La Sociedad Gastronómica y el restaurante Pedro Marín cerraron ayer y hoy una cita inolvidable que exaltó el Chato Murciano, el arroz de Calasparra y los vinos de la tierra ante una masiva afluencia de comensales
El restaurante Pedro Marín se ha convertido este fin de semana en el epicentro de la excelencia culinaria de la Región de Murcia.

Las XIII Jornadas Gastronómicas organizadas por la Sociedad Gastronómica Caravaca de la Cruz, celebradas durante la jornada de ayer sábado y la de hoy domingo, han concluido con un rotundo éxito de convocatoria.

La organización ha confirmado una gran afluencia de comensales que abarrotaron los salones, validando una vez más esta iniciativa como un referente indispensable en el calendario gastronómico local.
Galería fotográfica de la jornada del sábado (Fotos: Sandra Galiana)
La jornada inaugural, la del sábado 28 de febrero, deleitó a los paladares con una propuesta contundente y tradicional. Tras un cóctel de bienvenida que incluyó una estación de quesos TGT y mermelada artesanal de Archivel, los comensales disfrutaron de entrantes como la mini caldereta de Cordero Segureño y la carne mechada de Chato Murciano.
El plato principal fue un arroz Bomba de Calasparra con chipirón, ajetes y alcanciles, cerrado con postres tradicionales como la torrá de miel, nueces y naranja. Los maridajes corrieron a cargo de vinos de la Bodega Luzón (D.O. Jumilla) y cervezas del Grupo Damm y Estrella de Levante.

Por su parte, la sesión de hoy domingo, 1 de marzo, ha mantenido el nivel de exigencia con un menú que ha destacado por la variedad del producto marino y de caza. Platos como el taco de bonito salado, las codornices confitadas en escabeche emulsionado y la fritada de bacalao han precedido al plato central: un arroz Bomba de Calasparra con pollo campero y verduras. La experiencia ha finalizado con dulces como la cuajada de leche de cabra con flor deshidratada y gelatina de miel, acompañados en esta ocasión por una selección de vinos presentada por el experto Pedro Martínez.

Más allá de los menús, el éxito de estas XIII Jornadas reside en su capacidad para aglutinar a familias y grupos de amigos en torno a la cultura del buen comer. Con un precio de 50 euros para adultos y 10 para niños, la organización ha garantizado una experiencia inclusiva, adaptando los platos para personas con alergias o celiaquía previa notificación. La satisfacción generalizada entre los asistentes y el lleno en las mesas confirman que la cita se ha consolidado como una herramienta clave para la promoción turística y gastronómica de Caravaca de la Cruz, dejando el listón muy alto para futuras ediciones.












































