Pedrero, el pintor zamorano más representativo de la segunda mitad del siglo XX y primer tercio del siglo XXI, fue niño prodigio
Por María José Cavadas
Es posible encontrar a un artista sin gota de ego? Lo más aproximado es Antonio Pedrero (Zamora, 1939). En la apertura de la exposición Antológica reunida en Casa de Vacas (Madrid) el que fuera niño prodigio y uno de los pintores contemporáneos más representativos ,expresaba su asombro: “Me parece un sueño estar aquí”.

Antonio Pedrero llega a Casa de Vacas, en el corazón de Madrid, en pleno parque del Retiro cuando caen 40 grados. Viste una camisa guayabera azul y saluda como puede a pie firme a las decenas de amigos, compañeros, pintores y escultores gran parte de ellos, y admiradores que han llegado felices de abrazarlo. Es una energía que muy pocas veces se aprecia en estos actos. Pedrero te provoca de inmediato ganas de quererle.
Su mirada sin nostalgia paralizante proporciona a la obra una dimensión universal.
La Antológica (1952-2026), resume tres cuartos de siglo dedicado a pintar Zamora, de arriba abajo, de izquierda a derecha. Su gente, costumbres, tradiciones, historia, ambiciones. De todo ello sale solita y casi sin proponérselo, el alma zamorana. La capital, Aliste Toro, Aliste, Benavente, Sayago, Sanabria o Tierra de Campos.

Dimensión universal
Aunque lo disimula, Pedrero, el pintor zamorano más representativo de la segunda mitad del siglo XX y primer tercio del siglo XXI, fue niño prodigio. A los 14 años la Diputación de Zamora, institución que, patrocinadora de la muestra, le concedió una beca para estudiar en la Real Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.

El joven Pedrero aplicó su mirada a representar agricultores, paisajes, pueblos de su lugar de nacimiento. Lo fijó en sus lienzos otorgándoles trascendencia, escapando de lo local para darles una dimensión universal.
Para hacer una Antológica debes tener años y obra. Se dan las dos circunstancias
El niño prodigio acude en esta tarde calurosísima de septiembre a recorrer lo que han sido 75 años de trabajo. “Es algo que se puede hacer una vez en la vida. Para ello debes tener edad y obra”, reconoce el autor del centenar de dibujos, óleos, murales y maquetas escultóricas- que abarcan desde sus primeras obras de academia, con retratos de compañeros y amigos miembros de aquella generación artística que puso a Zamora en la Vanguardia, hasta óleos fechados en 2024, incluyendo también autorretratos del artista de distintas épocas.
La prometedora carrera de Pedrero se quebró hasta el punto de preparar las maletas para trabajar marcharse a trabajar a Barcelona. Pero en ese momento le encargan pintar el “Cerco de Zamora”, “Y eso lo cambia todo”. El relato épico, le abrió el camino para consagrarse por completo a la pintura, con los ojos siempre puestos en Zamora. “Me interesa el paisaje, y la gente”. Pedrero pinta desde la mirada artística, no de la nostalgia paralizante”, afirma el presidente de la Diputación, Javier Faúndez. El matiz, la mirada, le proporciona una dimensión universal.

Amigo de poetas
«La Golondrina» preside la muestra. El mural reproduce la barra del bar, propiedad de la familia. Es el cuadro de su vida. “No el mejor, pero me recuerda mi infancia y la sociedad de entonces”. Pedrero se sitúa junto a los camareros, con los clientes como friso. “Está en la tradición de los cuadros de cafés y tabernas”, aseguró el crítico Juan Manuel Bonet. “Pedrero ha sido amigo de poetas, de la gente de la calle”, relató. No hacía falta el comentario. El ambiente que sobrevolaba por la sala era de viejos amigos que se gustan y admiran.
«La Golondrina» mural que preside la muestra, está en la tradición de los cuadros de cafés y tabernas
La Antológica, comisariada por Pilar Pedrero, se compone de obras procedentes de numerosas colecciones privadas de Zamora, Salamanca, Valladolid, León, Madrid, Valencia y Granada, entre ellas “Joven con manzana”, propiedad de Pilar Cavadas. Además de la propia colección del artista; y de los fondos de instituciones y entidades como la Junta de Castilla y León, Diputación de Zamora, Ayuntamiento de Zamora, Caja Rural de Zamora, Obispado de Zamora, Fundos, Unicaja, Museo Etnográfico de Castilla y León, Seminario Permanente Claudio Rodríguez, cofradía de Jesús del Vía Crucis de Zamora y Fundación Andaluza Rodríguez Acosta de Granada y colecciones privadas

Cuando llegó su turno de intervención en el acto inaugural, Antonio Pedrero, el artista que ha dado “marca y color a las tierras zamoranas”, exclamó de la forma más natural: “Estar aquí me parece un sueño”.

Unos instantes antes, un amigo se asombraba con la ingente obra expuesta
-No sabía que habías pintado tanto
-Yo tampoco.

María José Cavadas es periodista
Doctora en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.
Formadora en Habilidades de Comunicación y Liderazgo.
Miembro de la Federación de Asociaciones de Periodistas de Turismo (Fijet)

























