El dirigente socialista, que logró la única mayoría absoluta del PSOE en la capital, deja un legado imborrable de servicio público, rigor académico y amor por la ciencia. Murcia despide a uno de sus grandes referentes
Murcia amanece hoy de luto. La ciudad ha perdido a una de las figuras más transversales, respetadas y queridas de su historia democrática reciente. A los 86 años de edad, ha fallecido este miércoles Antonio Bódalo Santoyo, quien fuera alcalde de Murcia entre 1983 y 1987, catedrático de Ingeniería Química y un incansable servidor público cuya vocación trascendió las fronteras de la política para arraigarse profundamente en la academia y la sociedad murciana.
La alcaldesa de Murcia, Rebeca Pérez, ha decretado tres días de luto oficial por el fallecimiento del exalcalde Antonio Bódalo Santoyo, quien estuvo al frente del Ayuntamiento de Murcia entre los años 1983 y 1987.
Durante este periodo, las banderas de la fachada principal del Ayuntamiento y la ubicada en la Glorieta de España ondearán a media asta como muestra de duelo, respeto y reconocimiento a quien tuvo el honor y la responsabilidad de servir a Murcia desde su Alcaldía.
La Alcaldesa ha trasladado, en nombre de toda la Corporación municipal y de todos los murcianos, su más sentido pésame y su cariño a los familiares, amigos y allegados de Antonio Bódalo.
Nacido en 1940 en la localidad albaceteña de Nerpio —cuando esta pertenecía aún a la provincia de Murcia—, Bódalo fue hijo de maestro y forjó su carácter en la sierra. Tras cursar el bachillerato en Caravaca de la Cruz y ejercer sus primeros pasos como maestro de escuela en Javalí Nuevo, encontró en la Universidad de Murcia su segunda casa. Allí se licenció en Ciencias Químicas en 1963, iniciando una brillante carrera que lo llevaría a convertirse en un pilar fundamental de la institución académica regional.
El hito de la mayoría absoluta y la consolidación democrática
Sin embargo, su nombre quedó grabado para siempre en la memoria colectiva de la capital cuando, en mayo de 1983, encabezó la candidatura del PSRM-PSOE al Ayuntamiento de Murcia. En unas elecciones históricas para la joven democracia española, Bódalo logró un hito que aún hoy perdura en las hemerotecas: la única mayoría absoluta que ha conseguido el PSOE en el consistorio murciano, alzándose con 14 concejales y el 48,61% de los votos.
Sucediendo a José María Aroca Ruiz-Funes, Bódalo se convirtió en el segundo alcalde socialista de la ciudad tras la restauración de la democracia. Durante su mandato (1983-1987), compaginó la intensa actividad política en la Glorieta con su pasión por la enseñanza, demostrando que la gestión municipal y el rigor científico no solo eran compatibles, sino complementarios. En 1987, tras completar su legislatura, cedió el testigo a su compañero José Méndez Espino.
Un catedrático entregado a la química y a la sociedad
Más allá de la política, Antonio Bódalo fue un hombre de ciencia apasionado. Catedrático de Ingeniería Química desde 1986, su huella en la Universidad de Murcia es imborrable. Fue secretario general, vicerrector de Investigación (1990-1991) y dirigió el Departamento de Ingeniería Química. Su liderazgo se extendió al ámbito profesional, presidiendo la Asociación de Químicos de Murcia y siendo decano del Ilustre Colegio Oficial de Químicos de Murcia durante casi un cuarto de siglo (1995-2019).
En una de sus recordadas entrevistas radiofónicas, Bódalo reflexionaba con la elegancia que le caracterizaba sobre cómo la química está presente en absolutamente todos los ámbitos de la existencia humana: desde la depuración de las aguas y la conservación de los alimentos, hasta los procesos biológicos que nos mantienen con vida e, inevitablemente, en la propia muerte. Una filosofía vital que hoy cobra un sentido profundamente poético.
Un legado que perdura en la Región
Su compromiso con el interés general lo llevó de vuelta al Gobierno regional en 1991, cuando el entonces presidente Carlos Collado lo nombró Consejero de Administración Pública e Interior, cargo que ejerció hasta 1993. Incluso tras su jubilación, su sabiduría siguió siendo un faro para las nuevas generaciones como profesor emérito de la UMU.

Las reacciones a su pérdida no se han hecho esperar y evidencian el respeto unánime que profesaba toda la clase política y la ciudadanía. La actual alcaldesa de Murcia, Rebeca Pérez, ha querido despedirlo destacando su entrega incondicional: «Murcia despide con profundo pesar a Antonio Bódalo, referente de nuestro municipalismo. Dedicó su vida al servicio público y siguió sirviendo a su Ayuntamiento hasta el final. Gracias, alcalde. Murcia siempre te recordará».
Por su parte, el portavoz del Grupo Municipal Socialista, Ginés Ruiz Maciá, ha lamentado la pérdida de un «excelente compañero y uno de los mejores alcaldes que ha tenido Murcia», subrayando que Bódalo deja un legado basado en «el compromiso, el rigor y la vocación de servicio», y ha enviado un fuerte abrazo a su familia, amigos y a toda la comunidad universitaria, que hoy también está de duelo.
Hoy Murcia no solo despide a un político, ni solo a un catedrático. Se despide de un hombre bueno, de un servidor público ejemplar que entendió la política como la más noble de las ciencias: la de cuidar a los demás.
Que la tierra le sea leve. Descanse en Paz, Antonio Bódalo.

























