Por Francisco Seva Rivadulla, periodista agroalimentario internacional
La producción costarricense busca diferenciarse por su calidad, su calendario estratégico de exportación y la innovación agronómica para competir con grandes productores como México y Perú.
La industria del mango en Costa Rica continúa avanzando con una estrategia basada en la calidad, la innovación y el aprovechamiento de una ventana comercial privilegiada. Así lo explica Andrés Medina, gerente de Manga Rica, la principal empresa exportadora de mango del país, quien asegura que el sector ha optado por especializarse en fruta de alto valor añadido para competir en los mercados internacionales.

Costa Rica concentra su temporada de exportación entre febrero y abril, un periodo en el que la oferta mundial disminuye tras el final de la campaña peruana y antes del inicio de la mexicana. Esta circunstancia permite al país acceder a mejores precios en mercados como Estados Unidos y Europa, principales destinos del mango costarricense.
Aunque la producción nacional sigue siendo reducida frente a otros grandes exportadores, Manga Rica representa entre el 90% y el 95% de las exportaciones del país, con volúmenes que oscilan entre 1,2 y 1,5 millones de cajas anuales.
Calidad como principal ventaja competitiva
Medina reconoce que los elevados costes de producción en Costa Rica obligan a competir mediante la excelencia del producto y no por volumen. En este sentido, las variedades Tommy Atkins y Keitt son las protagonistas de la oferta exportadora. Mientras la primera continúa siendo la favorita del mercado estadounidense, la variedad Keitt está ganando protagonismo gracias a la creciente demanda de la industria del mango fresco cortado, especialmente en Estados Unidos.
Además, la empresa estudia impulsar un sello de calidad que identifique al mango costarricense y refuerce su posicionamiento internacional.
Clima, costes y logística, principales desafíos
Entre los retos del sector destacan la incertidumbre climática, la apreciación de la moneda costarricense, el aumento de los costes logísticos y el impacto de la situación geopolítica mundial sobre el transporte marítimo y los insumos agrícolas.
No obstante, el uso de sistemas de riego tecnificados permite mitigar parte de los efectos del fenómeno “El Niño”, e incluso convertir determinadas condiciones climáticas en una oportunidad cuando otros países productores reducen su oferta.
Investigación para aumentar la productividad
Uno de los principales objetivos de la industria es mejorar la eficiencia de las plantaciones mediante nuevas densidades de siembra, sistemas de poda más eficientes e investigación agronómica que permita reducir la alternancia productiva característica del cultivo del mango.
Manga Rica también trabaja para acelerar la reconversión varietal, un proceso que tradicionalmente requiere entre cinco y seis años, pero que la empresa espera reducir considerablemente mediante nuevas técnicas de manejo.
Nuevos mercados y tendencias de consumo
Aunque Europa y Estados Unidos concentran alrededor del 95% de las exportaciones, el sector mantiene el interés por acceder a mercados asiáticos como Japón, Corea del Sur, Vietnam o China. Sin embargo, los protocolos fitosanitarios, los elevados costes logísticos y los largos tiempos de tránsito dificultan esta expansión.
Por otra parte, Medina considera que el crecimiento del consumo de mango continuará impulsado por dos grandes tendencias: el aumento de la demanda de fruta fresca cortada y el interés creciente por productos obtenidos bajo sistemas de producción más sostenibles y, cuando las condiciones lo permiten, ecológicos.
Perspectivas de crecimiento
Las previsiones para el sector son optimistas. Manga Rica estima incrementar su producción entre un 15 % y un 20 % anual gracias a la mejora de sus técnicas de cultivo y al aumento de la productividad de sus fincas, cuyo potencial supera los dos millones de cajas por campaña.
El objetivo de la empresa pasa por seguir adaptándose a las preferencias de los consumidores, incorporar nuevas tecnologías y consolidar la imagen del mango costarricense como un producto de alta calidad capaz de competir con éxito en los mercados internacionales.

Francisco Seva Rivadulla es periodista agroalimentario internacional

























