana, un homenaje al Mediterráneo en estado puro; y como colofón, una carrillera ibérica con parmentier trufada, plato de consuelo y sofisticación a partes iguales. Los vinos, gentileza de la bodega Fragama, acompañaron cada bocado con precisión y personalidad.

El broche dulce fue obra del prestigioso pastelero Andrés Mármol (junior), quien diseñó un postre en forma de corazón —símbolo inequívoco de la causa—, antes de cerrar con los míticos Cafés Salzillo, que invitaron a la sobremesa.
La velada, sin embargo, no terminó en la mesa. Tras los cafés, dio comienzo una divertida rifa con más de cincuenta regalos donados por empresas locales, que arrancó aplausos y sonrisas. A continuación, el grupo Filiú y CIA subió al escenario para ofrecer una actuación musical llena de energía, que animó a más de uno a levantarse y bailar. El DJ del propio Miramar alargó la fiesta hasta altas horas de la tarde, con copas, ritmo y buena compañía.

Y como colofón simbólico, algunos comensales —con el corazón aún latiendo al ritmo de la solidaridad— decidieron prolongar la noche en La Tropical de Los Alcázares, el otro bastión hostelero de los hermanos Méndez. Allí, entre nuevas risas y platos familiares, la jornada se cerró como empezó: con generosidad, comunidad y el convencimiento de que, cuando se cocina con propósito, hasta el más pequeño bocado puede cambiar vidas.

Esta iniciativa se suma a la larga trayectoria de Juan Carlos Méndez —chef del restaurante La Tropical de Los Alcázares— en el impulso de causas sociales a través de la gastronomía, tras su reciente participación en eventos como Clandestinos #LoveArroz 2025, donde también colaboró con World Central Kitchen.

Con esta comida, Miramar no solo abre su cocina, sino su corazón: porque, como reza el espíritu de la jornada, compartir una mesa puede salvar vidas.

Cirugía Solidaria: cuando el bisturí se convierte en puente de esperanza entre continentes
Fundada en 2009 por un grupo de profesionales sanitarios comprometidos con la justicia en salud, Cirugía Solidaria es una ONG murciana que actúa como puente quirúrgico entre necesidad y posibilidad. Su misión es clara: garantizar el acceso a intervenciones médicas especializadas —principalmente cirugías reparadoras, oftalmológicas, maxilofaciales y oncológicas— a personas en situación de vulnerabilidad, tanto en países en desarrollo como en comunidades marginadas de España.

A diferencia de otras organizaciones, no se limita a enviar misiones puntuales: su modelo se basa en la formación de equipos médicos locales, la dotación de infraestructuras sostenibles y el seguimiento postoperatorio, logrando así un impacto duradero. Con presencia en países como Guinea Ecuatorial, Senegal, Perú y Bolivia, la entidad financia sus proyectos íntegramente con donaciones privadas, campañas de sensibilización y eventos solidarios —como las recientes comidas benéficas en Miramar de La Ribera—, siempre bajo el lema que guía su labor: “Porque nadie debería sufrir por no poder pagar una operación”.






















