InicioGastroCrónicasCuando la tradición se viste de rebeldía: el Rincón de Pepe desata...
GASTROCRONICAS

Cuando la tradición se viste de rebeldía: el Rincón de Pepe desata su esencia más urbana los viernes de marzo

Por 38 euros, el histórico templo gastronómico murciano —en pleno año de su centenario— propone un viaje culinario sin fronteras que fusiona sushi, tacos y clásicos reinventados, con copa incluida en el enclave subterráneo La Muralla


 

En el corazón de Murcia, donde la historia se entrelaza con la innovación, el Restaurante Rincón de Pepefundado en 1925 y actualmente inmerso en las celebraciones de su primer siglo de vida— ha dado un giro audaz a sus propuestas nocturnas. Los viernes de marzo, el establecimiento abre sus puertas al «Menú Canalla«, una experiencia gastronómica diseñada para quienes buscan saborear la noche con libertad, calidad y un toque de transgresión controlada.

Bajo la dirección del chef Ginés José Nicolás —al frente de los fogones desde 2008 y heredero del legado de Raimundo González Frutos, pionero en conseguir la primera estrella Michelin para la Región—, esta nueva propuesta rompe con los prejuicios sobre la cocina formal y costosa. «Nuestro objetivo era conectar con un público más joven sin renunciar a la excelencia», señala el cocinero, totalmente recuperado tras un breve paréntesis por un accidente de moto.

Y los resultados avalan su visión: el salón principal se llena de comensales de procedencias diversas —desde residentes locales hasta viajeros internacionales, incluso conocidos artistas de jazz participantes en el Festival de Murcia—, creando un ambiente vibrante y multicultural.

LasGastrocronicas.com realizó esta amplia galería fotográfica de el Menú Canalla de El Rincón de Pepe:

Un recorrido global con raíces murcianas

La propuesta culinaria, tras el detalle fuera de carta de unas deliciosas croquetas marineras, se despliega como un itinerario sensorial que recorre continentes sin perder de vista el producto de proximidad.

La velada arranca con influencias asiáticas: uramaki de langostinos bañados en salsa chili garlic y un futomaki tempurizado de atún rojo coronado con esferas de anchoa, que liberan su intensidad al ser mordidas. A continuación, la cocina mediterránea se impone con la gamba blanca rebozada en tempura, acompañada de patatas paja y huevo frito, una combinación que equilibra crujiente y cremosidad.

El viaje continúa hacia territorios ibéricos y mexicanos. El pan bao relleno de secreto de cerdo ibérico y salsa black pepper ofrece un contraste de texturas y especias, mientras que los tacos de carnitas con cebolla morada, servidos en tortillas caseras de maíz, rinden homenaje a la autenticidad de la cocina tradicional mexicana.

Como plato principal, la merluza en tempura con encurtidos y mayonesa de lima kaffir aporta frescura y sofisticación.







El epílogo dulce es un espectáculo en sí mismo: leche frita flambeada en el momento, servida junto a helado de turrón. Este postre, emblemático de la casa, sintetiza la filosofía del menú: respetar la memoria culinaria mientras se abraza la innovación.

Más que una cena: una experiencia integral

Por 38 euros por persona, el Menú Canalla incluye dos bebidas durante la cena y una copa de cortesía en La Muralla, el espacio de ocio ubicado en los sótanos del restaurante. Este enclave, que conserva restos de la muralla defensiva islámica de Murcia (siglos XII-XIII), ofrece además descuentos exclusivos para los asistentes. La combinación de gastronomía, historia y ambiente nocturno convierte la propuesta en un plan completo para iniciar el fin de semana.

Durante la velada, los comensales tienen la oportunidad de disfrutar del trabajo de los profesionales del local a través de la gran cristalera que da acceso a la amplia cocina del Rincón de Pepe, donde el equipo dirigido por Nicolás prepara cada elaboración con precisión y pasión. Esta transparencia refuerza la conexión entre el público y el proceso culinario, añadiendo valor a la experiencia.

La experiencia fue más completa para LasGastrocronicas.com, que pudimos acceder al interior del templo gastronómico como es la cocina de El Rincón de Pepe para elaborar una amplia galería fotográfica del proceso de elaboración del menú.

Un escenario que abraza los sentidos

El salón tradicional del Rincón de Pepe se configura como un espacio donde la elegancia clásica se funde con la calidez hogareña. Las paredes, revestidas de maderas nobles de tonos profundos, crean un ambiente íntimo y sereno que invita a la conversación pausada y al disfrute gastronómico sin prisas. La decoración se completa con una selección de óleos que representan gambas rojas y nenúfares, piezas artísticas que rinden homenaje al origen marinero y huertano de la cocina murciana. Sin embargo, el elemento que verdaderamente dota de alma al recinto es el imponente jardín vertical, una pared vegetal que aporta frescura, oxígeno y un toque de naturaleza en pleno corazón del restaurante. Mientras este espacio transmite tranquilidad y sofisticación, la barra —con capacidad para 28 comensales— vibra con una energía distinta: allí, el bullicio de la cocina abierta, en funcionamiento ininterrumpido desde 1971 como una de las pioneras en España, marca el ritmo de una experiencia más dinámica y urbana, donde late con más fuerza el espíritu «canalla» de la propuesta.

Una velada compartida con la comunidad digital murciana

La degustación del Menú Canalla por parte de LasGastrocronicas.com contó con la presencia destacada de Antonieta Portillo, reconocida influencer, instagramer y community manager detrás del perfil @murciafoodies, un referente en la escena gastronómica local con más de 7.000 seguidores.

Salvadoreña y creadora de contenido especializada en restauración y ubicada en Murcia, Portillo acompañó a los comensales en esta experiencia que pronto plasmará en sus redes sociales, ampliando así el eco de la propuesta más allá de la mesa.

Un proyecto en constante evolución

Mientras el restaurante continúa con su proceso de renovación —que culminará en 2027 con la inauguración de una terraza con vistas panorámicas a la Catedral de Murcia—, el Menú Canalla representa una apuesta por la accesibilidad y la diversidad. «Queremos que las nuevas generaciones descubran que la alta cocina también puede ser cercana y divertida».

Las reservas para esta propuesta, disponible exclusivamente los viernes de marzo, pueden realizarse a través de Restauranterincondepepe.com. Dada la gran acogida inicial, se recomienda anticipar la petición de mesa.

En un año donde el Rincón de Pepe celebra cien años de historia, el Menú Canalla demuestra que la tradición no es un museo estático, sino un lienzo vivo capaz de reinventarse. Porque, a veces, ser fiel al legado significa atreverse a ser un poco más canalla.

Cien años de historia entre fogones y memoria

Fundado en 1925 por Pepe González, el Rincón de Pepe nació como una humilde taberna en el casco antiguo de Murcia y, con el paso de las décadas, se transformó en un referente gastronómico nacional. Su punto de inflexión llegó de la mano de Raimundo González Frutos, quien en 1981 consiguió la primera estrella Michelin de la Región de Murcia, elevando el establecimiento a la excelencia sin perder su esencia familiar. Desde 2008, el chef Ginés José Nicolás —formado en la tradición de la casa y en las mejores escuelas internacionales— ha sabido equilibrar el peso del legado con la necesidad de innovar.

A lo largo de su trayectoria, el restaurante ha sido testigo de cambios sociales, políticos y culinarios, adaptándose a cada época sin traicionar sus raíces: el producto local, el trato cercano y la pasión por la buena mesa. Hoy, mientras avanza su ambiciosa reforma arquitectónica —que culminará en 2027 con una terraza panorámica frente a la Catedral—, el Rincón de Pepe no solo celebra un centenario, sino que reafirma su condición de institución viva, capaz de escribir nuevas páginas sin borrar las anteriores.

Cuando un clásico aprende a bailar con la nueva generación

El Menú Canalla no es una simple operación de marketing ni un guiño pasajero a las tendencias: es la prueba de que un restaurante centenario puede rejuvenecer sin disfrazarse. Al abrir sus puertas a formatos más informales, a sabores globales y a un público joven, el Rincón de Pepe demuestra que la madurez no implica rigidez, sino libertad para experimentar.

Esta iniciativa no diluye su identidad; al contrario, la enriquece, mostrando que la verdadera tradición no se preserva en vitrinas, sino en la capacidad de dialogar con el presente. Así, entre uramakis, tacos y leche frita flambeada, el histórico local murciano no solo atrae nuevas miradas, sino que invita a todas las generaciones a compartir la misma mesa, con la misma pasión. Porque, al final, ser canalla —en el mejor sentido de la palabra— también es una forma de honrar los cien años: con frescura, con riesgo y con la certeza de que la mejor manera de celebrar el pasado es seguir cocinando el futuro.

Noticia relacionada:

«Menú Canalla»: el Rincón de Pepe se pone callejero, joven y enciende las noches de viernes y sábado por 35 €









Lo más leido