El centro, para ofrecer una experiencia más innovadora, accesible e inmersiva, renueva sus espacios expositivos con nuevas tecnologías inmersivas, audiovisuales y una imagen más moderna y atractiva
Se han incorporado pantallas, videomapping, una recreación holográfica de Juan el Pobre y un gran mural artístico refuerzan la experiencia de los visitantes
El Ayuntamiento de Murcia está finalizando las actuaciones de renovación y modernización del Centro de Visitantes de San Antonio ‘el Pobre’, una intervención enmarcada en el Plan Estratégico de Modernización de Centros Turísticos, con el objetivo de mejorar la experiencia de quienes descubren este singular enclave histórico, natural y patrimonial situado en el corazón de los montes de El Valle y Carrascoy.
Los trabajos están permitiendo actualizar integralmente los espacios expositivos, adaptándolos a las nuevas demandas de los visitantes mediante una propuesta más atractiva, moderna, accesible y didáctica. La actuación ha incluido la renovación y modernización del mobiliario existente, así como la sustitución de los antiguos vinilos expositivos por nuevos elementos gráficos diseñados para aportar mayor luminosidad, amplitud y dinamismo al recorrido interpretativo.

Uno de los aspectos más destacados del proyecto ha sido la digitalización y modernización de los contenidos del centro mediante la incorporación de soluciones audiovisuales e inmersivas que enriquecen la visita y facilitan una mejor comprensión de la historia y el valor cultural del enclave. La actuación se ha podido llevar a cabo, gracias a los fondos Next Generation de la Unión Europea, enmarcados en la PID y la PSID.
Entre las nuevas instalaciones destacan varias pantallas de gran formato distribuidas por el espacio expositivo, un innovador sistema de videomapping adaptado a las características del edificio y una recreación holográfica del ermitaño Juan ‘el Pobre’, figura estrechamente vinculada a este lugar. Gracias a estas tecnologías, los visitantes pueden sumergirse de manera más cercana y emocionante en la historia de este emblemático paraje y en la tradición eremítica de la Sierra de Carrascoy.

La intervención se completa con una nueva iluminación ambiental diseñada específicamente para reforzar la puesta en escena de los contenidos, creando una atmósfera envolvente que mejora el recorrido interpretativo y potencia el valor patrimonial del conjunto.
Además, dentro de las actuaciones de mejora del atractivo del centro, se está realizando un mural artístico de grandes dimensiones en la entrada del recinto, inspirado en la figura de San Antonio ‘el Pobre’ y en la historia de este espacio singular. Esta obra servirá como elemento de bienvenida para los visitantes y contribuirá a reforzar la identidad visual y cultural del enclave.
Un lugar único ligado a la espiritualidad y la historia de Murcia
Los montes de El Valle y Carrascoy han sido durante siglos un territorio, con gran carga espiritual, espacios de retiro espacios de silencio y espiritualidad, salpican toda esta zona. La tranquilidad de estas sierras atrajo a numerosos ermitaños que buscaban una vida apartada, dedicada a la oración, la contemplación y la penitencia.
Entre ellos destacó Juan ‘el Pobre’, un ermitaño que habitó durante el siglo XVII la cueva que todavía se conserva en este enclave. Su vida austera y su profunda espiritualidad dieron origen a una tradición popular que ha llegado hasta nuestros días. Según la tradición, durante una grave epidemia de peste que afectó a Murcia, Juan inició una serie de rogativas con una imagen de San Antonio Abad implorando el final de la enfermedad. Cuando la epidemia comenzó a remitir, muchos vecinos atribuyeron aquel hecho a su intercesión y a la protección del santo, convirtiendo el lugar en un importante centro de peregrinación y devoción popular.

En 1735 se encargó el proyecto al arquitecto José López, que también había sido el responsable de construir el tercer cuerpo de la nave de la Catedral. Posteriormente, en el siglo XVIII, se construyó la actual ermita barroca sobre el entorno donde había vivido el ermitaño, conservando la cueva como testimonio de aquella forma de vida ligada al recogimiento y la contemplación.
En el siglo XIX, se produjo una gran epidemia que afectó a los gusanos de seda, en ese momento, recurrieron a San Antón remitiendo el mal. De esta forma, se instauró la costumbre de bendecir la simiente del gusano de seda para lograr una gran cosecha. Se reunían a través de una romería hasta la Estación Sericícola, donde recogían la figura del Cristo del Perdón hasta la Ermita de San Antonio ‘el Pobre’, donde celebraban la misa y la deseada bendición de la simiente.

Hoy, gracias a esta renovación, el Centro de Visitantes de San Antonio ‘el Pobre’ refuerza su papel como espacio de divulgación y conocimiento de la historia, la cultura y los valores naturales de este entorno privilegiado, ofreciendo una experiencia más innovadora y atractiva para vecinos, escolares, senderistas y turistas que visitan el municipio.
Asimismo, se ha convertido en un lugar icónico de nuestro municipio gracias al enclave natural en el que se encuentra, con senderos y parajes naturales, así como el sonido de la pequeña cascada que yace junto a la ermita.
Esta actuación se integra en la estrategia municipal de mejora y puesta en valor de la red de centros de visitantes del municipio, apostando por la innovación, la sostenibilidad y la divulgación del patrimonio como herramientas para acercar la riqueza cultural y natural de Murcia a toda la ciudadanía.

























