En Loft 113, Antonio Chacón y su equipo presentaron el nuevo monovarietal de Monastrell de Yecla
Se trató de una una ceremonia íntima, emotiva y profundamente simbólica: copas personalizadas, un baile contemporáneo que evocaba la brotación y la vida silvestre del viñedo, y litografías firmadas como recuerdo de una noche que quiso —y logró— poner al vino en el centro, sin ruido, con alma

La noche del pasado jueves 20 de noviembre, el Loft 113 —ese espacio creativo y cálido entre vigas vistas y luz tenue en pleno casco histórico de Murcia— se convirtió en escenario de una presentación distinta: no hubo slides, ni discursos extensos, ni estridencias publicitarias. Solo setenta copas personalizadas, cada una con el nombre de un invitado, y dentro de ellas, ya desde la entrada, la primera muestra de Paraje Las Bestias 2023, el nuevo vino de Antonio Chacón y Moisés Escudero, nacido en una ladera ecológica de Yecla custodiada por muflones y sombreada por el Monte Arabí.
Galería fotográfica de la presentación:
A las 20:00 horas, los asistentes fueron recibidos por un equipo femenino especialmente vestido para la ocasión, entre las que destacaba Lucía Chacón, hija del sumiller y docente, quien, junto a Daniela Julia, tendría un papel decisivo en el acto. Durante los primeros 25 minutos, la conversación fluyó en torno al vino, mientras las copas se renovaban y el ambiente se iba impregnando de notas de fruta negra, especia dulce y ese carácter silvestre que define ya al proyecto.


A las 20:30, comenzó la parte formal: breve, precisa y coral. Seis voces, cinco minutos cada una, para tejer la historia completa del vino. Moisés Escudero, socio y alma emprendedora detrás de la iniciativa junto con Chacón, habló de compromiso y visión compartida. Mariano López, el enólogo del proyecto, desgranó los principios técnicos: secano, mínima intervención, selección manual en cajas de 15 kg, y crianza en madera usada para no enmascarar la voz de la Monastrell.

Mari Carmen, responsable del packaging y la identidad visual, explicó la elección de la botella borgoñona, el lacre artesanal y, sobre todo, la apuesta por una etiqueta blanca y horizontal —un contrapunto deliberado al estilo Arrogante— que diera protagonismo a la obra de Álvaro Peña, el acuarelista que tradujo en trazos el pulso del paraje: sus rocas, sus vides retorcidas, su fauna libre.

Álvaro Peña mismo intervino para contar cómo su visita al viñedo —entre pino mediterráneo y huellas de jabalí— le inspiró una pieza donde lo humano y lo natural dialogan sin jerarquías. Por último, Tomás García, de Fragama Naviser, la distribuidora encargada de llevar Paraje Las Bestias a las mejores cartas de vino de la Región y más allá, reafirmó su apuesta por un producto «auténtico, con lugar y con nombre propio».
Tras las palabras, un vídeo de tres minutos condensó el viaje: desde la vendimia al amanecer, pasando por la mesa de selección y el trasiego en parrica, hasta el silencio de la bodega.

Y entonces, el momento más emocionante: Lucía Chacón y Daniela Julia se adentraron en el centro del espacio y, con un baile contemporáneo coreografiado ad hoc, encarnaron la esencia del proyecto. Sus movimientos —fluidos, tensos, libres— representaron la brotación de las cepas, el cruce de animales entre las viñas, la simbiosis entre lo salvaje y lo cultivado. En un clímax especialmente impactante, una elevación sostenida las transformó, visualmente, en dos sarmientos que se alzan juntos hacia la luz.

El acto concluyó con un corte de jamón ibérico, a cargo de Javier Muñoz, acompañado de patatas fritas caseras y picos tostados, en un clima de camaradería y celebración. Antes de la despedida, se entregaron litografías numeradas de la obra de Álvaro Peña a los colaboradores clave: el enólogo, el artista, los socios, la distribuidora y el equipo creativo.

A las 22:15, todo había terminado. Como había anticipado Chacón: «Se trataba de presentar el vino. Que fuese el protagonista». Y lo fue. No por su precio, ni por su etiqueta, sino por su historia: una historia de tierra, de mirada compartida, de respeto por lo silvestre… y de la certeza de que, a veces, las mejores bestias son las que dejan huella sin domesticarse.

Paraje Las Bestias salió oficialmente al mercado el día siguiente, 21 de noviembre, pero su alma ya había sido presentada —con copa, pincel y danza— en una noche que, sin duda, formará parte de su propia leyenda.
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