El evento, que se celebra del 16 al 18 de octubre, reunirá a 24 municipios para exaltar la gastronomía, la naturaleza y las tradiciones murcianas en un fin de semana repleto de experiencias
El corazón de la Región de Murcia latirá con fuerza el próximo otoño en Totana. La localidad ha sido elegida como anfitriona de la tercera edición de la Feria de Turismo de Interior, un ambicioso certamen que busca poner en valor el patrimonio, los sabores y los paisajes de las comarcas menos urbanizadas del territorio autonómico.

El encuentro está programado para el fin de semana del 16 al 18 de octubre y promete consolidarse como una de las citas ineludibles de la temporada.

Detrás de esta propuesta se encuentra la Asociación Rueda, entidad impulsora del proyecto. Para lograr un impacto a la altura de las circunstancias, la organización ha tejido una sólida red de alianzas institucionales que incluye al Instituto de Turismo de la Región de Murcia (ITREM), la Dirección General de Competitividad y Calidad Turística y el propio Ayuntamiento de Totana, que ejerce como anfitrión y cómplice del evento.
El verdadero termómetro del éxito de esta iniciativa es su espectacular crecimiento. Si en su primera convocatoria el mapa se redujo a once localidades pioneras, la edición de este año ha logrado duplicar con creces el interés, atrayendo la participación de un total de veinticuatro municipios. Este dato refleja la creciente apuesta de los pueblos murcianos por desestacionalizar su oferta y atraer visitantes más allá de la costa.

La programación del evento se ha diseñado meticulosamente para envolver al asistente en una experiencia multisensorial estructurada en cuatro grandes pilares: la naturaleza, la cultura, la artesanía y la gastronomía.

Durante esos tres días, los recintos feriales se transformarán en un escenario vivo donde el público podrá disfrutar de demostraciones culinarias en directo (showcooking), catas y degustaciones de productos de proximidad.

Asimismo, el folclore regional tendrá un espacio protagónico junto a los oficios tradicionales mediante talleres artesanales. Para los perfiles más activos, la feria también ha reservado un hueco fundamental para el turismo activo, con diversas propuestas deportivas y actividades al aire libre que invitan a los asistentes a redescubrir el entorno natural murciano.

























