ASAJA exige medidas urgentes, control y compensaciones
ASAJA Murcia ha lanzado una seria advertencia sobre la rápida expansión de la clorosis nervial amarilla de los cítricos, provocada por el Citrus Yellow Vein Clearing Virus, y ha reclamado una actuación urgente y coordinada de las administraciones para frenar una amenaza que pone en jaque al principal cultivo citrícola de la Región.
La organización agraria expresa su “máxima preocupación” ante el avance de este patógeno emergente, detectado en el sureste español y con especial incidencia en el limonero, un cultivo estratégico cuya afectación podría derivar en graves pérdidas económicas.

El secretario general de ASAJA Murcia, Alfonso Gálvez, ha subrayado la gravedad de la situación, señalando que la entrada de material vegetal infectado evidencia fallos en los controles fitosanitarios. “Se requiere una respuesta rápida, contundente y coordinada por parte de todas las administraciones implicadas”, ha advertido.
Por su parte, el presidente de ASAJA Murcia, Juan de Dios Hernández, ha elevado el tono de la denuncia y ha alertado de la inminencia del riesgo para la Región. “La expansión la tenemos ya muy cerca, más concretamente en Alicante, lo que se traduce en una inminente invasión de la misma en Murcia”, ha afirmado.
Hernández también ha criticado la falta de respuesta institucional: “La nula actuación por parte del ministerio en cuanto a plagas nos preocupa mucho, ya que tras haber puesto en su conocimiento en repetidas ocasiones no actúa al respecto y esto nos perjudicará seriamente, hasta el punto de que arruinará a todo un sector estratégico y social y a miles de familias que viven de este sector”.

Asimismo, ha sido contundente al exigir respaldo económico ante posibles medidas drásticas: “Si hay que arrancar plantaciones, el Gobierno central tendrá que habilitar compensaciones económicas tanto para los productores como para las empresas afectadas”. El presidente de ASAJA Murcia ha insistido en que esta plaga “puede causar graves pérdidas para el sector del limón murciano si no se actúa con rapidez y eficacia”.
El virus fue confirmado oficialmente en España tras su detección inicial a finales de 2025 en Cataluña. Desde entonces, se ha extendido a diversas zonas citrícolas de la Comunitat Valenciana, donde ya se han registrado decenas de positivos y más de 40 casos confirmados en controles oficiales.
En la Región de Murcia, ASAJA ha identificado varios focos en plantaciones jóvenes de limonero, con al menos siete casos detectados, lo que pone de manifiesto la alta capacidad de propagación de la enfermedad.
Murcia, principal productora de limón de Europa, se enfrenta así a un riesgo elevado debido a la intensa circulación de material vegetal entre territorios, principal vía de transmisión del virus. El CYVCV, identificado por primera vez en Pakistán en 1988, se ha expandido en las últimas décadas por Asia, Estados Unidos y Europa.
Los síntomas más habituales incluyen el amarilleamiento de las nervaduras de las hojas, deformaciones foliares, debilitamiento progresivo del árbol, frutos de menor calidad y una notable reducción de la producción. Además, el virus presenta una dificultad añadida: puede permanecer latente en otras especies cítricas sin mostrar síntomas, lo que complica su detección.

Actualmente no existe un tratamiento curativo eficaz, lo que incrementa la preocupación en el sector. ASAJA advierte de que la expansión del virus podría traducirse en pérdidas económicas significativas, aumento de costes de control, pérdida de competitividad y un impacto estructural sobre el sector citrícola.
Ante este escenario, la organización agraria reclama la adopción inmediata de medidas como la activación de protocolos de vigilancia, inspecciones intensivas en zonas citrícolas, control exhaustivo de viveros, refuerzo de controles en frontera, restricciones al movimiento de material vegetal, impulso a la investigación y la inclusión urgente del virus en la lista europea de plagas cuarentenarias.
ASAJA Murcia insiste en que la rapidez de actuación será determinante para contener la enfermedad y evitar daños irreversibles. La organización advierte de que cualquier retraso o falta de coordinación institucional podría comprometer seriamente el futuro del sector del limón en la Región.

























