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GASTROCRONICAS

Sabotaje en la laguna: Desaparece un cultivo vital para la sanación del Mar Menor

El proyecto RemediOS-2 sufre un revés incalculable tras el hurto de mil ostras planas sin valor comercial, un acto que los investigadores califican de «golpe a la ciencia»


 

Los esfuerzos por restaurar el equilibrio ecológico del Mar Menor han sufrido un obstáculo inesperado y grave. Una línea de cultivo experimental, fundamental para el avance del proyecto RemediOS-2, ha sido sustraída en aguas del norte de la isla del Barón.

El incidente, descubierto la semana pasada, ha provocado la desaparición de cerca de un millar de ostras planas (Ostrea edulis), ejemplares que eran el resultado de cuatro años de seguimiento científico y que carecen de cualquier aptitud para el consumo humano.

La mañana del miércoles 18 de marzo, los técnicos del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) se acercaron al punto de muestreo habitual para realizar una revisión periódica. Sin embargo, en lugar de la estructura de cultivo, solo hallaron dos boyas a la deriva. La plataforma flotante, que medía aproximadamente 25 metros, había sido arrancada de su emplazamiento. Según detalló Marina Albentosa, investigadora responsable, las pruebas en el lugar indican una acción intencionada: el cabo de amarre apareció seccionado, lo que descarta la posibilidad de un accidente o un desprendimiento natural.

Un móvil desconcertante

Lo que más intriga a las autoridades y al equipo investigador es la ausencia de un beneficio económico claro. Las instalaciones robadas están compuestas por materiales plásticos de escaso valor en el mercado secundario. Además, los moluscos extraídos no cuentan con los preceptivos controles sanitarios, lo que hace ilegal e imposible su venta en pescaderías o restaurantes.

Esta circunstancia ha llevado a los expertos a barajar hipótesis que van desde el vandalismo puro hasta una interferencia deliberada contra las labores de recuperación ambiental, aunque desde el IEO prefieren no aventurar conclusiones sin pruebas.







El consorcio encargado del proyecto ha emitido un aviso recordando que estas ostras están destinadas exclusivamente a la bioextracción de nutrientes, actuando como filtros naturales contra la eutrofización, y no para la alimentación. Por tanto, su tenencia o consumo es inadecuado.

Pérdida de datos irreemplazable

Más allá del perjuicio económico, estimado entre 7.000 y 8.000 euros en materiales, el daño científico es considerado «incalculable». Los ejemplares perdidos pertenecían a la primera generación nacida en cautividad en 2022 y eran la base de estudios sobre la resistencia térmica.

El objetivo era seleccionar individuos capaces de soportar el aumento de la temperatura del agua, un factor crítico frente al cambio climático. Con la sustracción, se rompe una serie de datos a largo plazo y se trunca una línea de investigación clave para entender la capacidad de limpieza de la especie.

Vulnerabilidad y respuesta legal

El suceso ha puesto de manifiesto la fragilidad de los experimentos realizados en mar abierto. Albentosa señaló que la falta de sistemas de vigilancia y la ajustada financiación de estos proyectos generan una «inseguridad tremenda» entre el personal científico. Ante los hechos, tanto el IEO como la Consejería de Medio Ambiente de la Región de Murcia han interpuesto las correspondientes denuncias ante la Guardia Civil.

Actualmente, se está a la espera de cualquier pista que permita localizar los cestos con las ostras, con la remota esperanza de que los animales sigan con vida y puedan ser devueltos para salvar parte del trabajo. Este no es el primer episodio de este tipo; en el verano de 2024, ya se registró el expolio de nacras juveniles en las Encañizadas, un delito que permanece sin resolver.

El proyecto RemediOS cuenta con la colaboración de entidades como ANSE, la Fundación Estrella de Levante y la Universidad de Murcia, y está cofinanciado por fondos europeos (FEMPA) y el Ministerio para la Transición Ecológica. Sus promotores confían en que, a pesar de este contratiempo, sea posible reconducir las iniciativas para devolver la salud a la laguna salada.

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