“El diamante que te regalaron en tu boda es carbono, igual que el lápiz con el que escribes la lista de la compra”
“Tampoco hay que fiarse de las herencias. Una amiga creyó tener una aguamarina cuando el anillo era una espinela de cinco euros”
“Las mujeres distinguen millones de colores, muchos más que los hombres”
Por María José Cavadas
Una gema tiene que ser dura, rara y bella. La naturaleza emplea millones de años en formarlas. El hombre las produce en el laboratorio. Pero no intentes distinguirlas en cualquier bazar.

En mi primera clase de Introducción a la Cristalografía he aprendido que una gema tiene que ser dura, bella y rara. Me lo ha enseñado uno de los mejores. Adolfo de Basilio Carnicer, profesor de Cristalografía Gemológica y Técnicas Instrumentales Avanzadas . Mas de medio siglo estudiando, investigando y contemplando piedras preciosas. De ascendencia murciana por parte paterna, por más señas.
Qué me ha dado para interesarme por este mundo que tiene mucho de thriller por lo escurridizo y misterioso? Pues que los cristales nos rodean por todas partes, aunque no nos demos cuenta. Por ejemplo, el flúor de la pasta de dientes se extrae de un cristal ,”la fluorita que fascina por su belleza, en la industria es la fuente de flúor que permite que hoy tengamos una salud dental mucho más resistente”.

-“Todo en la naturaleza cristaliza según siete sistemas excepto las sustancias amorfas. Existen sustancias amorfas (como el vidrio o el ópalo) que no tienen estructura interna ordenada.
-Incluido el caldo del cocido que metes en el congelador para tener consomé toda la semana.
-Hace unos días me cristalizó un caldo precioso. Hice fotos y las envié a los amigos.
-¿Los cubitos del gin tónic también son cristales?
-No porque su crecimiento ha sido rápido y desordenado. Sin embargo, el vaporcillo del caldo hizo que el proceso fuera lento. El hielo del congelador es un sólido policristalino desordenado mientras que una cristalización lenta permite ver monocristales con caras definidas.

-He aquí mi primer aportación a la Cristalografía, en mi primera clase. Para llegar a ser un cristal se necesita tiempo. Y me quedo tan ancha.
Para empezar, hay que aclarar algo. Los vasos y platos de la cocina no son cristales, ni la ventana del baño ni la luna del coche. Por no ser verdad, ni el limpiacristales. Todo eso es vidrio.
-Salvo que el limpiacristales (que debería llamarse limpiavidrios) se utilice para limpiar las lámparas de cuarzo antiguas, las de los museos que están hechas de cuarzo hialino, una variedad de sílice fanerocristalina.
Las Cuatro Grandes
-Le he pedido encarecidamente al profesor de Basilio que no se ponga estupendo y se acomode a mi nivel de ignorante para empezar a rodar entre las piedras preciosas.
-Porque todo lo que sea duro, bello y raro es precioso, según la CIBJO, Confederación Mundial de Joyería, organismo que regula la joyería, bisutería, orfebrería, diamantes, perlas y piedras. No existen gemas semipreciosas. Por tanto, nada de denigrar o pasar a un segundo plano a la que quedan fuera de grupo vip, rubí, zafiro, esmeralda y diamantes. También conocidas como las Cuatro Grandes.
-Aunque parece un mundo muy misterioso, con las gemas ocurre como en el mercado, hay prendas de alta gama y fast fashion (que no me oiga esto el experto, por favor). Están hechas del mismo material, pero esconden grandes diferencias. Por ejemplo, el diamante que te regalaron en tu boda es carbono, igual que el lápiz con el que escribes la lista de la compra.
-El diamante tiene una estructura de cristalización cúbica y ha crecido lentamente durante cientos o miles de millones de años a alta presión y temperatura. El grafito puede tardar solamente miles de años y tiene una estructura hexagonal con capas que se deslizan fácilmente sobre el papel pintando de negro.

-Esto me recuerda el principio zen de que la materia se expresa de muchas formas. Claro, pero no es lo mismo que se manifieste en forma de Taylor Swfit que de una cucaracha.
El gusanillo por los cristales le surgió en la cátedra de geología de la Facultad de Farmacia (es farmacéutico, ha sido director general de un laboratorio y tiene una pila de másteres en derecho farmacéutico y todo lo que se te ocurra).
-Fuí ayudante de Cristalografía en la Facultad de Farmacia. Allí me enamoré.
-Y enamoró a su mujer (que había abandonado los estudios y acabó de Gemóloga) y a uno de sus hijos. Y si estoy un rato más, a mí misma. Aunque mi interés es más prosaico. Pretendo saber lo suficiente como para que no me engañen en el bazar con ofertas tentadoras.
-Imposible. En los viajes te engañan seguro. Tampoco hay que fiarse de las herencias. Una amiga me pidió opinión sobre el anillo de su bisabuela . Pensaba que era una aguamarina ( 700 euros la pieza) y resultó ser una espinela ( de entre 5 y 10 euros). En el París de los años 20 del pasado siglo se comercializó la espinela sintética. Compró mucha gente. Esa pieza provenía de la época y tiene su encanto.

-La naturaleza tarda millones de años en producir una piedras únicas y admirables. Pero el hombre ha acelerado el proceso y fabrica piedras preciosas difíciles de distinguir para la mayoría, pero fácil para los gemólogos y otros expertos.
-A veces, los rubíes fabricados y otras síntesis son más bonitas que los naturales.
La nariz de Rossy de Palma
-En el valor de una gema, cuenta su pasado, su leyenda. El misterio, Qué mano ha adornado. Si la ha llevado Elizabeth Taylor, Jacquelyne Onassis.
-Y el prestigio de marca, como los coches. Por ejemplo el rubí birmano ( hoy estado de Myanmar) es el más caro, a pesar de que se ha descubierto otro igual en Mozambique.

-A medida que el profesor avanza siguiendo un libro de texto como muchas fotos y colorines, muchos santos, que se decía, me percato que en el mundo mineral se producen fenómenos propios de la vida cotidiana. Paso a paso hemos llegado al capítulo del color.
-Una piedra idiocromática es cuando en su composición lleva el colorante, por ejemplo, el azufre es amarillo. Alocromático es cuando se cuela una impureza que le proporciona el color.

-Anda, pues como Rosy de Palma. Su nariz tan característica la convirtió en “belleza Picassiana”. Lo pienso, pero no se lo digo al profesor, vaya y que se desmaye.
Y puestos a buscar paralelismos, me salen refranes que reprimo. Como ese de nacer con estrella o estrellado. El caso del ópalo es ejemplo de lo segundo. Significa mala suerte.
-Suele tener mala conservación y cuando al lapidario se le rompía la pieza le cortaban la mano. De ahí la leyenda de la mala suerte. Pero un ópalo puede valer una fortuna, pese al sambenito.

-El universo de las gemas tiene un monarca indiscutible, el diamante. El más duro en la escala de Mohs que va del talco al diamante. Este último a distancia del corindón. Óxido de aluminio que da lugar al rubí si lleva cromo o al zafiro si lleva hierro y titanio.
En su juventud Adolfo recorrió con la vista los escaparates de las joyerías de China, India, Tailandia…”Mi madre , boticaria, ahorraba para llevarnos a conocer mundo”. Y en aquellos viajes descubrí la belleza de los colores de las gemas.
-Por cierto, las mujeres distinguen millones de colores, más que los hombres. Las mujeres tetracrómatas pueden llegar a los 100 millones de colores mientras que los hombres somos tricrómatas . Vemos alrededor de un millón de colores. Las mujeres pueden manejar un léxico amplio ,distinguen «fucsia», «malva» y «lavanda» donde un hombre, viendo lo mismo, simplemente dirá «morado». Incluso, aunque la mayoría de las mujeres son también tricromatas como los hombres, tienen más facilidad para los colores. De hecho no hay mujeres daltónicas.
En el Museo Geominero se extasía delante las vitrinas con gemas amarillas, violáceas, azul hielo, rojo, verde…
Reina perla
-Si el rey es el diamante, quién es la reina?
-La perla. Está hecha de microcristales hexagonales de aragonito. Están construidas como una pared de ladrillos donde el cemento que los une es una proteína llamada conquiolina. Si bien es relativamente fácil de distinguir las imitaciones de las naturales y cultivadas, resulta complicado diferenciar las cultivadas de las naturales si no se dispone de un CTScan.

Ha venido con dos maletines. Uno con material de reconocimiento. Un polariscopio para ver si es cristal, una navaja tipo albaceteña, pero más mona para comprobar la dureza del bruto, lupas, una cajita con un puñado de gemas, alegres, luminosas, cantarinas. En la segunda maleta, libros. Uno sobre gemas raras, una traducción suya “Guia para detectar diamantes creados en el Laboratorio” y otro dedicado a su bisabuelo, autor de “Memoria acerca de las minas de plomo argentífero y de zinc Iberia, Monserrat, María de los Ángeles y Santa Catalina, situadas en el Cabezo de la Raja, Sierra de Cartagena.
-Mi bisabuelo, ingeniero de minas, participó en los descubrimientos de la sierra minera de Cartagena-La Unión. Además, descubrió las aguas de Murcia.
-Me repite que para ser considerada una gema la piedra tiene que ser dura, bella y rara. Intento poner rostro a esas características. Quizás mi tía Marcela, pero no.
-La dureza no se refiere al carácter.

María José Cavadas es periodista
Doctora en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.
Formadora en Habilidades de Comunicación y Liderazgo.
Miembro de la Federación de Asociaciones de Periodistas de Turismo (Fijet)
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