El Ayuntamiento envía un ultimátum a los bares para sustituir los toldos por sombrillas beige, ampliar el paso peatonal y regular los horarios y las azoteas
La hostelería del centro de Murcia se enfrenta a sus últimos días de margen para adaptar la estética de sus veladores a las exigencias municipales. A finales de junio de 2026, concluye la moratoria que permitió a los negocios un periodo de gracia para implementar la nueva ordenanza de terrazas, la cual busca unificar la imagen urbana. Tal y como ha informado el diario La Opinión de Murcia, el Consistorio ha anunciado que, en las próximas jornadas, notificará de manera individual a los cerca de 500 establecimientos que aún no han regularizado su situación para instarles a cumplir con la normativa.

La iniciativa, impulsada desde la concejalía de Talento Joven y Espacios Públicos que dirige Sofía López-Briones, no solo persigue embellecer el entorno, especialmente en la zona protegida del Conjunto Histórico (PECHA), sino que introduce profundas transformaciones en materia de movilidad, seguridad y convivencia vecinal.
El fin de los toldos y la unificación cromática
El cambio visual más drástico para los murcianos y turistas será la desaparición progresiva de los toldos en las aceras. Para sustituirlos, la ordenanza impone el uso exclusivo de sombrillas que deben cumplir con unos criterios de uniformidad muy estrictos. Estos elementos de protección solar deberán ser de color beige o crudo (tonos tostados o blancos apagados), fabricados con materiales ignífugos y no podrán exceder los 2,70 metros de altura. Además, será obligatorio que queden completamente plegadas en el momento en que el local cese su actividad.
Prioridad peatonal y eliminación de barreras
La redistribución del espacio público es otro de los ejes vertebradores del texto legal. Con el fin de garantizar la fluidez de los viandantes y el acceso de los servicios de emergencia, se exige dejar un pasillo libre mínimo de 1,80 metros. Asimismo, solo se permitirá la instalación de veladores en aquellas aceras que superen los 3,5 metros de anchura total. Esta medida también blindará la integridad de las bandas táctiles, asegurando que las personas con discapacidad visual puedan transitar sin obstáculos.

Cero cables y restricciones tecnológicas
En el ámbito de la seguridad y el decoro urbano, el Ayuntamiento ha vetado la presencia de cableado eléctrico visible en la vía pública; cualquier sistema de iluminación deberá ser autónomo. De igual forma, queda terminantemente prohibido sacar a la calle electrodomésticos o equipos electrónicos, como frigoríficos, televisores o barras de bar. No obstante, se ha optado por regular el uso de nebulizadores de agua para mitigar el calor, y se exige que los focos de luz no invadan el espacio aéreo de la acera.
Horarios, ocio nocturno y fiestas de barrio
Para equilibrar el dinamismo comercial con el descanso de los residentes, se han fijado nuevas franjas horarias. Los veladores podrán desplegar sus sillas a partir de las 7:30 de la mañana para dar servicio a los desayunos, y deberán recogerse a las 00:30 de la noche. Esta hora límite se extenderá hasta la 01:30 durante los viernes, sábados y vísperas de festivos.

Como novedad destacada, las pedanías y barrios de la ciudad podrán solicitar autorizaciones excepcionales para montar terrazas temporales coincidiendo con sus festividades locales, fomentando así el tejido social y económico en estas zonas.
‘Rooftops’, salones de juego y nuevas prohibiciones
El texto también pone orden en las alturas y en los locales de ocio. Por un lado, se abre la puerta a las terrazas panorámicas o rooftops en las azoteas, siempre y cuando el edificio cuente con la compatibilidad urbanística, la seguridad y la accesibilidad requeridas.
Por otro lado, se endurece el control sobre ciertos negocios: los salones de juego tendrán vetada la instalación de terrazas en la vía pública (sumándose a la restricción que ya afectaba a discotecas y salas de fiestas) con el objetivo de blindar la protección de los menores de edad.
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