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Muere José Vicente Bohajar Medina, el alma hostelera de Cabo de Palos

El querido Vicente ‘Pepino’, referente de la hostelería murciana y regente del icónico chiringuito ‘Cabo P****’, fallece inesperadamente a los 54 años dejando una huella imborrable en la gastronomía y en el corazón de Murcia


 

La hostelería murciana está sorprendidamente de luto. José Vicente Bohajar Medina, conocido cariñosamente por todos como Vicente ‘Pepino’, ha fallecido inesperadamente este 23 de junio de 2026 a los 54 años de edad. Natural de Murcia, donde nació el 15 de junio de 1972, Vicente fue una figura emblemática del sector hostelero en la Región de Murcia, especialmente reconocido por su dedicación al popular chiringuito ‘Cabo P****’ en la playa de Levante de Cabo de Palos.

Durante muchos años, al frente de la empresa Pepinos Jet S.L., Vicente convirtió su establecimiento en un referente gastronómico y un punto de encuentro para murcianos y visitantes. Su pasión por la cocina y su carácter cercano lo convirtieron en una persona querida por todos cuantos tuvieron la suerte de tratarlo.

Una vida dedicada a la hostelería y la amistad

Vicente ‘Pepino’ residía en la Plaza José María Falgas, en el barrio de Santa Eulalia de Murcia, y era padre de una hija, Candela, a quien adoraba. Su muerte prematura ha dejado un vacío irreparable tanto en el ámbito profesional como en el personal.

Desde LasGastrocronicas.com tuvimos el privilegio de conocerle, entrevistarle en varias ocasiones y relatar su cocina, de la que era un enamorado. Hoy enviamos nuestro más sentido pésame a su familia y amigos en estos momentos tan difíciles.







Testimonios de una vida plena

Nacho Ruiz, amigo de la infancia, le ha dedicado unas palabras profundamente emotivas:

«Nunca se mueren los hijos de puta. En cambio, y contra toda lógica, se me ha muerto uno de los amigos de los 16, de los litros y los conciertos, de los ‘me han echado del colegio’ de los que éramos nosotros; del punk que no hemos querido dejar de ser nunca. Vicente, el Pepino, a finales de los 80, tenía una Puch Monza de 49 cc. Pepe Ruiz Campuzano una Rieju Supermaratón y yo otra. De esa mini pandilla de ángeles del infierno quinceañeros sólo quedo yo. Ellos se han muerto en menos de cinco años y yo he abierto una botella de vino esta noche. Estábamos en esa fase de la vida en que nos veíamos en Santa Eulalia, todas las semanas y quedábamos para cenar. Y nunca lo hacíamos. Y yo ahora tengo la lista de lo no hecho. Y no fui a su mega cumpleaños en La Manga. Y me arrepiento. Somos ya la primera línea, nos vamos a tener que ir muriendo, y está bien pero yo ahora me acuerdo de una tarde en la azotea de mi casa en la que estábamos Pepe, Vicente y yo y teníamos una botella de ginebra Tenis. Teníamos 15 o 16 años, camisetas negras, botas y tirantes. Un radiocasete y el sol bajaba sobre el Malecón y las losetas de barro rojo ya no quemaban. El cielo era más claro que ahora en mi memoria. Entonces, porque la vida era gratis, decidimos andar como funambulistas por el filo sin barandilla del edificio. A la izquierda, seis pisos, a la derecha cuatro. Un trecho a modo de acueducto de unos seis metros de largo y diez centímetros de ancho. No había ninguna necesidad, no podía ser más peligrosos. Pero la vida era gratis. El nudo en la garganta, en realidad, no es en la garganta, va desde el estómago a la boca y aprieta en el esternón. Me acuerdo de mis amigos y me preparo para una noche larga y triste. Qué mierda, Vicentico, qué mierda.»

Javier Méndez, cocinero que trabajó junto a José Vicente durante muchos años, ha compartido este sentido homenaje:

«Querido Vicente, nuestro querido Pepino: Hoy nos toca despedirnos de ti con el corazón roto. Se nos va un amigo de verdad, un compañero de vida, de trabajo y de tantas historias compartidas. Los tres fuimos cocineros, amigos de Murcia, y durante muchos años vivimos momentos que jamás olvidaremos. Compartimos jornadas de trabajo, risas, celebraciones y también momentos difíciles. Nunca podremos agradecerte lo suficiente que, en uno de los momentos más complicados para mí y para Tetyana, nos tendieras la mano y nos buscaras trabajo. Ese gesto habla de la gran persona que eras. Gracias a ti conocí al amor de mi vida. Fuiste una pieza fundamental en nuestra historia. Incluso nos casaste en tu chiringuito, creando un recuerdo que llevaremos siempre en el corazón. También tuvimos la suerte de compartir Nochebuenas juntos, junto a tu querida hija Candela y nuestras familias. Fueron momentos sencillos, pero llenos de cariño, amistad y felicidad. Son tantas las vivencias, tantas las anécdotas y tantos los recuerdos que sería imposible contarlos todos. Lo que sí sabemos es que dejaste una huella imborrable en nuestras vidas. Hoy te despedimos con tristeza, pero también con un profundo agradecimiento por todo lo que nos diste. Te recordaremos siempre con esa sonrisa, tu generosidad y tu forma de estar para los demás cuando más se te necesitaba. Descansa en paz, amigo. Nunca te olvidaremos. A toda la familia de Vicente, especialmente a Candela, queremos transmitir nuestro más sincero pésame. Os acompañamos en el dolor y os enviamos toda nuestra fuerza, cariño y apoyo en estos momentos tan difíciles. Con todo nuestro cariño. Javi y Tetyana.»

Información del funeral

El funeral por el eterno descanso de José Vicente Bohajar Medina se celebrará mañana, jueves 25 de junio, a las 12:15 horas en la Capilla del Tanatorio de Jesús en Espinardo (Murcia), tras lo cual recibirá sepultura en el mismo tanatorio.

Vicente ‘Pepino’ deja atrás un legado de hospitalidad, amistad y pasión por la gastronomía que perdurará en la memoria de todos los que tuvieron el privilegio de conocerlo. Su sonrisa, su generosidad y su espíritu punk seguirán vivos en el corazón de Murcia y en cada rincón de Cabo de Palos donde su chiringuito fue testigo de tantos momentos felices.

Descansa en paz, Vicente. Nunca te olvidaremos.








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