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GASTROCRONICAS

Sabores que susurran historia: cuando Santa Eulalia se vistió de luz y gastronomía

Cervezas Alhambra y Murcia Origen tejieron un puente entre memoria urbana y excelencia culinaria en una experiencia que enamoró a diecinueve comensales


 

El casco histórico murciano se transformó en escenario de una propuesta singular durante las noches del miércoles 22 y el viernes 24 de abril. Bajo el nombre de Ruta de Momentos Alhambra y Murcia Origen, diecinueve asistentes tuvieron la oportunidad de recorrer, paso a paso y bocado a bocado, el castizo barrio de Santa Eulalia, en una iniciativa que fusionó patrimonio, narrativa cultural y alta gastronomía de proximidad.

LasGastrocronicas.com asistió a la primera de las rutas para realizar esta amplia galería fotográfica:

La cita, que arrancó puntualmente a las 20:00 horas en ambas jornadas, invitó a los participantes a descubrir rincones con siglos de historia mientras degustaban creaciones culinarias diseñadas exclusivamente para la ocasión.

Cada parada gastronómica maridó con La Mini de 1925 de Cervezas Alhambra, ofreciendo una experiencia sensorial completa por tan solo cuatro euros.

Cuatro templos del sabor, cuatro historias en el paladar

El itinerario gastronómico contó con cuatro establecimientos emblemáticos del barrio, cada uno aportando su sello personal:

En La Morena (Calle Trinidad, 3), los asistentes disfrutaron de una tostada infusionada con romero, acompañada de tartar de tomate y anchoa, una combinación que evocó la frescura del Mediterráneo.

En Picoesquina de Mirrín (Calle Victorio, 25), el «tiroteo de salazones» rindió homenaje a la tradición conservera de la Región, con un equilibrio perfecto entre intensidad y delicadeza.







Cucü Gastrobar (Calle Marengo, 6) sorprendió con mini pinchos de magra ibérica, verduras de temporada y salsa Satay, un guiño a la fusión oriental que dialogó con el carácter murciano.

Por último, Mariantonietta (Calle Simón García, 49) cerró el circuito culinario con un mini brioche relleno de pulled pork, salsa vizcaína y tacos de jamón, una propuesta que unió tradición y vanguardia en un solo bocado.

Caminar para recordar: la ruta cultural dirigida por María Ponce

Más allá del placer gastronómico, la Ruta Lux incorporó un componente histórico y simbólico de la mano de la doctora en Historia, María Ponce Murcia, guía oficial y divulgadora especializada en patrimonio local. El recorrido comenzó en la Calle Santa Rosalía, donde los restos del antiguo Convento de la Trinidad —fundado en el siglo XIII— y la cercana Plaza Sardoy, antiguo corazón de la judería medieval, permitieron rememorar la convivencia secular entre comunidades cristianas y judías en la Murcia histórica.

La figura de Santa Rosalía, ermitaña siciliana del siglo XII venerada como protectora ante las epidemias, sirvió de hilo conductor para reflexionar sobre la fe y la resiliencia en tiempos de adversidad. Posteriormente, el trayecto avanzó hacia la Calle Santa Quiteria, flanqueada por el Palacio de las Balsas —símbolo del poder nobiliario— y la Calle Vara del Rey, que en otro tiempo albergó una prisión de duras condiciones. Este contraste ilustró la compleja evolución social del barrio, entre el esplendor aristocrático y las realidades más humildes.

La leyenda de Santa Quiteria, mártir asociada a la curación de la rabia y representada junto a un perro como símbolo de protección, añadió una capa de simbolismo popular al paseo. El cierre del itinerario tuvo lugar en la Plaza de Santa Eulalia, dominada por su iglesia barroca del siglo XVIII, construida sobre un templo medieval y rica en retablos de trampantojo e imaginería religiosa, como la venerada figura de San Blas.

Allí, la memoria de Santa Eulalia, joven mártir del siglo III que rechazó renunciar a su fe pese a las persecuciones romanas, cerró el círculo temático: valentía, identidad y resistencia como pilares de la historia local.

Una apuesta por el patrimonio vivo

Con esta iniciativa, Murcia Origen —proyecto impulsado por Cervezas Alhambra— reafirmó su compromiso por poner en valor la cultura, la gastronomía y la memoria urbana a través de experiencias inmersivas y accesibles. La posibilidad de seguir el recorrido mediante un mapa interactivo, disponible en las redes sociales de la marca, permitió que el público explorara el barrio a su ritmo, mientras que los sorteos de visitas guiadas con María Ponce ofrecieron una capa adicional de profundidad histórica.

La participación de LasGastrocronicas.com como medio acreditado en la jornada del miércoles 22 permitió difundir en tiempo real los detalles de una propuesta que, lejos de limitarse a una degustación, buscó generar conexiones emocionales entre el comensal, el territorio y su legado.

Al finalizar ambas veladas, quedó claro que Santa Eulalia no es solo un barrio: es un libro abierto de piedra, sabor y memoria, listo para ser leído —y saboreado— sin prisa.








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