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GASTROCRONICAS

De bodegas y queserías a un macroedificio en Murcia: el entramado empresarial de los promotores de Urbagestión tras el desahucio de Maricarmen

Ricardo Alonso Fernández y Fernando Alonso Fuentes, administradores de la sociedad que desalojó a la octogenaria en Madrid, gestionan un amplio portafolio que incluye activos de hostelería, alimentación y vinos, con una fuerte presencia inmobiliaria en la Región de Murcia


 

Tras el polémico desalojo judicial de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que fue expulsada de su vivienda de toda la vida en el céntrico distrito madrileño de Retiro, el foco mediático se ha desplazado hacia el perfil corporativo de sus propietarios. Detrás de Urbagestión Desarrollo e Inversión (conocida comercialmente como Urbagesa) no se esconde un gran fondo de inversión internacional, sino una sociedad limitada dirigida por los abogados Ricardo Alonso Fernández y Fernando Alonso Fuentes. Más allá de la controversia por el vaciado de inmuebles, estos empresarios mantienen una diversificada cartera de negocios que abarca desde la hostelería y la alimentación hasta la producción de vinos, pasando por una destacada posición en el mercado inmobiliario de la Región de Murcia, donde comercializan un edificio completo por 5,1 millones de euros.

Un portafolio que cruza la gastronomía y el ladrillo

Aunque la actividad principal de Urbagestión se centra en la intermediación y revalorización de activos inmobiliarios, la trayectoria profesional de sus socios revela intereses mucho más amplios. Ricardo Alonso Fernández, quien inició su carrera en el sector bancario trabajando para entidades como Banco Popular, Santander y Banca Pastor, figura actualmente como administrador o socio en diversas mercantiles vinculadas a sectores productivos concretos. Entre sus participaciones destacan una bodega y una quesería con operaciones en Madrid, Zamora y León, lo que sitúa a los socios en el núcleo de los negocios de alimentación y vinos.

A esto se suma una presencia consolidada en el sector de la hostelería y el comercio minorista. La compañía tiene en su cartera la gestión y comercialización de hoteles en rentabilidad, supermercados y locales comerciales repartidos por toda la geografía española, demostrando una estrategia de inversión que trasciende el mero mercado residencial.







Fuerte presencia inmobiliaria en la Región de Murcia

El vínculo de la empresa con el sureste peninsular es sólido y cuantificable. En la actualidad, Urbagesa ofrece en el mercado un edificio residencial completo en la zona norte de Murcia, tasado en 5,1 millones de euros. La propiedad, construida en 2011 y calificada por la propia mercantil con un estado de conservación «excelente», cuenta con 2.300 metros cuadrados edificados.

El inmueble está diseñado para maximizar el rendimiento: dispone de garaje subterráneo, locales comerciales en la planta baja y cinco alturas más un ático, todas las viviendas actualmente ocupadas por inquilinos. La empresa promociona el activo destacando su ubicación en una zona de expansión urbana, muy demandada por contar con servicios completos, y promete una rentabilidad anual del 4,8% gracias a los contratos de arrendamiento ya vigentes.

Una estructura societaria pequeña, grandes operaciones

Pese a manejar operaciones millonarias, la estructura de Urbagestión Desarrollo e Inversión SL es modesta. Constituida en 2005, la sociedad cuenta con un capital social de apenas 3.006 euros y una plantilla reducida a siete trabajadores. Lejos de ser una socimi o un fondo buitre al uso, su modelo de negocio se basa en la consultoría y la intermediación, ofreciendo a los inversores dos caminos claros: mejorar la rentabilidad de los arrendamientos existentes o proceder al «vaciado y reforma» del inmueble para su posterior revalorización, estrategia esta última que ha generado el rechazo social en el caso de Maricarmen.

Además de la vivienda y la hostelería, la compañía encontró un nicho altamente lucrativo en el sector farmacéutico. Desde 2015, ampliaron su objeto social para actuar como intermediarios en la compraventa y traspaso de farmacias, laboratorios y ópticas, llegando a gestionar una red de casi 300 establecimientos en una veintena de ciudades. No obstante, esta actividad no ha estado exenta de litigios, con diversas sentencias en audiencias provinciales por disputas sobre las comisiones de intermediación.

Otras sociedades y un balance en descenso

El ecosistema empresarial de Alonso Fernández y Alonso Fuentes se completa con otras dos mercantiles: Valnor Activos SL y Tracyma 21 SL. Ambas, creadas en 2012 y vinculadas teóricamente al alquiler de maquinaria de construcción, se encuentran actualmente inactivas, sin plantilla ni ingresos declarados desde al menos 2023.

En cuanto a los resultados financieros de Urbagestión, las cuentas depositadas reflejan una contracción reciente. Tras facturar más de 900.000 euros en 2024 con beneficios superiores a 165.000 euros, el volumen de negocio cayó a 586.450 euros en 2025, cerrando el ejercicio con un margen de beneficio residual de apenas 2.990 euros.

Mientras los números de la compañía se ajustan, la imagen pública de sus administradores queda marcada por la contradicción entre su discurso corporativo de «limitar el riesgo y mejorar la rentabilidad» y la cruda realidad del desahucio de una anciana que llevaba casi siete décadas en su hogar, un conflicto que ha reavivado el debate nacional sobre la especulación y el derecho a la vivienda.








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